<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-8963332822647510234</id><updated>2012-02-03T19:05:40.551-08:00</updated><category term='Interés Público'/><category term='Televisión'/><category term='democracia'/><category term='Prospectiva'/><category term='ciudadanía'/><category term='Participación'/><category term='Televisión pública'/><category term='Medios Ciudadanos'/><category term='esfera publicada'/><category term='visibilidad'/><category term='Audiencias'/><category term='OurMedia'/><category term='esfera pública'/><title type='text'>CONSULTORES - GRUPO DE INVESTIGACIÓN EN DINÁMICAS TELEVISIVAS</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://elcajonteve.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8963332822647510234/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcajonteve.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Alejandra Castaño + Mauricio Velásquez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03138984393843957038</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/__M27jqdTN0c/SZN_4gCokUI/AAAAAAAAAGk/Oc3m6Wu0_2A/S220/cajon.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>38</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8963332822647510234.post-144151047805114869</id><published>2011-11-06T14:24:00.000-08:00</published><updated>2011-11-08T05:10:18.010-08:00</updated><title type='text'>De los “doctores” de la Universidad de Macondo.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/-_gRlEuQKuNs/TrcJaUY3HZI/AAAAAAAAAK4/nqkPqq6LAHM/s1600/Doctorado.jpg"&gt;&lt;img style="float: right; margin: 0pt 0pt 10px 10px; cursor: pointer; width: 200px; height: 173px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-_gRlEuQKuNs/TrcJaUY3HZI/AAAAAAAAAK4/nqkPqq6LAHM/s200/Doctorado.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5672012603450662290" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;p&gt;Hace poco más de un mes, en un mensaje de texto a través de mi  celular, me enteraba que no había sido considerada mí propuesta doctoral  por el Departamento de ciencia, tecnología e innovación de Colombia.  Horas más tarde debatía con otro prescindible, de manera tranquila,  sobre esas razones que tratan de paliar la impotencia de saberse  prescindible por el rector máximo del pensamiento científico nacional.  Entre otras cuestiones, les excusábamos no considerar una investigación  cualitativa por su interés irremediable de generar conocimiento  científico especializado y maquilado sobre cuestiones más pragmáticas en  el terreno de la industria y la alta competitividad tecnológica. De  otro lado me preguntaba, obviamente, ¿por qué no es posible considerar  el análisis cualitativo de las nuevas audiencias audiovisuales en un  intento por hacer de la televisión pública una industria cultural  eficaz? A fin de cuentas, también es una industria. La etnografía y  otros métodos en eterno debate por su cientificidad serían mis  instrumentos con el único ánimo de curar la grieta entre los  televidentes y esa supuesta “buena” televisión. Creo que así pensamos  los que queremos generar un conocimiento que permita a la sociedad no  sólo reflexionar desde el diagnóstico sino además beneficiarse del  alcance de sus hallazgos. Sin importar que Colciencias me diera la venia  o no, decidí continuar con mi idea de marcharme para ampliar mi  conocimiento teórico alrededor de la industria de los medios. Fue  entonces cuando vi en las noticias que cuatro periodistas deportivos  recibían su doctorado honoris causa por su&lt;em&gt; invaluable labor&lt;/em&gt;.  Carlos Antonio Vélez, Hernán Peláez, Wbeimar Muñoz e Iván Mejía, hoy son  doctores certificados y refrendados por el diploma que así lo confirma.  Me parece una especie de inocentada, pero la tradicional celebración  está adelantada un mes. Son cerca de las ocho de la noche, y en la  pantalla de televisión de una sala de espera en un aeropuerto, en la  sección de deportes, nuevamente se comenta la noticia: la Universidad  Autónoma del Caribe les ha otorgado el dignísimo título. Al igual que lo  hiciera con el excomisionado de televisión Ricardo Galán. Tengo  sentimientos encontrados pero quiero encontrar las palabras concretas.  Las más justas y precisas, debo atemperar un poco la prosa de la queja  para no ser vapuleado por la mala interpretación. Han pasado unos cuatro  días. Es hora de desparramarme en el mismo teclado en el que me he  dedicado a escribir artículos, tesis, y las reflexiones propias de un  académico.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Apegado a las condiciones de las ciencias del lenguaje  que permiten comprender los alcances de ciertos conceptos, creo que  sería valido asegurar que todos entendemos el concepto &lt;em&gt;honoris causa&lt;/em&gt;  como una designación del más alto grado, otorgada a personas con  cualidades humanas del pensamiento excepcionales. No tendríamos que ser,  etimólogos, lingüistas o hermeneutas para aceptarlo. Lo anterior le da  pie a la pregunta objeto de este ensayo: cuál es la contribución de los  homenajeados para merecer tal imposición. Quisiera que cada uno de  ustedes ofreciera su propia especulación. Yo tengo varias, pero mi madre  siempre me enseño que el fútbol era un deporte poco caballeroso y de  una alta dosis de barbarie dentro y fuera del campo. Sin duda hablaba  del fútbol colombiano; y lo digo no por el afán evocador del fútbol  extranjero o las desventajas comparativas con otras ligas. Lo digo por  su contexto. Por eso, prefiero no ofrecer mis razones.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;La  irremediable pregunta que se me plantea está en el terreno de mi oficio,  donde una serie de competencias y destrezas son evaluadas a través de  cierto plan de formación para ser especialista, magister, doctor y  postdoctor.  Una vez terminamos nuestra formación como profesionales,  nos actualizamos en ciertos campos adquiriendo conocimientos. Sin  embargo, al final de nuestro proyecto de tesis como futuros Magisters,  entendemos que nos encontramos en el camino de producir conocimiento  nuevo y relevante a la sociedad. ¿Han producido estos señores un nuevo  pensamiento en su oficio? La tercera pregunta la tengo que hacer desde  el conocimiento que creía tener sobre los perfiles valorativos del  Ministerio de Educación para emitir estas distinciones. ¿puede una  universidad otorgar un título honoris causa en un grado que no ofrece?  Nuevamente, no debatamos, sólo especulemos a discreción. Necesariamente  surge una cuarta pregunta, ¿el Ministerio de Educación Nacional autoriza  estos títulos? Y de ser así, ¿por qué?&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Quisiera ofrecer una  respuesta menos decepcionante, pero en realidad creo que todas las  cuestiones que vienen a mi cabeza, y no ofrecidas en este apartado, por  respeto, se resumen en una sola cuestión: sólo en un país como Colombia  podría pasar todo lo que pasa.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Surgirá en ustedes una quinta  pregunta ¿por qué me ofende el homenaje a estos cuatro periodistas  deportivos? Y la respuesta es muy simple. Porque paso horas sentado  tratando de escudriñar modelos de pensamiento nuevos, analizando  posibilidades pedagógicas y nuevas gestiones de procesos para hacer de  las destrezas de los estudiantes competencias más cercanas a la  industria. Porque me pregunto que influye en una comunidad para  determinar su identidad cultural a través de los medios. Porque  participo en la probable formulación de nuevas teorías sobre lo que es y  no es la neo televisión. En pocas palabras, porque mi oficio es  ofrecerle respuestas a la sociedad.  Como lo dije anteriormente, no  ofreceré mis probables tesis al por qué del título a estos señores, sólo  diré lo que ya se puede inferir: su título es no sólo inmerecido sino  una muestra irrefutable del clientelismo burdo nacional. Es una afrenta a  la academia y una completa irreducción al significado de ser un Doctor.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Por  otro lado, qué otra cosa podría esperarse en Colombia. Desde hace  bastantes años conocemos a Carlos Antonio como “el profe.” (¿tenía  alguna necesidad la Universidad de Macondo de refrendarlo? ) lo cual  confirma que en este tropical terruño, cualquiera es Dr.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;No hace falta ser médico, abogado o Phd, para que te digan  por ahí “Doctor”.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Sigo  pensando en mi doctorado, no para que me digan doctor o porque se  incremente mi cuenta. Por fortuna hace mucho tiempo sé que son fútiles  expectativas. Mi deseo es poder ofrecer una posibilidad de incrementar  la eficacia de una academia. ¿necesito de mi doctorado para hacerlo?  Infortunadamente sí. Conozco decenas de profesionales que serían mejores  catedráticos que los conocidos “piratas” con los que a diario debo  convivir, y puedo dar fe que serían mejores formadores por su invaluable  conocimiento, pero las instituciones están diseñadas en la  “doctoritis”.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Hice mi tarea antes de decir cualquier apretujada  opinión, y encontré doce nombres honoris causa otorgados por la  Universidad Nacional entre 1946 y el 2009, entre los que se encuentran  Fernando Vallejo, Orlando Fals Borda, Alberto Lleras Camargo y Noam  Chomsky. ¿Les dice algo alguno de los anteriores nombres? Apuesto que  sí, y lo mejor es que sus nombres resuenan sin tener un micrófono como  los otros cuatro, cuya única tarea es la de exponer lo absolutamente  visible, lógico y lleno de sentido común que hay en el desarrollo de un  partido de fútbol.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;"De la radio de antaño sólo queda el recuerdo"  dijo el Phd Muñoz, que se me permita sugerir un gazapo retórico, pues él  mismo hace parte del presente de ese periodismo que se ha repetido por  décadas. Si nos referimos a la vernácula sentencia de todo pasado fue  mejor, deberíamos darle parte de derrota a la integridad, la ética y los  principios. Al final, acepto que a nadie le importará el debate si no se empaca en  cientocuarenta caracteres.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Las opiniones expresadas en sus comentarios serán parte de la investigación que llevamos a cabo sobre "Prospectivas de la Televisión Pública local en Medellín".
Agradecemos su participación en El Cajón Te Ve.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8963332822647510234-144151047805114869?l=elcajonteve.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcajonteve.blogspot.com/feeds/144151047805114869/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8963332822647510234&amp;postID=144151047805114869' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8963332822647510234/posts/default/144151047805114869'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8963332822647510234/posts/default/144151047805114869'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcajonteve.blogspot.com/2011/11/de-los-doctores-de-la-universidad-de.html' title='De los “doctores” de la Universidad de Macondo.'/><author><name>Alejandra Castaño + Mauricio Velásquez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03138984393843957038</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/__M27jqdTN0c/SZN_4gCokUI/AAAAAAAAAGk/Oc3m6Wu0_2A/S220/cajon.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-_gRlEuQKuNs/TrcJaUY3HZI/AAAAAAAAAK4/nqkPqq6LAHM/s72-c/Doctorado.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8963332822647510234.post-8305442201202705807</id><published>2011-10-18T05:25:00.001-07:00</published><updated>2011-10-18T05:25:50.839-07:00</updated><title type='text'>La televisión pública y su saludo a la bandera.</title><content type='html'>&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt; 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  &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid Accent 4"&gt; 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  &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3 Accent 6"&gt; 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Ante el primero de los argumentos, tengo a mi haber el respeto por entender que no podemos empujar a otros a un contexto ajeno. Ante el segundo, creo que es mi deber como docente del área, plasmar mis apreciaciones sobre eso que llamamos “televisión pública”. Para ello, habrá de ser aclarado que me refiero aquí a lo “público” como aquello que subsidia el Estado,&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;o sus instituciones adscritas, en beneficio de la promoción de la educación y la cultura. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;Entendido de esta forma, conviene también explicar que algunos canales de televisión fomentan aquellos discursos de transformación social que tanto bienestar dicen traer a una comunidad. Es decir, la televisión es necesaria como instrumento de formación de sentido sociocultural. Visto así, es aceptable entonces preguntarnos si es posible una categorización de los televidentes de acuerdo a su consumo televisivo, como lo proponen algunos académicos, pues al parecer (según ellos), existen televidentes mejor calificados que otros para ver ciertos programas. La anterior afirmación no es objeto extremo de la ficción, por increíble que parezca, incluso la Comisión Nacional de Televisión llegó a producir y poner al aire un comercial donde se mostraba la puesta en escena de un concurso, cuyo presentador determinaba que existían familias ganadoras y perdedoras de acuerdo a lo que veían en televisión. En un país suficientemente polarizado, la televisión pública de la mano de la academia se atrevió a proponer una nueva taxonomía entre televidentes “brutos” y televidentes “inteligentes”, tal vez, al amparo de novedosas producciones teóricas que introdujeron discursos y postulados sobre el “deber ser del ciudadano”. ¿Es entonces la televisión pública un saludo a la bandera? Mi respuesta es sí categórico.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;Partamos de un simple ejercicio de honestidad lúdica. ¿Vemos Señal Colombia? ¿Vemos Zoom Tv? ¿Vemos Canal U? No es objeto de este breve artículo proveer de un resultado sobre el consumo de dichos canales, porque, dicho sea de paso, sabemos que aunque la percepción que poseen algunos televidentes sobre la promoción del folclor, la tradición y la cultura ofrecida por estos canales es favorable, también sabemos que la oferta de sus contenidos les es indiferente.&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;A estas alturas, muchas vestiduras habrán sido rasgadas en defensa de la urgente necesidad de permitir que los televidentes sean actores protagonistas en la gestión del conocimiento que podría ofrecer la televisión pública. Estoy completamente de acuerdo. Pero también hay una distorsión del enfoque. Lo que propongo en adelante es una ecuación cuya validez dejo al escrutinio de ser aceptada; me mueve la hipótesis de ver como algunas comunidades están siendo medio, e indicador de gestión, y no motivo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;Admitamos&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;que toda sociedad necesita de herramientas que permitan el desarrollo educativo y cultural. Sumemos entonces que la orientación de la programación de los canales antes nombrados debe propiciar el encuentro con dichas herramientas. Digamos que la apropiación de las mismas permite la multiplicación de esa nueva &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;ciudadanía cultural &lt;/i&gt;referida por Richard Hoggart&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;. &lt;/i&gt;Digamos que sí.&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;Ahora, propongamos la discusión ¿Cómo es posible entonces todo esto si los televidentes no consumen los productos de los mencionados canales? &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;En la respuesta, muchos coincidiremos, “depende del contexto”, pues la mediación de la información no permite que todos accedamos a ciertos textos audiovisuales, como lectores desprevenidos, en las mismas condiciones. ¿Dónde está entonces la grieta?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;Cuando comenzamos a rasgar las capas superficiales del fenómeno sociocultural de la televisión pública, encontramos que aunque el síntoma es alarmante, el problema tiene un trasfondo cultural insoslayable. Dicha televisión es subsidiada y ello garantiza que el producto sea elaborado sin importar que tenga un uso y una apropiación, pues su lógica es determinada por el estratégico diseño de espacios sobre políticas administrativas, como en el caso de Teleantioquia y Telemedellín. ¿Ese es nuestro sentido de lo público?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;Calculemos por un instante las cifras que puede sustentar la industria de la televisión pública en Colombia, teniendo como base directa, que un canal de interés público, social, educativo y cultural de emisión local sin ánimo de lucro, requiere entre cinco mil y veintitrés mil millones de pesos anuales para su operación. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;Calculadora en mano y habiendo contado la totalidad de los canales públicos en el país ¿Han notado ustedes cuánto pagamos los colombianos por un servicio público que no utilizamos y que, al mismo tiempo, es usado como un indicador de política pública?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;Hace algunos años, nuestra* inquietud fue trasladada al &lt;/span&gt;&lt;span class="st"&gt;Consejo Nacional de Política Económica y Social, &lt;/span&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;CONPES, no en términos del despilfarro del erario, sino en virtud de entender qué determina entonces la calidad en el servicio que&lt;/span&gt; debe prestarse de conformidad con la Constitución Nacional y la ley 182&lt;span style="mso-ansi-language:ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt; de 1995. La respuesta no brindaba una luz al final del túnel. Según la entidad, el Estado entendía como calidad la extensión de la cobertura del espectro electromagnético, es decir, no existe un parámetro que determine la calidad de los formatos y los contenidos ofrecidos, al menos desde el establecimiento de la ley y sus posteriores anotaciones. Esa respuesta nos mostró que el asunto de la televisión pública es una problemática entelequia académica, lo único que sustenta la hipótesis de la buena televisión, son deformaciones inapropiadas del lenguaje como señalar cierta oferta comercial de &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;telebasura&lt;/i&gt;. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;Definitivamente, existen programas que no están hechos para fomentar ciudadanías culturales o urbanidades. La pregunta que deberíamos hacernos no consiste en caracterizar el uso y la apropiación del dispositivo. Deberíamos preguntarnos cómo aprovechar la interpretación y la domesticación orgánica que ya el ciudadano ha hecho del fenómeno para entender su lógica. Si partiéramos de esa premisa, entenderíamos que una consecuente manera de hacer evidente nuestro verdadero sentido social, debería ser la aceptación de cómo todos hemos asimilado e interpretado los nuevos mecanismos informativos, y que superponer un análisis hermenéutico al asunto es un pleonasmo. La realidad es que la televisión pública no es coherente ni pertinente al contexto, que tan sólo manifiesta una idea parcial y bastante insípida del probable deber ser del ciudadano. Avistar la invitación del Consejo Nacional Privado de Competitividad a acortar las brechas entre oferta y demanda en todas las industrias, es un llamado de atención para entender que mientras muchos se blindaron con estoicismo en contra de alguna corrientes del pensamiento económico, los televidentes asumieron roles y contextualizaron la información basados en el más gaseoso de los derechos: la libertad, aquel oxímoron que esconde la alienación haciéndola pasar por expresión de la elección. El asunto es que mientras algunos, aun debaten sobre las posibilidades de participación democrática en la producción de contenidos y la oferta sociocultural relevante al ciudadano, los televidentes vemos televisión y le damos un sentido de acuerdo a nuestras expectativas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;Determinar los alcances de un fenómeno sociocultural como el televisivo, debe partir de la comprensión del dispositivo; solo así entenderemos que hace parte de una maquinara industrial polisémica. Debemos asimilar &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;que el flujo de la industria nos esté llevando al debate sobre nuestras identidades culturales y por ello debemos avistar los riesgos de la megalomanía sobre lo “glocal”. Para la muestra un botón final.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;Hace poco fue levantado el informe Cluster Develpoment para el desarrollo de la industria audiovisual local en Medellín. Su reporte generó sorpresas que no eran del todo novedosas. Determinó que en Medellín existen dos empresas de alto impacto sociocultural desde la tradicional percepción, (Teleantioquia y Telemedellín) pero también detalló que las mismas no son suficientemente tractoras para determinar un norte industrial. En pocas palabras, no existe la esperada competitividad que buscan los consejos nacionales privados o las agremiaciones que quieren darle una dinámica al sector.&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;Esa competitividad debe ser creada en un marco de bienestar social que va más allá de programas que hablan de informes de gestión de esta o aquella Secretaría, o de aquellos “de entrevista” que muestran las nuevas sobrediagnosticaciones de lo que somos. Debemos crear una sinergia disciplinada en la academia audiovisual que envuelva verdaderamente la ciudad en un contexto de justicia social para transformar el lastimero saludo a la bandera social, educativa y cultural.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;Mauricio Velásquez&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNoSpacing"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;Profesor TC de Comunicación y Lenguajes audiovisuales&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNoSpacing"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;Guionista, productor y realizador de televisión.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNoSpacing"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;Investigador de Recepción Activa&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNoSpacing"&gt;&lt;span style="font-size:9.0pt;mso-ansi-language: ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNoSpacing"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;mso-ansi-language: ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;*&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:9.0pt;mso-ansi-language: ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;Integrante de El Cajón Te Ve, grupo interdisciplinario de investigación en televisión, sociedad y cultura.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Las opiniones expresadas en sus comentarios serán parte de la investigación que llevamos a cabo sobre "Prospectivas de la Televisión Pública local en Medellín".
Agradecemos su participación en El Cajón Te Ve.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8963332822647510234-8305442201202705807?l=elcajonteve.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcajonteve.blogspot.com/feeds/8305442201202705807/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8963332822647510234&amp;postID=8305442201202705807' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8963332822647510234/posts/default/8305442201202705807'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8963332822647510234/posts/default/8305442201202705807'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcajonteve.blogspot.com/2011/10/la-television-publica-y-su-saludo-la.html' title='La televisión pública y su saludo a la bandera.'/><author><name>Alejandra Castaño + Mauricio Velásquez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03138984393843957038</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/__M27jqdTN0c/SZN_4gCokUI/AAAAAAAAAGk/Oc3m6Wu0_2A/S220/cajon.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8963332822647510234.post-3382982064902135269</id><published>2011-07-25T06:11:00.000-07:00</published><updated>2011-07-25T06:22:58.850-07:00</updated><title type='text'>La indiferencia al enfoque</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/-5I5EFKhhorM/Ti1uKoL3DKI/AAAAAAAAAKw/K7Bg1nsHSfs/s1600/2012.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; 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El primero de ellos, es tal vez el que hace posible discernir entre lo moralmente bochornoso y lo éticamente discutible: hemos trabajado por más de trece años para dos canales locales, uno regional y otro nacional; por casi cinco en la academia, para dos universidades privadas y una pública; por casi tres investigando bajo la lupa de un departamento administrativo de ciencia y tecnología y, por cuatro, asesorando el desarrollo de proyectos institucionales. Podríamos decir que conocemos su accionar tanto y de tal forma, que nuestra presencia a algunas personas les resulta incómoda. No es nuestro interés incomodar, ni siquiera inquietar o amenazar sus empleos, nuestro interés va más allá y está del otro lado, del que ocupamos los que vemos la televisión. Sin embargo, hay aquí una paradoja: un televidente desprevenido no entiende que esa televisión, tan necesaria por ofrecer contenidos referidos a palabras pomposamente replicadas por un discurso institucional, hace parte de las organizaciones gubernamentales colombianas&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;viciadas de forma y fondo por nuestra indiferencia. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;Pondré un ejemplo concreto. Recientemente, el Estado ha dado muestras de querer detener la metástasis de la corrupción. Han sido descubiertos carruseles, montañas rusas y carros chocones de contratación. En todos lados, ha sido evidente el beneficio particular que se superpone a la sociedad en general. ¿Cómo ha sido posible que nos engañen por años? ¿Por qué reaccionamos con indignación únicamente cuando los medios concentran su agenda en los desfalcos del erario?&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;La razón es muy simple: somos colombianos, y mientras no nos afecte a nosotros o a nuestros familiares en primer y segundo grado de consanguinidad no nos importa. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;¿Se han preguntado ustedes cuánto dinero ha invertido la televisión llamada pública desde el desmonte gradual de Inravisión?  Sin embargo, es una televisión sin televidentes. Preguntamos nosotros, ¿cuál es entonces el enfoque de una televisión que se produce para no ser consumida? Han pasado casi diez años desde que nos comenzamos a hacer una pregunta tan simple y, podemos decir que, hasta ahora, ninguna satisface la inquietud para compensar el derroche. Yo podría aventurarme a decir una sin haberla escuchado aun, le da trabajo a miles de personas a lo largo del territorio nacional.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;Hace unos días, nuevamente, un profesor me preguntaba qué buscamos; algo que para nosotros se ha vuelto tan obvio que comienza a convertirse en una declaración de principios: Justicia Social. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;Es muy simple, si el desmonte de Inravisión, ha provocado la generación de una olla de recursos que alimenta los modelos de RTVC, Señal Colombia, el Canal Institucional, Zoom y otras decenas de etcéteras, por qué esa televisión, tan ensalzada en el discurso sociocultural, no ha terminado de alfabetizar, no ha logrado la paz, no ha permitido conocer los programas de Gobierno y no ha sido capaz de mejorar las condiciones de las comunidades menos favorecidas. Es una entelequia que se traga a sus propios expertos. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;En ningún momento hemos dicho que la televisión pública deba acabarse, pero sí, someterse al escarnio público por su ineficacia e impertinencia, al fin y al cabo la pagamos con nuestros impuestos y sólo sirve para abultar nuestra oferta en el cable. (Al menos para los que no han eliminado canales como Zoom Tv.)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt; &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;&lt;/span&gt;Como ya lo sabemos, la perorata institucional, promotora de valores, hablará de talleres de formación y apreciación para aprender a ver televisión y distinguir los rasgos de calidad de la misma. Ya replicará en defensa de la formación de públicos y en defensa de una televisión que llaman “inteligente”; ya volverá a decir que si la gente no la ve es porque es “mal” educada y sólo le interesa el entrenamiento light. ¡Pero por supuesto que nos interesa el entretenimiento ligero! Estamos hablando de televisión. ¿Será tan complicado entender que el asunto parte por entender la dinámica del dispositivo?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;La televisión pública, si no nos fallan los cálculos, en esta administración, tendrá que rendirnos cuentas claras sin argumentos ornamentales, pues la serie de informes presentados por el Consejo Nacional Privado de Competitividad, y replicado por el actual Presidente de la República continuamente, ofrece un panorama claro a su enfoque: En todas las industrias, incluidas las etiquetadas por algunos ilustrados como “culturales”, aquello que no es consumido, carece de calidad.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Si lo prefieren, hagan ustedes mismos la tarea de analizar la pagina 90 del Plan de Desarrollo de la Televisión 2010-2013, de la hoy en vía de extinción CNTV.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;Mauricio V.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Las opiniones expresadas en sus comentarios serán parte de la investigación que llevamos a cabo sobre "Prospectivas de la Televisión Pública local en Medellín".
Agradecemos su participación en El Cajón Te Ve.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8963332822647510234-3382982064902135269?l=elcajonteve.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcajonteve.blogspot.com/feeds/3382982064902135269/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8963332822647510234&amp;postID=3382982064902135269' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8963332822647510234/posts/default/3382982064902135269'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8963332822647510234/posts/default/3382982064902135269'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcajonteve.blogspot.com/2011/07/la-indiferencia-al-enfoque.html' title='La indiferencia al enfoque'/><author><name>Alejandra Castaño + Mauricio Velásquez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03138984393843957038</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/__M27jqdTN0c/SZN_4gCokUI/AAAAAAAAAGk/Oc3m6Wu0_2A/S220/cajon.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-5I5EFKhhorM/Ti1uKoL3DKI/AAAAAAAAAKw/K7Bg1nsHSfs/s72-c/2012.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8963332822647510234.post-6943718216107262007</id><published>2011-07-13T13:11:00.000-07:00</published><updated>2011-07-13T13:20:48.671-07:00</updated><title type='text'>La política de Estado y la política de Gobierno en esto de la Televisión Pública.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/-2StzOEvIXBY/Th397lI4QyI/AAAAAAAAAKg/O7B79udmbGE/s1600/proga.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 121px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-2StzOEvIXBY/Th397lI4QyI/AAAAAAAAAKg/O7B79udmbGE/s200/proga.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5628934309306450722" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que enunciaré en esta breve nota no es un sin sentido gramatical. Lo advierto porque para muchos, el Gobierno y el Estado son la misma cosa.  Los colombianos nos hemos criado con una comodidad política que asombra por su indolencia, así que la participación en los cambios estructurales de nuestro modo de vivir, en apariencia no nos resuelve nada. Así hemos vivido desde la republicanización de la nación y, al parecer, nada cambiará.&lt;br /&gt;Con atención hemos seguido el interés de los ICreativos, que desde Bogotá, pretenden remover las fibras sensibles de los directamente implicados en la producción de contenidos audiovisuales, a fin de liberar de la burocracia y la corrupción la televisión conocida como pública en Colombia. Su intención es, más que sana o necesaria, absolutamente pertinente. Ellos, pretenden que la Nueva Ley de Televisión sea una Ley ajustada a las necesidades de un contexto industrial para hacer de este servicio un bien. Allí, comenzamos a excluirnos los televidentes. Si la discusión se enfoca hacia las maneras como debe reformularse el Fondo para el Desarrollo de la Televisión, entonces seguiremos replicando la fórmula de mostrar un aparente interés social cuando en realidad buscamos asegurar nuestro influjo patrimonial. Pensar en sociedad significa pensar el conjunto de dinámicas que envuelven el fenómeno televisivo en su totalidad, de tal manera que su efecto en el mercado redunde en un incremento patrimonial total en términos socioculturales. Lastimosamente, en Colombia, siempre hará trámite sencillo la acción de mostrarse ungido de preocupaciones por un país, en un discurso donde el ciudadano (el verdaderamente usurpado y no el de la colección de comunicaciones de la editorial Norma) es medio y no motivo.&lt;br /&gt;Una verdadera Ley de Televisión debe eliminar el Fondo para el Desarrollo de la Televisión y nuestro argumento es simple: es el mismo Fondo que garantiza la producción de contenidos audiovisuales sin consumo y que promueve y aplaude la pálida tesis de “no importa que no nos vean”. Es simple, la televisión pública es una industria subsidiada sin un enfoque práctico de relevancia y pertinencia, el simple hecho de no regirse por los estatutos del rating, la hace carente de competitividad. Así es, reza por ahí el dicho de muchos Gerentes de canal público: no nos importa la cantidad de televidentes, sabemos que los nuestros son televidentes de calidad.&lt;br /&gt;Ese predicado ha promovido una aceptación lógica porque no existe reflexión en ningún sentido, lógica o aun ilógica.  Somos, como dice sabiamente Mary Douglas, ahorradores de energía cognitiva porque “es más sencillo que los esquemas y las dinámicas institucionales se repitan desde sus tradiciones y costumbres operativas, ya que cambiar el rumbo predeterminado exige mayores competencias que complejizan el pensamiento y podrían no cumplir con las expectativas generadas”.&lt;br /&gt;Insistimos, la burocracia en la administración de recursos públicos ha hecho daño en su manera de configurar el servicio, pero es inmarcesible mientras exista un discurso que sustente su intrascendencia. En el fondo, a los únicos que debe preocupar el Fondo, es a la agremiación de canales regionales, quienes usan los recursos del mismo para programas que permiten la suspicacia de su uso en aras del interés público, social, educativo y cultural.&lt;br /&gt;Reiteramos, mientras no exista una política de Estado, la política del “cacique” de gobierno hará mella, incluso en la reflexión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mauricio Velásquez&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Las opiniones expresadas en sus comentarios serán parte de la investigación que llevamos a cabo sobre "Prospectivas de la Televisión Pública local en Medellín".
Agradecemos su participación en El Cajón Te Ve.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8963332822647510234-6943718216107262007?l=elcajonteve.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcajonteve.blogspot.com/feeds/6943718216107262007/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8963332822647510234&amp;postID=6943718216107262007' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8963332822647510234/posts/default/6943718216107262007'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8963332822647510234/posts/default/6943718216107262007'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcajonteve.blogspot.com/2011/07/la-politica-de-estado-y-la-politica-de.html' title='La política de Estado y la política de Gobierno en esto de la Televisión Pública.'/><author><name>Alejandra Castaño + Mauricio Velásquez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03138984393843957038</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/__M27jqdTN0c/SZN_4gCokUI/AAAAAAAAAGk/Oc3m6Wu0_2A/S220/cajon.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-2StzOEvIXBY/Th397lI4QyI/AAAAAAAAAKg/O7B79udmbGE/s72-c/proga.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8963332822647510234.post-3628771873706258072</id><published>2011-07-05T09:02:00.000-07:00</published><updated>2011-07-05T09:12:52.416-07:00</updated><title type='text'>La Nueva Ley de Televisión en Colombia.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/-5T2oQv8y5Dk/ThM30ULe_lI/AAAAAAAAAKQ/9Fz-1Y69GXc/s1600/publictv.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 168px; height: 200px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-5T2oQv8y5Dk/ThM30ULe_lI/AAAAAAAAAKQ/9Fz-1Y69GXc/s200/publictv.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5625901731425484370" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Comenzaré por citar a mi madre cuando advierte: “estoy contenta con lo que dan en  la televisión”. &lt;br /&gt;No hay que ser tremendamente estudioso para entender que está satisfecha con la oferta que posee, pero sí tremendamente ingenuo para catalogarla como mala televidente por el hecho de no ver televisión pública. Son varios los estudios que han demostrado que la oferta de televisión en Colombia satisface la demanda de los televidentes, pues, sin muchos rodeos, es acorde a sus expectativas de entretenimiento. &lt;br /&gt;Convengamos, como lo hemos resaltado antes, en que los televidentes no vemos “esta” o “aquella” televisión, vemos televisión sin distinguir cosas distintas a la emoción que nos ofrece el verlas. Pero, diferenciemos para mayor claridad. Cuál televisión ve mi señora madre: la comercial y la ofrecida por las cadenas del cable; la conocida como “pública”, le resulta compleja en su relato, amañada en su discurso, detestable en su intento por hacerla sentir “maleducada”, inútil para ella y útil para los que la hacen, que en últimas son los únicos televidentes. Puedo dar fe de ello. (En la medida que un canal publico se hace grande y robusto en recursos, contrata más personal, y aumenta televidentes por lógica matemática, pues esos nuevos empleados invitan nuevos televidentes). El éxito en la convocatoria de una canal se sustenta en ese “voz a voz”, pero su grieta está en la imposibilidad de atrapar o seducir televidentes. &lt;br /&gt;No le demos muchas vueltas al asunto, la nueva ley general de televisión debe enfocarse en brindarle mecanismos eficaces a la televisión pública para hacerla competitiva en la industria, para hacerla atractiva en el mercado. Después de años de trabajo, nuestra experiencia como productores y realizadores, académica e investigativa, puede brindar una luz: determinar las reales expectativas del televidente para entender su dinámica y así poder construir instrumentos relevantes y pertinentes de seducción. &lt;br /&gt;Con ello no nos referimos a nuevas sobrediagnosticaciones del mercado; la experiencia nos ha enseñado que,  uno, algunos televidentes no son televidentes en un grupo focal desenfocado y, dos, algunos televidentes tienen por buena costumbre y manera, el vicio de ofrecer respuestas políticamente correctas sobre el folclor, el patrimonio y las tradiciones que encierran el discurso hecho a pedazos de instituciones como el Ministerio de Cultura. &lt;br /&gt;Con auscultar las expectativas concretas nos referimos a entender por qué vemos Rosario Tijeras, el Cartel o El Capo sin prohibirlas. Nos referimos a aprender a leer las dinámicas que permite emocionarnos con Jota Mario, el Padre Chucho o También Caerás sin censurarlos desde una engolosinada ilustración.  El primer paso que debemos dar es liberarnos de aquellos mal llamados expertos que han indicado cosas sobre el comportamiento de los televidentes frente al televisor. Debemos cerrarle el paso a aquellos que tratando de “educar”, se han puesto por encima de la sociedad sin comprender sus dinámicas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Punto aparte.&lt;br /&gt;Algún día, en intercambio virtual, discutía con un “respetado” profesor de la Universidad de Antioquia sobre la carencia de emoción en esa televisión pública, social, educativa y cultural. Su respuesta la encontré al poco tiempo, pues anotaba él, en la presentación de una nueva iniciativa cultural fomentada por la Alcaldía, que “algunos…”, dirigiéndose a nosotros, “…esperaban que en los programas serios como el que dirige y presenta en Telemedellín los invitados salgan disfrazados de payaso.” En esos términos se da la discusión sobre la televisión. Por increíble que parezca, aun hoy, algunos persisten en calificarnos como televidentes de acuerdo a lo que vemos o lo que no vemos, sin entender la lógica que nos lleva al uso del dispositivo. &lt;br /&gt;A la televisión pública le ha hecho tanto o más daño que la misma burocracia, la ignorancia y la soberbia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mauricio Velásquez&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Las opiniones expresadas en sus comentarios serán parte de la investigación que llevamos a cabo sobre "Prospectivas de la Televisión Pública local en Medellín".
Agradecemos su participación en El Cajón Te Ve.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8963332822647510234-3628771873706258072?l=elcajonteve.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcajonteve.blogspot.com/feeds/3628771873706258072/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8963332822647510234&amp;postID=3628771873706258072' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8963332822647510234/posts/default/3628771873706258072'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8963332822647510234/posts/default/3628771873706258072'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcajonteve.blogspot.com/2011/07/la-nueva-ley-de-television-en-colombia.html' title='La Nueva Ley de Televisión en Colombia.'/><author><name>Alejandra Castaño + Mauricio Velásquez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03138984393843957038</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/__M27jqdTN0c/SZN_4gCokUI/AAAAAAAAAGk/Oc3m6Wu0_2A/S220/cajon.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-5T2oQv8y5Dk/ThM30ULe_lI/AAAAAAAAAKQ/9Fz-1Y69GXc/s72-c/publictv.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8963332822647510234.post-8498229070514396857</id><published>2011-06-23T08:59:00.000-07:00</published><updated>2011-06-23T16:10:37.756-07:00</updated><title type='text'>La Televisión y la No Televisión.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/-pjuLQdrHTMQ/TgNjvjEkDCI/AAAAAAAAAKI/wZtI74vKm2A/s1600/susos-show.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 160px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-pjuLQdrHTMQ/TgNjvjEkDCI/AAAAAAAAAKI/wZtI74vKm2A/s200/susos-show.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5621446428407893026" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una estrategia de marca y mercadeo, generó hace ya casi quince años una percepción de la calidad difícil de superar: No es Tv, es HBO.&lt;br /&gt;La cadena en cuestión, reconocida por ser el más importante cajón televisivo de películas, se la jugó por una tarea que parecía una locura, invertir In House en producciones de alta calidad, reconociendo sus aprendizajes como productora de películas documentales.  Hoy en día, es un privilegio tener al menos un paquete del network de HBO, pues su nombre es prenda de garantía en cada uno de sus productos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Casi por la misma época, nacía en Colombia el primer canal local sin ánimo de lucro, y por supuesto, tenía por locación a la ciudad de los canales, Medellín. Podría especular o citar argumentos verificables sobre su impacto inmediato, pero siempre soy un gustoso de los comentarios de la mejor de las televidentes, mi mamá. Doña Mariela describe esa curiosidad por asomarse a las ventanas y a las nuevas ventanas con una palabra digna de nuestra idiosincrasia: novelería. &lt;br /&gt;El canal me mostraba la ciudad como nunca la había visto. Incluso torcida. De repente aparecieron los jóvenes y esas subculturas que el otro canal, el regional, quizás por lo que mi madre llama mojigatería, no hacía. La única explicación que existía, con toda certeza y conocimiento de causa, era el surgimiento de nuevas formas de contar en imágenes. Entonces llegó Canal U, y las ideas de Telemedellín migraron a otro canal que ofrecía la misma novelería.  Puedo decirlo sin temor a equivocarme, fue entonces, en ese mismo momento, cuando el cable, de la mano de EPM, le abrió a mi  mamita linda la posibilidad de ver Casa Club y una mejor imagen de Caracol y RCN. &lt;br /&gt;Era 2003 cuando nos dijeron que Canal U estaba en quiebra. Los aportes de las universidades socias no alcanzaban para su transformación hacia la autosostenibilidad, y su tarea como productora nos hizo descuidar la programación. Mientras tanto, Telemedellín era el reflejo de la ciudad de la Alcaldía. Mi madre, mi madre estuvo bien y no sufrió de síncopas cardiacas al ver que esa televisión no le hacía ya ni cosquillas. Mi mamá era franca, “ese programa tan maluco con ese señor tan feo” decía ella. “Yo no entendí de que estaba hablando esa señora, solo que el Museo está gratis”. Es una sabiduría de televidente desde una lógica que aun muchos desprecian. Mi madre, hoy ve todas esas cosas que los señores expertos del Ministerio de Cultura y sus amigos expertos de las universidades bogotanas, llaman de “consumo”. Algunos han reculado en su jerga; en un gesto que vale la pena aplaudirles muchos han confesado su error al decir “la televisión educativa hizo mal la tarea y perdió el año”. Era el resultado de echar carretas sin mirar a quién y por qué.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿A dónde voy con mi perorata?, muy simple: debemos identificar los bemoles de estas dinámicas para saber que existe un gran abismo  entre el ciudadano y sus instituciones. Solo Suso ha tendido un puente, se ha sabido mezclar entre el discurso recreando. Como lo debe hacer la televisión.&lt;br /&gt;Por qué debemos leer esos abismos, porque es nuestra obligación como sociedad civil vigilar por los dineros que se invierten en un servicio público que no usamos. Pero ante todo, porque me molesta oír que este o aquel será el gerente de este o aquel otro canal, cuando el gerente debería ser la ciudad entera o al menos su junta directiva y de socios. &lt;br /&gt;La televisión es esa cosa que vemos, la no televisión es esa que nos mira como corderos descarriados sin valores o juicios de ciudadanía cultural.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mauricio Velásquez&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://twitter.com/ElCajonTeVe" class="twitter-follow-button" data-button="grey" data-text-color="#FFFFFF" data-link-color="#00AEFF" data-lang="es"&gt;Follow @ElCajonTeVe&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;script src="http://platform.twitter.com/widgets.js" type="text/javascript"&gt;&lt;/script&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://twitter.com/share" class="twitter-share-button" data-count="horizontal" data-via="ElCajonTeVe" data-related="alejandraca" data-lang="es"&gt;Tweet&lt;/a&gt;&lt;script type="text/javascript" src="http://platform.twitter.com/widgets.js"&gt;&lt;/script&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Las opiniones expresadas en sus comentarios serán parte de la investigación que llevamos a cabo sobre "Prospectivas de la Televisión Pública local en Medellín".
Agradecemos su participación en El Cajón Te Ve.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8963332822647510234-8498229070514396857?l=elcajonteve.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcajonteve.blogspot.com/feeds/8498229070514396857/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8963332822647510234&amp;postID=8498229070514396857' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8963332822647510234/posts/default/8498229070514396857'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8963332822647510234/posts/default/8498229070514396857'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcajonteve.blogspot.com/2011/06/la-television-y-la-no-television.html' title='La Televisión y la No Televisión.'/><author><name>Alejandra Castaño + Mauricio Velásquez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03138984393843957038</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/__M27jqdTN0c/SZN_4gCokUI/AAAAAAAAAGk/Oc3m6Wu0_2A/S220/cajon.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-pjuLQdrHTMQ/TgNjvjEkDCI/AAAAAAAAAKI/wZtI74vKm2A/s72-c/susos-show.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8963332822647510234.post-393589965011269166</id><published>2011-06-17T07:08:00.000-07:00</published><updated>2011-07-05T09:50:29.652-07:00</updated><title type='text'>Breaking Bad:  contar historias tiene su ciencia, crear química con el televidente un sentido.</title><content type='html'>&lt;a href="http://twitter.com/share" class="twitter-share-button" data-count="horizontal" data-via="ElCajonTeVe" data-related="alejandraca" data-lang="es"&gt;Tweet&lt;/a&gt;&lt;script type="text/javascript" src="http://platform.twitter.com/widgets.js"&gt;&lt;/script&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/-BWThgx9j3pw/TftgnjNhVfI/AAAAAAAAAKA/pWSsY13Gg9E/s1600/BB.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 118px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-BWThgx9j3pw/TftgnjNhVfI/AAAAAAAAAKA/pWSsY13Gg9E/s200/BB.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5619191192657942002" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay algo de magia en la semiótica que no logra expresarse en la teoría. Es un domingo, hago algunas tareas domésticas. El televisor está encendido, sujeto a esa relación que lo hace un apéndice ruidoso que sirve de compañía. Giro en dirección a la pantalla al escuchar el sonido que produce una piscina. Es una evocación provocativa. Hay un ojo flotando que se escurre por un ducto de succión. Luego aparece un peluche sin un ojo, también flota, pero teñido de un magenta encendido. Sí, no es rojo o granate. Resalta sobre el agua en una piscina en blanco y negro. &lt;br /&gt;No entiendo nada pero mis tareas han sido suspendidas. Tengo una escoba en la mano y un paño para sacudir en el hombro. Estoy atornillado. Hay un cabezote que me recuerda a “Guanina”, mi profesor de química, con el que me repase la tabla periódica de arriba abajo y de derecha a izquierda. El Bromo y el Bario forman el acróstico, es el inicio de un nuevo capítulo de Breaking Bad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He oído hablar de la serie y me quedo por curiosidad para ver la siguiente secuencia. Sublime: los resortes de una colchoneta oscilan al compas de una respiración agitada que sugiere un coito. A continuación, Vince Guilligan, el escritor, me corrige. Un tipo trata de darle un masaje cardiaco a una mujer que yace sobre la cama. La imagen es impresionante, caótica, real. Los ojos abiertos de la mujer tienen esa lividez de los muertos que golpean a los que aun respiramos. La mujer no resucita. El joven renuncia. Comienza a llorar a su lado en una impotencia contagiosa. No se contiene, es una actuación que le vale a Aaron Paul su primer Emmy en el 2010 como actor dramático secundario de televisión. Es entonces cuando entra en escena el profesor Walter White. Lo había visto en una escena donde le anuncian que tiene cáncer de pulmón, mientras él no puede dejar de mirar la gota de mostaza que reposa en la bata del médico que le entrega el dictamen. El hombre, rapado, carga a un bebe y contesta su celular con duda, le pide a quien se encuentra en la línea que se calme. Infiero que es el anterior personaje. Claro, hay un cadáver en una cama. Es obvio que tienen una filiación, pero existe una distancia entre ellos. Acto seguido, un hombre con el pelo a ras, idéntico a Walter aparece y limpia la escena preguntando: “¿hay más drogas en la casa?”. Estoy confundido. Intrigado es la palabra, la escoba sigue en mi mano, el paño se ha caído y Jesse está en shock. Es el capítulo final de temporada de la serie. Lo vi todo. Una hora completo, de pie. &lt;br /&gt;Muchas son las cosas que hemos reseñado sobre lo público televisivo, las audiencias y sus dinámicas, los modelos de gestión y las brechas entre la televisión institucional que no invita a los televidentes. Hace unos cuatro años, justo antes de comenzar nuestras maestrías, intuíamos que el meollo estaba en no saber contar historias. Breaking Bad me lo ha ratificado.&lt;br /&gt;Simple, minimalista, contundente y sin aspavientos de otro tipo, como los del policía que amenaza a todo el mundo con una pistola automática para salvar el mundo en 24 horas; o el médico borracho y bonito que se la pasa en una Isla preguntando “por qué”. Breaking Bad es historia pura en su más manifiesta simplicidad. Cuevana.com, el portal que ofrece vistazos sin pay per view, puede deleitarlos con las tres temporadas, donde, por cierto, verán las razones por las cuales Bryan Cranston ha ganado por tres años consecutivos el Emmy y los aplausos de toda la crítica que espera con ansia una cuarta temporada, anticipada por serias transformaciones de los dos personajes principales: Un profesor de química y el estudiante que un buen día decidieron aplicar sus conocimientos para cocinar metanfetamina.&lt;br /&gt;Luego de ver Breaking Bad, me he convencido. El meollo de crear fidelización televisiva está en la filigrana de la escritura. Sin haber descubierto el agua hirviendo, creo que ha sido una mejor posibilidad de análisis autoetnográfico encontrarme en el zapping esta maravillosa novela, que cualquier otro estudio que busque entender por qué el televidente no ve “cierta” televisión de “cierta” utilidad.&lt;br /&gt;Mauricio Velásquez&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.cuevana.tv/series/1521/breaking-bad/abq/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Las opiniones expresadas en sus comentarios serán parte de la investigación que llevamos a cabo sobre "Prospectivas de la Televisión Pública local en Medellín".
Agradecemos su participación en El Cajón Te Ve.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8963332822647510234-393589965011269166?l=elcajonteve.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcajonteve.blogspot.com/feeds/393589965011269166/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8963332822647510234&amp;postID=393589965011269166' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8963332822647510234/posts/default/393589965011269166'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8963332822647510234/posts/default/393589965011269166'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcajonteve.blogspot.com/2011/06/breaking-bad-contar-historias-tiene-su.html' title='Breaking Bad:  contar historias tiene su ciencia, crear química con el televidente un sentido.'/><author><name>Alejandra Castaño + Mauricio Velásquez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03138984393843957038</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/__M27jqdTN0c/SZN_4gCokUI/AAAAAAAAAGk/Oc3m6Wu0_2A/S220/cajon.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-BWThgx9j3pw/TftgnjNhVfI/AAAAAAAAAKA/pWSsY13Gg9E/s72-c/BB.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8963332822647510234.post-8761088291040828189</id><published>2011-06-01T06:00:00.000-07:00</published><updated>2011-06-23T16:13:41.666-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Audiencias'/><title type='text'>El Eco.</title><content type='html'>&lt;a href="http://twitter.com/ElCajonTeVe" class="twitter-follow-button" data-button="grey" data-text-color="#FFFFFF" data-link-color="#00AEFF" data-show-count="false" data-lang="es"&gt;Follow @ElCajonTeVe&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;script src="http://platform.twitter.com/widgets.js" type="text/javascript"&gt;&lt;/script&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace mucho tiempo no soy admirador del fútbol colombiano. Si expusiera las largas razones, incluyendo la agresión que sufrí por parte de un hincha del América en 1999, desviaría la intención de estas breves líneas. Pero hoy hablaré de fútbol, y se me enredará la colombianada. Así es la televisión y sus procesos de recepción activa.&lt;br /&gt;Son muchas las veces que se ha intentado determinar los cánones valorativos que analizan el proceso de percepción televisiva. Como lo he dicho en varias oportunidades, ninguno como el de la mediación, por afecto emocional o incluso, por hostilidad manifiesta. Muchos saben que aborrezco la espontánea manifestación del “hinchismo” que producen los equipos que ganan todo. Esa que ocurrió comenzando este milenio con Boca Juniors, convoca hoy en día a los “hinchas del fútbol” con el Barcelona. Confieso que le hice fuerza al Manchester el sábado mientras me mordía la lengua viendo jugar a Mascherano, a Xavi,  a Iniesta y claro, al que llaman Lionel. Podrá existir cualquier otro adjetivo que califique la gesta de este club, en eso son expertos los cronistas deportivos cuando llevan al castellano, en tensión máxima, a través de metáforas absurdas; pero la verdad, ese equipo está armado de cuatro enanos que no son jugadores de futbol, son los mejores empleados de una empresa. O quién podría explicar que a un jugador lo devuelvan casi sesenta metros en la cancha, lo pongan en una posición como la de libero, y de repente sea el mejor libero del mundo. El buen trabajador desempeña su trabajo sin importar el puesto y las condiciones. Si repasamos las líneas del equipo nos encontramos con un macizo convaleciente de cáncer que despierta admiración, y un petardo marrullero y “güevero”,  como diríamos antaño, que hoy goza de la atención de un “diva” criolla. Aquí volvemos a la televisión. Ese es nuestro asunto. &lt;br /&gt;No hay nada más maravilloso que ponerse una cita con el aparato para ver el espectáculo. Y en Inglaterra, saben casarse y saben de transmisiones de fútbol. La repetición de las patadas  de entrenamiento en imágenes lentas ponen hasta el obrero Rooney en la pléyade de los semidioses (como verán, lo del periodismo deportivo es contagioso). La salida de los equipos tiene un protocolo y una etiqueta que más parece un ballet dispuesto para las cámaras. Cada uno  de los movimientos de cámara son como los de Chespirito, fríamente calculados. El detalle no obstante de aquella camarita que cuelga traviesa por los aires, desnuda la fragilidad de apreciación del “profe” Carlos Antonio y otros innombrables. La acción del primer gol demuestra que uno de los enanos hace una jugada donde todos, menos Pedro, quedamos imaginando el balón ir para un lado cuando en realidad, Xavi tuerce el pescuezo de aquí para allá sin dar mayores pistas. Aquella camarita demuestra que en el Barcelona trabajan cuatro, y los demás, incluso Villa, son zánganos útiles. &lt;br /&gt;Ese fue el eco que me quedó. La televisión es un deleite para entender como la táctica de llevar un balón de un lado para otro tiene un método practicado en rigor. El Manchester, bueno, al Manchester la agradezco la invitación a haber soñado con detener el aura catalana, que ahora rimbombante, merced de la televisión nacional, se jacta de tener un colombiano adoptivo por salir con una monita que vive en Miami. Así es la televisión, si no generará pasiones no existiría. Si no existiera no veríamos lo que vemos porque simplemente no tendríamos esa maravillosa invitación de sentarnos por un rato, a ver qué. El relato culminó en un detalle en primer plano del momento en el que me muestran el acto donde se graba en el metal, el ganador de la gesta. Es un relato redondo que termina con la pólvora que seguro Alonso nunca verá en Medellín. &lt;br /&gt;Aun embebido de ver jugar a cuatro de los mejores jugadores que jamás haya visto, ayer veía una ola verde que no era política. No entendía para donde iba todo el mundo al ver el estadio apagado. Cuando llegué a mi casa lo supe. Iban a pegarse del televisor, para vivir el ritual de ser fieles fanáticos de un equipo de fútbol. No le presté atención, el fútbol colombiano está en manos de unos productores (me jacto de decir que conozco algunos) que no entienden las estructuras del relato. Tampoco les importa, eso también es lo maravilloso del fenómeno televisivo; el collage de imágenes que sin sentido van para donde el balón vaya, lo único que debe proveer en su contexto informativo es que el uno gane y el otro pierda. Es una colombianada total. Y allí estuvo el nuevo eco, escuchando a los hinchas del Nacional encontré la valida argumentación de que los televidentes somos unos espectadores dramatúrgicos, y que existe un coro que certifica la emoción: el gol. &lt;br /&gt;Me devuelvo de AXN unos cuarenta y cinco canales de un solo botonazo, miro cual es el escandalo de "Pezzuti, Pezzuti" en la calle. Veo a un loco que le dicen "viejo" que grita. Programo el sleep viendo Discovery, y me entrego al masaje electromagnético.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mauricio V.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;http://www.youtube.com/watch?v=ai3721KxRg0&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Las opiniones expresadas en sus comentarios serán parte de la investigación que llevamos a cabo sobre "Prospectivas de la Televisión Pública local en Medellín".
Agradecemos su participación en El Cajón Te Ve.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8963332822647510234-8761088291040828189?l=elcajonteve.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcajonteve.blogspot.com/feeds/8761088291040828189/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8963332822647510234&amp;postID=8761088291040828189' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8963332822647510234/posts/default/8761088291040828189'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8963332822647510234/posts/default/8761088291040828189'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcajonteve.blogspot.com/2011/06/el-eco.html' title='El Eco.'/><author><name>Alejandra Castaño + Mauricio Velásquez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03138984393843957038</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/__M27jqdTN0c/SZN_4gCokUI/AAAAAAAAAGk/Oc3m6Wu0_2A/S220/cajon.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8963332822647510234.post-8982044996299298472</id><published>2011-05-23T05:55:00.000-07:00</published><updated>2011-05-23T05:57:46.521-07:00</updated><title type='text'>Enseñar aprendiendo.</title><content type='html'>No soy uno de los fervorosos creyentes de la ilustración espontánea que crean los foros, los congresos o los seminarios. Soy, sin embargo, un ferviente admirador del proceso continuado y estimulante de escuchar y sentir otras voces. En ese sentido, aprender de lo aprendido y sumarle las opiniones de otros, en apariencia por fuera de tu disciplina y tu propia teorética, le atribuye a tu oficio un sentido y una inigualable ventaja. Algunos espacios académicos permiten por un momento, que te asomes por una ventana que permite, luego de cerrada, la emancipación de ciertos aspectos radicales del propio pensamiento. &lt;br /&gt;Como verán, acabo de llegar de un congreso internacional de investigación, uno, que a mi juicio, propende en su dinámica por la enseñanza espontánea y sentida; una reflexiva y rigurosa en su camino, pero llevada al plano de la expresión de una forma hermosa, de una forma humana, de una forma que algunos norteamericanos llaman “so touching”. &lt;br /&gt;De estos encuentros me quedan siempre nuevos amigos de la academia. Un alemán que enseña en Inglaterra sobre la respuesta de los niños a la cultura mediática; un Ingeniero sanitario preocupado por la percepción del concepto “ecología” de los habitantes de la comuna 13. Una japonesa que analiza los alcances de la investigación transdisciplinar; un neozelandés que investiga hasta qué punto, las fotografías de NatGeo sobre desastres naturales, desvían la atención de la calamidad ambiental hacia la contemplación estética. Y así, personas que en quince o veinte minutos comparten contigo su voz y su letanía teórica sin aspavientos de jerarquías. Estudiantes de pregrado, estudiantes de posgrados, pos doctores, eminencias, asistentes; todos por igual, suman una sola voz que parece acompasada por un manifiesto que resulta liberador: no hay protagonismos.&lt;br /&gt;Soy un convencido del análisis de la recepción televisiva, para promulgar argumentos que faciliten la comprensión de su dinámica, pero en la semana última, más que en cualquier otro momento, me he convencido de la necesidad de otorgarle a la investigación la humanidad que ni siquiera la etnografía logra o permitirte observar. &lt;br /&gt;Sin entender y otorgarle un lugar al otro con sus destrezas y conocimientos, es imposible ser asertivo en los juicios que establecemos. Creo que la Justicia social, debe ser materia obligada de análisis en nuestro país, porque su debate científico nos permite encontrar un camino para ser comunidad.&lt;br /&gt;Sin menoscabo del norte académico y curricular que sigo, hoy mismo empezaré por generar en los alumnos esa inquietud por una sociedad que tocamos tangencialmente, y que algunos, apenas la reconocen para beneficio de sus propios atributos personales y profesionales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mauricio V.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Las opiniones expresadas en sus comentarios serán parte de la investigación que llevamos a cabo sobre "Prospectivas de la Televisión Pública local en Medellín".
Agradecemos su participación en El Cajón Te Ve.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8963332822647510234-8982044996299298472?l=elcajonteve.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcajonteve.blogspot.com/feeds/8982044996299298472/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8963332822647510234&amp;postID=8982044996299298472' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8963332822647510234/posts/default/8982044996299298472'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8963332822647510234/posts/default/8982044996299298472'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcajonteve.blogspot.com/2011/05/ensenar-aprendiendo.html' title='Enseñar aprendiendo.'/><author><name>Alejandra Castaño + Mauricio Velásquez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03138984393843957038</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/__M27jqdTN0c/SZN_4gCokUI/AAAAAAAAAGk/Oc3m6Wu0_2A/S220/cajon.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8963332822647510234.post-8781924952837938441</id><published>2011-05-11T05:48:00.000-07:00</published><updated>2011-05-11T05:51:21.756-07:00</updated><title type='text'>La ley 221, La Colegiatura Nacional del Comunicador Social y Periodistas y la “libertad de expresión”.</title><content type='html'>Con atención, pero no sin una mueca de sospecha como colombiano en derecho de sospechar, he leído la propuesta que han impulsado algunos periodistas (algunos deportivos) alrededor de la Ley del periodista.&lt;br /&gt;De todas las razones esgrimidas, o las que se infieren en su propuesta de articulado, sobresale el ejercicio de salvaguardar la legitimidad de quién o qué informa. ¿Por qué?, no lo sé, pero creo que la respuesta tiene asidero en los fenómenos socioculturales históricos, que en sus dinámicas apenas obvias, han hecho del ejercicio de informar una voluntad y una acción popular, un derecho legítimo de pasar de ser decorado a actor legítimo de la expresión. Soslayando la discusión sobre la complejidad o no del prosumidor de la información, creo que allí está el gran error de la iniciativa, en no leer o interpretar que el mundo ya no es el mundo de la máquina de Gutemberg.&lt;br /&gt;Todo ciudadano, en derecho legítimo de expresar o manifestar en cualquier nivel del lenguaje, debe ser considerado  y protegido, sin menoscabo de su poca o nula información académica. &lt;br /&gt;El artículo 4° de esta iniciativa contiene los estatutos que regulan cuál es la calidad del ciudadano que podrá ejercer la actividad periodística, cuestión de semántica, pues si intentaran regular la profesionalización del oficio, sería distinto; el proyecto de norma pretende indicar quién es legítimo en la actividad. Para ello, estipula una serie de requisitos donde sobresale el pregrado, la experiencia, o, (mucha atención) la solicitud a la futura Colegiatura Nacional del Comunicador Social y Periodistas. &lt;br /&gt;Así como se lee, esta ley, promueve la creación de uno de esos famosos entes reguladores autónomos jurídicamente del Estado, pero con sus obvios beneficios y, que entre otras cosas, (además de autorizar quién o cómo informa) busca “Velar por el cumplimiento de las normas éticas que sean aprobadas, para de esta manera preservar la pureza del ejercicio de la profesión”. &lt;br /&gt;¿Semántica?, o interés de indicar que hay periodistas “impuros”.&lt;br /&gt;Interesante sería que antes, los promotores de la iniciativa, revisaran el artículo 20° del capítulo de nuestra Constitución:&lt;br /&gt;“ARTICULO 20. Se garantiza a toda persona la libertad de expresar y difundir su pensamiento y opiniones, la de informar y recibir información veraz e imparcial, y la de fundar medios masivos de comunicación.  &lt;br /&gt;Este artículo no es una parrafada más expresada al vacío, este artículo garantiza que el Estado promueva la prosperidad general, es decir, que la sociedad evolucione en condiciones del mejoramiento de la calidad de vida, a partir de agentes y acciones que ofrezcan miradas heterogéneas.&lt;br /&gt;Como colombiano en derecho de los atributos que me otorga la constitución, manifiesto abiertamente mi inconformidad con este proyecto, ya que &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;su alcance vulnera la libertad de expresión&lt;/span&gt;, pues todo colombiano está protegido en su manera de ofrecer información. Cuestión de semántica. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mauricio Velásquez&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Las opiniones expresadas en sus comentarios serán parte de la investigación que llevamos a cabo sobre "Prospectivas de la Televisión Pública local en Medellín".
Agradecemos su participación en El Cajón Te Ve.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8963332822647510234-8781924952837938441?l=elcajonteve.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcajonteve.blogspot.com/feeds/8781924952837938441/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8963332822647510234&amp;postID=8781924952837938441' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8963332822647510234/posts/default/8781924952837938441'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8963332822647510234/posts/default/8781924952837938441'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcajonteve.blogspot.com/2011/05/la-ley-221-la-colegiatura-nacional-del.html' title='La ley 221, La Colegiatura Nacional del Comunicador Social y Periodistas y la “libertad de expresión”.'/><author><name>Alejandra Castaño + Mauricio Velásquez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03138984393843957038</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/__M27jqdTN0c/SZN_4gCokUI/AAAAAAAAAGk/Oc3m6Wu0_2A/S220/cajon.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8963332822647510234.post-7303987227185618094</id><published>2011-05-05T13:19:00.000-07:00</published><updated>2011-05-05T13:39:47.697-07:00</updated><title type='text'>Los Nule, Samuel y la televisión “pública”</title><content type='html'>Comenzaré por decir que cada que soy interrogado por la televisión pública en Colombia, trato de poner en contexto al interesado sobre, a qué televisión se refiere. Si la respuesta apunta a esa televisión que promueve ciertos discursos institucionales sobre la educación y la cultura, le indico a qué se dedican esos canales “públicos”, cuál es su objeto y, respetuosamente, le doy un espacio para que digiera que RCN y Caracol son aun más públicos que los “públicos”, pues atienden las expectativas de la televidencia*, se relacionan con ella y no la miran como un cordero rezagado que debe aprender lecciones de urbanidad y ciudadanía cultural, pues, a la larga, saben que para eso, existen otras instituciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No son escasas las ocasiones en las cuales se ha puesto en tela de juicio el deber ser de una televisión, que por ley (365 de la Constitución) presta un servicio en los límites territoriales de este adorado país. Recientemente en Medellín, era notable la percepción generalizada sobre Telemedellín como el canal de Fajardo o, Telefajardo. Esta medida, espontánea y coloquial, no puede ser tomada a la ligera. Si miramos concienzudamente el enfoque temático de cada producto, no solo de la Alcaldía, sino además de la Gobernación y la Nación, entenderemos que cada formato (Señal Colombia, Teleantioquia y Telemedellín) responde a un programático discurso institucional. La mejor prueba la tenemos en la reciente agenda de medios sobre el tema de la corrupción que todos los días nos muestra como es realmente nuestro país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras los canales comerciales, satanizados por responder a un mercado, informan, entretienen y en ocasiones educan**, los públicos se dedican a presentar elaborados informes de gestión sobre las bondades de los programas de gobierno. &lt;br /&gt;Así es; la Señal Colombia nos muestra Todo lo que Somos, menos lo corrupto.  Teleantioquia nos dedica su Pasión por lo nuestro, dedicando en sus programas espacio a servidores públicos sin gracia. Telemedellín nos dice Aquí te ves, mientras vemos a cada secretaría determinando el enfoque de la charla de unos televidentes que felicitan y vuelven a felicitar.&lt;br /&gt;Se preguntarán ustedes la razón, pero la verdad, es evidente a todas luces, en Colombia no existe una televisión pública en el sentido amplio de la palabra. Existe una televisión institucional que responde a las filosofías y las agendas de los gobernantes que se sirven de ella como medio para evidenciar sus indicadores de gestión. Por eso, no vemos a Colombia en su justa medida, la vemos reducida a una serie de coloquiales reflexiones sobre el deber ser del ciudadano urbanizado. Esa es la razón por la cual no evidenciamos la maldad en esos canales, a menos que sea manifiesta en los noticieros. Si cualquier desprevenido visitante viera la programación de cualquiera de estos canales “públicos”, no creería que a este país lo roban sistemáticamente. &lt;br /&gt;La labor desempeñada desde la radio, en especial por la W, ha trascendido a las pantallas merced del descomunal desfalco que los Nule le hicieron al erario público. Caracol, RCN como consorcios privados, al igual que CM&amp; y Noticias UNO, han cumplido su tarea fundamental de informar y presionar para que estas pesquisas desencadenen en los ámbitos disciplinarios y judiciales naturales.  Mientras tanto, lo público, aquello que debería responder con eficacia a nuestros intereses, responde a los de sus dueños (los encomendados por votación), donde la sociedad es un simple decorado y una misión institucional. Que chiste tan flojo esta televisión publicada***. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mauricio V.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;* Concepto acuñado por el teórico Guillermo Orozco&lt;br /&gt;** Recientemente en un partido de fútbol, la patada a un ave permitió que muchos televidentes conocieran las diferencias entre un buho y una lechuza, es decir, se educaron.&lt;br /&gt;*** Concepto acuñado por Alejandra Castaño&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Las opiniones expresadas en sus comentarios serán parte de la investigación que llevamos a cabo sobre "Prospectivas de la Televisión Pública local en Medellín".
Agradecemos su participación en El Cajón Te Ve.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8963332822647510234-7303987227185618094?l=elcajonteve.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcajonteve.blogspot.com/feeds/7303987227185618094/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8963332822647510234&amp;postID=7303987227185618094' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8963332822647510234/posts/default/7303987227185618094'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8963332822647510234/posts/default/7303987227185618094'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcajonteve.blogspot.com/2011/05/los-nule-samuel-y-la-television-publica.html' title='Los Nule, Samuel y la televisión “pública”'/><author><name>Alejandra Castaño + Mauricio Velásquez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03138984393843957038</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/__M27jqdTN0c/SZN_4gCokUI/AAAAAAAAAGk/Oc3m6Wu0_2A/S220/cajon.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8963332822647510234.post-6496514405558896873</id><published>2011-04-29T13:07:00.000-07:00</published><updated>2011-04-29T13:50:14.917-07:00</updated><title type='text'>La pasión de Cristo es mi pasión.</title><content type='html'>Hace ya unos tres años que visitamos las instalaciones de la Comisión Nacional de Televisión. &lt;br /&gt;En aquel entonces, como parte de un trabajo amplio de investigación sobre las prospectivas de la televisión en Medellín, queríamos conocer de primera mano las impresiones del comisionado Ricardo Galán. Como buen corporado delegado del gobierno, nos hizo esperar un momento. De repente, apareció un caballero que de periodista cercano al ex -presidente Uribe, llegó al cargo como delegado del ejecutivo. (Su oficina, confortable, era coronada por una fotografía del ex – mandatario). &lt;br /&gt;Cuando comenzamos nuestra entrevista, estructurada y con una abierta intención investigativa, sus respuestas, espontáneas y en ocasiones coloquiales, tan sólo sirvieron para verificar una hipótesis que se percibe sin poseer competencias teóricas en la función pública:  &lt;br /&gt;La CNTV es un órgano ajeno a las expectativas del televidente. &lt;br /&gt;Nos quedó la impresión de unos juicios de valor que tal vez, solo tal vez, no venían al caso cuando la sociedad no se encuentra representada. El señor Galán era simpático en sus respuestas;  incluso, cuando le preguntamos por la posibilidad de  ejecutar cambios jurisprudenciales para favorecer económicamente los canales locales sin ánimo de lucro, respondió con seguridad “probablemente en unos días se aprueba la ley que beneficia el acceso de esos canales a su libre comercialización”. Hoy en día, Telemedellín, Televida y Canal U, deben ingeniar modelos de mercadeo que permita que los proyectos sean autosostenibles. El comisionado nos dijo una mentira blanca.&lt;br /&gt;Su respuesta indicaba una sola cosa, muy a pesar de los pesares, la investigación académica en Colombia alrededor de la Televisión Pública, se queda atorada en los anaqueles de las universidades para ser consultadas cuando un profesor así lo indica. Para la Comisión Nacional, una investigación solo sería representativa si indicaba algún modelo de gestión de la misma. Por eso, hoy en día, incluso podemos ver cartillas, bien llamadas cartillas, que sirven para lo mismo que sirven las cartillas: aproximar. No tengo nada en contra de las cartillas, pero es hora de profundizar en temas de irregulares regulaciones.&lt;br /&gt;El funcionamiento de la Comisión se concentra en cinco comisionados elegidos como representantes de la sociedad. Según el mismo Galán, “El sistema de elección de dos de los cinco comisionados se presta para mucha corrupción ” refiriéndose a el representante del gremio de la TV y el de las asociaciones de padres de familia, televidentes y universidades. (ver nota al pie con http de El espectador). &lt;br /&gt;En eso, tiene toda, toda la razón. Yo en particular nunca conocí mi representante como televidente y cuando conocí el comisionado por las universidades lo conocí hablando de las bondades de un Canal Universitario Nacional (enfocado  a esas cosas que llaman el “edu-entretenimiento”). Aquel octubre de 2006, un grupo de jefes de departamentos audiovisuales de varias universidades se pronunciaron en contra de crear otro canal público sin haber inventariado y aprendido de lecciones como las del canal U. Lo particular es que hoy en día varios de ellos tienen participación notable en el alto gobierno para toma de decisiones sobre el deber ser televisivo. Es decir, como siempre, algunos académicos,  no están con la sociedad, están por encima de ella. &lt;br /&gt;Eduardo Noriega, aquel comisionado de las universidades ganó la partida, y además, gracias a la gestión de la comisión, logró que los proyectos de interés públicos locales sin ánimo de lucro fueran resueltamente inviables. Los únicos canales que reciben aportes del Fondo para el Desarrollo de la Televisión son los regionales agremiados y aquellos de las asociaciones de canales comunitarios, que valga decirlo aquí también, son cooperativas de trabajo televisivo, sin comunidad. Algunas veces el castellano no debería ser tan maltratado.&lt;br /&gt;Año tras año, los gastos de la comisión (esa que ya escribo con minúscula), supera varios, varios escandalosos miles de millones en una televisión que se enfoca a la transformación social cívica y las buenas costumbres educativas. Noten ustedes por ejemplo como Musinet es un programa realizado con aportes de dicho fondo. Aparece en sus créditos iniciales. De ser así, debería explicar Teleantioquia los indicadores de resultados de ese impacto de transformación en un programa de regular calidad; de ser mentira, el canal regional debería explicar por qué aparece aquel mensaje. ¿será un indicador de gestión?&lt;br /&gt;Si me atrevo a hablar de calidad es por una razón muy simple, el mismo Consejo Nacional de Competitividad determina que toda industria que busca altos estándares de calidad debe cortar la brecha entre oferta y demanda. La televisión es una industria, así que aquellos libros que atrevidamente separan públicos por competencias se han equivocado garrafalmente. No puedo sustentar mi ausencia de audiencia en las faltas de destrezas narrativas del visionado. Televisión de calidad es la que es consumida y permite debatirla. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si enumerara los desaciertos de la CNTV, este blog me quedaría corto. Es por eso que acorto camino afirmando que me identifico con la pasión con la que el senador Juan Fernando Cristo ha llevado en seis plenarias seguidas la ponencia para enterrar esta entidad. Pero así como el senador señala a la CNTV, también debemos comenzar a llamar a juicio a los expertólogos que por años se beneficiaron de ella con teorías absurdas sobre el enfoque y el efecto de los productos televisivos de interés público, social, educativo y cultural.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mauricio V.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;http://www.elespectador.com/impreso/articuloimpreso-220680-ex-comisionados-de-television-adminten-hay-fallas-cntv&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Las opiniones expresadas en sus comentarios serán parte de la investigación que llevamos a cabo sobre "Prospectivas de la Televisión Pública local en Medellín".
Agradecemos su participación en El Cajón Te Ve.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8963332822647510234-6496514405558896873?l=elcajonteve.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcajonteve.blogspot.com/feeds/6496514405558896873/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8963332822647510234&amp;postID=6496514405558896873' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8963332822647510234/posts/default/6496514405558896873'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8963332822647510234/posts/default/6496514405558896873'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcajonteve.blogspot.com/2011/04/la-pasion-de-cristo-es-mi-pasion.html' title='La pasión de Cristo es mi pasión.'/><author><name>Alejandra Castaño + Mauricio Velásquez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03138984393843957038</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/__M27jqdTN0c/SZN_4gCokUI/AAAAAAAAAGk/Oc3m6Wu0_2A/S220/cajon.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8963332822647510234.post-1718276984595822548</id><published>2011-04-27T18:18:00.000-07:00</published><updated>2011-04-27T18:35:26.005-07:00</updated><title type='text'>La Boda Real y la Televisión.</title><content type='html'>La televisión es un fenómeno cultural que, aunque promueve constantes debates sobre su utilidad, no deja de ser un espacio para el deleite de la retina. Si me propusieran vincular una nueva maravilla del hombre a la lista de marravillas que ha hecho, sin duda diría que la transmisión televisada de la inauguración de los juegos olímpicos de Beijing en el 2008. &lt;br /&gt;Si me preguntarán qué o quiénes me llevan a sentarme últimamente frente a la pantalla, no podría pensar en asuntos distintos a Walt de Breaking Bad, Cristiano y Messi, Graham Norton y sus ocurrencias, Horacio y su voz de “me estoy cocinando con esta chaqueta en Miami y este cadáver huele a mil diablos” y, por supuesto, el principe William y su novia Kate. ¿Por qué no? Es el resultado obvio de nuestro autorizado sometimiento a la información. ¿Se imaginan que el receptor de televisión viniera con un manual sobre “Programación de Calidad”, donde pudiéramos diferenciar lo supuestamente “bueno” de lo supuestamente “malo”?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como académico, investigador, productor, realizador, pero por supuesto, como televidente, me siento cautivado ante los debates morales que surgen sobre el carácter anacrónico de la monarquía, o la irrelevancia de prestarle atención a una boda. &lt;br /&gt;Por qué juzgar un derecho tan fundamental como el libre albedrío en la búsqueda de mi ocio, me preguntaba hasta hace unos años. Luego de vivir en carne propia las erudiciones de la televisión “inteligente” puedo decir que, sin duda, estas preguntas son hechas en su mayoría por gente sin capacidad y/o vocación narrativa para cautivar una audiencia y que, además, se atrincheran en regurgitados conceptos sobre lo que “debería” ver el televidente, y que, de tanto pontificar, han creado  eco en algunos televidentes "correctos" que no quieren pasar por "brutos".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los televidentes tenemos expectativas distintas a hacer una tarea, pues simplemente, las tareas las hicimos donde debíamos hacerlas. Ya lo dijo Piscitelli “Un proyecto de educación cultural y popular basada en un contrato de comunicación pedagógica en el cual los telespectadores constituían una gran clase y los profesionales de la T.V. los maestros; eso era la televisión pública, y por eso fracasó”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como televidente, reclamo que no haya más excentricidades sobre el deber ser de un fenómeno que no debe cargar consigo la responsabilidad que tienen las demás instituciones que soportan la sociedad. &lt;br /&gt;Como televidente, pediré Pizza, Coca Cola y disfrutaré del despliegue narrativo de aquellos que saben envolverme en el delicado y placentero discurso audiovisual que no podría hacer un canal mal llamado “público”. Yo veré el matrimonio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mauricio V.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;http://www.youtube.com/watch?v=gqdAQ8SsR5k&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;http://www.youtube.com/watch?v=JsDY1Ha83M8&amp;feature=related&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;http://www.youtube.com/watch?v=I0Mqb-5BYpg&amp;feature=related&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;http://www.youtube.com/watch?v=3sZcyNktWAU&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;http://www.youtube.com/watch?v=GeeyWvo1rNg&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Las opiniones expresadas en sus comentarios serán parte de la investigación que llevamos a cabo sobre "Prospectivas de la Televisión Pública local en Medellín".
Agradecemos su participación en El Cajón Te Ve.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8963332822647510234-1718276984595822548?l=elcajonteve.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcajonteve.blogspot.com/feeds/1718276984595822548/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8963332822647510234&amp;postID=1718276984595822548' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8963332822647510234/posts/default/1718276984595822548'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8963332822647510234/posts/default/1718276984595822548'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcajonteve.blogspot.com/2011/04/la-boda-real-y-la-television.html' title='La Boda Real y la Televisión.'/><author><name>Alejandra Castaño + Mauricio Velásquez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03138984393843957038</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/__M27jqdTN0c/SZN_4gCokUI/AAAAAAAAAGk/Oc3m6Wu0_2A/S220/cajon.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8963332822647510234.post-8468320894302451444</id><published>2011-04-21T09:12:00.001-07:00</published><updated>2011-04-21T09:12:39.183-07:00</updated><title type='text'>A propósito de la CNTV.</title><content type='html'>Por estos días, hemos oído en radio bastantes elogios al proceso plenario que se sigue en el Congreso en torno a la Comisión Nacional de Televisión. Se habla de su probable cierre y de su reestructuración a la sombra del nuevo (y modernizado) Ministerio TIC. &lt;br /&gt;No hay que ser un experto analista para emitir juicios ante el eventual cierre. La desaparición de la CNTV nos beneficia a todos los colombianos. Es errática, omnipresente y se vanagloria de su omnipotencia. &lt;br /&gt;Sus estrategias de control son absurdas y no ocultan (tampoco se preocupa por hacerlo) el clientelismo subyacente. Qué lógica tenía seguir ofertando una licitación, para el tercer canal nacional comercial abierto, con un único proponente. Tampoco implica esta opinión, una felicitación a la decisión de la Sala Plena del Consejo de Estado que el pasado 22 de marzo detuvo el proceso. Es una continuación obvia de la miopía administrativa que existe alrededor del tema de la televisión en nuestro país. Miopía alentada, en ocasiones, por la ceguera académica de algunos “expertólogos” del “educar, informar y entretener” televisivo.&lt;br /&gt;Pero sigamos con la CNTV. Sus mecanismos de pseudo-promoción son inoportunos y ostentosos. Comerciales, cartillas, debates, logos en presentaciones de Power Point de directores de asociaciones de canales comunitarios y conferencias de “técnicos” expertos sobre “el futuro” de la televisión, son tan solo indicadores de gestión. Esos que sustentan su “operatividad”.&lt;br /&gt;Lo que más molesta es su vigilancia y control. ¿Qué vigila la Comisión? ¿Qué controla la Comisión? No hay que ser un experto para hablar como televidente: Nada en absoluto.&lt;br /&gt;Cómo es posible sancionar un Canal sin ánimo de lucro por promover el análisis de la pornografía televisiva. Es decir, la libre promoción de imágenes de sexo y violencia, por sí solas, no son objeto de sanción o censura, pero referirse a ellas, al parecer lo es. &lt;br /&gt;Tratar de entender la lógica de la Comisión, no es complejo. Si aceptamos que todavía existen “asesores” de la educación y la cultura, que no han comprendido la lógica del consumo televisivo, es apenas obvio que la CNTV se haya valido de premisas de comportamiento social cobijadas en ciertos cánones de lo “moral”. Al fin y al cabo estamos en el país de las buenas maneras y costumbres, según parece. &lt;br /&gt;Creemos que desmontar una entidad con autonomía de operación, en un país donde la mayoría estamos satisfechos con lo que nos ofrece la televisión (los únicos inconformes son algunos profesores y periodistas que al parecer no han cambiado las baterías de su control remoto), es toda una quimera. El Estado funciona de acuerdo a la “competencia” de sus entidades, y en ese sentido, es una fantasía que el Congreso clausure una Comisión que hace comerciales y cartillas, ofrece foros, produce y patrocina programas (que nadie o casi nadie ve), y representa el trabajo de delegados “expertos” en televisión de entera confianza para los agremiados.&lt;br /&gt;La última noticia de la CNTV proviene del aplazamiento en la elección del Comisionado representante del gremio de actores, directores y libretistas hasta diciembre. Cabe entonces la especulación. ¿Planea el gobierno ahorrarse los casi doscientos millones de pesos que tendría que cancelarle a este corporado eligiéndole hoy? ¿envía el Estado una señal inequívoca de su deseo de acabar con la CNTV? &lt;br /&gt;Solo esperamos que algún día alguien represente los intereses de nosotros los televidentes y no interprete diagnosticaciones teóricas absurdas de estudios técnicos que año tras año arrojan el mismo resultado: los efectos de la televisión dependen del contexto que rodea la industria.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Las opiniones expresadas en sus comentarios serán parte de la investigación que llevamos a cabo sobre "Prospectivas de la Televisión Pública local en Medellín".
Agradecemos su participación en El Cajón Te Ve.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8963332822647510234-8468320894302451444?l=elcajonteve.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcajonteve.blogspot.com/feeds/8468320894302451444/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8963332822647510234&amp;postID=8468320894302451444' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8963332822647510234/posts/default/8468320894302451444'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8963332822647510234/posts/default/8468320894302451444'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcajonteve.blogspot.com/2011/04/proposito-de-la-cntv.html' title='A propósito de la CNTV.'/><author><name>Alejandra Castaño + Mauricio Velásquez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03138984393843957038</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/__M27jqdTN0c/SZN_4gCokUI/AAAAAAAAAGk/Oc3m6Wu0_2A/S220/cajon.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8963332822647510234.post-3784152027012821009</id><published>2011-04-20T17:03:00.000-07:00</published><updated>2011-04-20T17:09:32.088-07:00</updated><title type='text'>La televisión, la comunidad, lo público y lo no tan público de nuevo por acá.</title><content type='html'>Bastará con decir que por acá estamos de nuevo. En un momento en el que consideramos que mucha teoría ha corrido bajo el puente de nuestra formación, y en un lugar que nos invita a reflexionar a plenitud las dinámicas televisivas. Nada como regresar a la academia, para entender y reafirmar las razones por las cuales hemos asegurado, sin temor a equívocos, que la televisión de interés público, social, educativo y cultural en Colombia, es bastante ineficaz y de dudosa calidad. &lt;br /&gt;Es estimulante que después de este largo recorrido, nos hayamos topado en algunos recodos con personas como Omar Rincón o Jorge Iván Bonilla. Es vibrante encontrar personas que con su aliento han sido mucho más que “pares académicos”. Han sido cómplices y en ocasiones “ilustradores” que han dibujado otras rutas para entender entre todos por qué no vemos esa televisión que otros, desde su miopía comunicativa, llaman la televisión “inteligente”. &lt;br /&gt;Nuestra pausa en el blog es fruto de largas trasnochadas en tesis, artículos y vaivenes propios del qué hacer televisivo. Ha llegado el momento de decir, de nuevo, que nos encontramos ad portas de cambios (incomprendidos unos y desestimados otros) y por lo tanto, es justo y necesario que pensemos en comunidad los alcances socioculturales que conllevan. Luego de dos años, donde hemos trabajado en nuevas investigaciones y propuesto nuevas series para televisión, hemos decidido enfocar nuestras energías en la formación; ¿por qué? ¡Somos altruistas de corazón y oficio!, y claro, son muchos los dogmas, los esquemas y las posturas incorregibles (carentes de evidencias argumentativas solidas) que empujan nuestra decisión. &lt;br /&gt;Estamos a sus órdenes en el programa de Comunicación y Lenguajes Audiovisuales de la Universidad de Medellín, donde queremos formar nuevas generaciones de realizadores y autores audiovisuales dispuestos a sentir que la comunicación televisiva, más que un discurso cerrado es un diálogo en el que convenientemente entendemos las expectativas del televidente. (es increible que en una era donde la convergencia es casi una acción diaria, todavía repitamos esquemas de una vía, convencidos de “hacer bien” sin saber “a quién”).  &lt;br /&gt;Por acá estamos, convencidos que la desvencijada y burócrata Comisión Nacional de Televisión solo contribuye en aforismos fútiles y testigos de muchos que quieren escribir sobre el agua sobre las posibilidades, oportunidades y retos de una cosa que no existe como es la TDT. &lt;br /&gt;Buenas noticias vendrán, porque queremos fortalecer con entusiasmo la red de académicos que no repiten “adornianas” sobrediagnosticaciones alrededor de lo “bueno” o lo “malo” de la televisión, y en esa tarea, los beneficiados serán aquellos que siempre hemos querido que se sientan beneficiarios y dueños de lo público: los televidentes.&lt;br /&gt;Mauricio V.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Las opiniones expresadas en sus comentarios serán parte de la investigación que llevamos a cabo sobre "Prospectivas de la Televisión Pública local en Medellín".
Agradecemos su participación en El Cajón Te Ve.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8963332822647510234-3784152027012821009?l=elcajonteve.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcajonteve.blogspot.com/feeds/3784152027012821009/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8963332822647510234&amp;postID=3784152027012821009' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8963332822647510234/posts/default/3784152027012821009'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8963332822647510234/posts/default/3784152027012821009'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcajonteve.blogspot.com/2011/04/la-television-la-comunidad-lo-publico-y.html' title='La televisión, la comunidad, lo público y lo no tan público de nuevo por acá.'/><author><name>Alejandra Castaño + Mauricio Velásquez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03138984393843957038</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/__M27jqdTN0c/SZN_4gCokUI/AAAAAAAAAGk/Oc3m6Wu0_2A/S220/cajon.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8963332822647510234.post-3075603944193913792</id><published>2009-09-10T11:19:00.000-07:00</published><updated>2009-09-10T11:22:36.491-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Televisión pública'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Participación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='democracia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='esfera publicada'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='visibilidad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='esfera pública'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ciudadanía'/><title type='text'>Lo público sin lugar:  Transformaciones y paradojas de la visibilidad</title><content type='html'>A propósito del texto “Los media y la modernidad” de John B. Thompson&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por Alejandra Castaño Echeverri&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el capítulo La transformación de la visibilidad el autor aborda el impacto de los medios de comunicación modernos en los avatares de la vida política y social.  Su enfoque se refiere a las nuevas formas de interacción propuestas desde los media, de las cuales resalta la innecesaria espacialidad y temporalidad, propias de la interacción cara a cara, y que han impactado las maneras de ser visible con no pocas consecuencias.  Afirma Thompson que uno de los efectos de la relación política-medios es el crecimiento del auditorio, por lo cual el político se encuentra expuesto a mayores niveles de control, lo que, si no es manejado estratégicamente, puede resultar contraproducente.  Lo anterior es ejemplificado por el autor desde los cambios tecnológicos y de propiedad en los medios, el ejercicio mismo del periodismo y los ajustes que la cultura política ha sufrido en un afán de adaptación y uso eficaz de las posibilidades mediáticas.&lt;br /&gt;Sin embargo, aunque Thompson bordea casi sin querer el tema, omite la relación de los medios con las esferas del poder económico y político, viéndolos como inmunes a las pugnas y conflictos de intereses, a las relaciones de poder. &lt;br /&gt;Lo anterior lo desarrollaré a la luz de las prácticas de la televisión pública en el contexto colombiano donde tener poder es garantía de visibilidad y no lo contrario.&lt;br /&gt;En los medios de televisión pública el ciudadano común no adquiere poder gracias a la visibilidad que el medio le otorga, además si analizamos esa visiblidad, casi que podríamos compararla con la del buen salvaje.  El ciudadano del común alcanza la visibilidad en los medios televisivos –públicos y privados- siempre que “su testimonio” dé cuenta de un argumento creado por el productor, el interventor o el patrocinador del programa.  El ciudadano del común no puede pedir ni tomarse la palabra, no puede opinar de lo que no le hayan preguntado previamente, no puede participar como individuo en lo que hemos dado en llamar la nueva esfera pública creada por los medios masivos de comunicación.&lt;br /&gt;Lo que ha cambiado con el paso de las épocas y los avances tecnológicos para los medios y con la creación de esferas las públicas virtuales, no ha sido necesariamente la visibilidad en términos de su incremento, lo que ha variado son las relaciones de poder publicadas por el medio, específicamente para el caso de la televisión.  En ella, debes ser poderoso para ser visible.&lt;br /&gt;Debemos partir por reconocer que nuestra televisión pública se sostiene sobre la premisa de ser un medio con sentido, con propósitos, una  televisión que busca –desde hace más de 50 años cuando lo afirmó Rojas Pinilla en la inauguración de la televisión- el crecimiento en educación y cultura de la ciudadanía. Esta sencilla consideración hace que la visibilidad desde la televisión pública no pueda ser leída como lo hace Thompson, al contrario, ser sujeto y objeto de visibilización por parte de la “buena” televisión concede estatus insospechados y comunidades de legitimación de la opinión que, si no fuera por sus cuestionables modelos de representación, serían mayormente tomadas en cuenta. &lt;br /&gt;En nuestras televisiones públicas son comunes tres tipos de personajes visibles: el funcionario público, el experto académico y el ciudadano del común. El primero, normalmente, es el patrocinador del programa en el que aparece.  El segundo es invitado a debatir sobre temas de actualidad e interés común, aportando su mirada erudita y validando sus estudios y disertaciones sobre el tema.  El tercero es el caso, el objeto o sujeto representativo de lo que se está hablando –o experiencia significativa, como se nombra en el argot del medio-, es sobre quien recae la acción y nunca quien la propone.&lt;br /&gt;En nuestros espacios publicados de conversación poco es reconocible que vivimos en una época donde se habla desde el género, desde las minorías raciales y religiosas, desde la oposición ideológica y política, lo anterior en un marco donde la democracia ondea bullosa y triunfante y a su imaginario se alude antes de casi cada manifestación de la opinión permitida.  Pero, ¿dónde en los medios públicos, específicamente en la televisión, estos grupos antes marginados tienen su propia representación, su propio espacio de participación y opinión?  No los hay, y cuando se les conceden es para devenir tema, reducidos en sus características y problemáticas coyunturales.&lt;br /&gt;En nuestra televisión pública resalta la mirada institucional, que es la mirada del patrocinador, del cliente a la vez, es la mirada y la palabra que no admite cuestionamientos, que no admite divergencias.  Nuestros reporteros –que no periodistas- poco se asemejan a lo que fueron sus colegas de épocas pasadas, mirando con desdén sus cualidades inquisitivas, indagadoras, cáusticas, deliberantes y denunciadoras.  &lt;br /&gt;Los productores y patrocinadores de la televisión pública han cerrado filas en contra de la opinión, a la cual admiten únicamente si es invitada por ellos.  La vida real y la información en la televisión pública se desdibuja en imaginarios, su crudeza, siendo secreto a voces, se maquilla.&lt;br /&gt;El funcionario público, fiel creyente de las teorías funcionalistas y conductistas (Laswell, Merton) de la comunicación, encuentra en su espacio pagado el medio idóneo para dar a conocer sus planes y logros, para encauzar las acciones de los ciudadanos desprevenidos, para dar un paso hacia su anhelada transformación social.  Dicha visibilidad, tan aplaudida por sus subalternos, sólo logra engrosar sus indicadores de gestión.&lt;br /&gt;Estas manifestaciones han contribuido al crecimiento en la sensación de que lo público, efectivamente, engrosa las propuestas mediáticas de este tipo, y da vida a la falsa creencia de que se está incrementando la participación en la esfera pública, cuando en realidad ha suscitado el fenómeno contrario, el estrechamiento y “sofisticación” de los espacios de conversación, ya que, como en la polis griega, sólo pueden manifestar su opinión y sus argumentos los ciudadanos legítimos.&lt;br /&gt;La apuesta por los esquemas de conversatorio en la televisión pública cumplen con la intención de mantener el carácter dialógico propio de los círculos desde donde se piensa la sociedad, pero teniendo en cuenta el carácter limitado de la participación del televidente que no puede hacerlas de contertulio, nos vemos enfrentados a lo que podría nombrarse como una esfera publicada, es decir, el medio como el lugar de legitimación de la experticia y del reconocimiento del propio rol, en este caso uno de superioridad, de poder, en la sociedad.&lt;br /&gt;John Keane hablaba del carácter legitimador por excelencia que tenía el medio sobre quienes aparecían en él, claro que teniendo en cuenta la forma en que se daba esa visibilidad: &lt;br /&gt;“(…) los medios públicos –que a este respecto no se diferencian de sus competidores comerciales- distribuyen desigualmente las posibilidades de hablar y de ser visto y oído.  Estos medios establecen una plantilla de personal habitual –periodistas, presentadores, comentadores, expertos académicos, hombres de negocios, políticos, sindicalistas y personalidades culturales- que se convierten en representantes acreditados de la experiencia y del gusto del público gracias a su participación regular en la pantalla.”  &lt;br /&gt;Teniendo en cuenta lo anterior, concuerdo con Thompson cuando afirma que “el activo debate entre ciudadanos informados ha sido reemplazado por la apropiación privada de una conversación llevada en su nombre” , que resulta complementado por las afirmaciones que Keane cuando afirmaba que: “el alegato de la representatividad del servicio público es una defensa de la representación virtual  de un todo ficticio, un recurso a la programación que simula las opiniones reales y los gustos de algunos de aquellos al que va dirigido.” &lt;br /&gt;Es una falsa esperanza creer que los medios públicos y  masivos de comunicación como la televisión se constituyen en una nueva manifestación de la esfera pública, cuando en realidad es el medio mismo el que determina cómo y sobre qué se participa y él mismo es actor en una esfera pública más amplia, en la que deviene sujeto activo desde sus posiciones políticas, económicas y culturales.&lt;br /&gt;La participación verdaderamente democrática de los ciudadanos, su visibilidad activa, se encuentra muy alejada de acceder a los medios, y desde ellos producir sus propias representaciones, porque el medio es un actor político camuflado, no se le permite ser plural y mucho menos neutral.  Reflejo insoportable de nuestras propias construcciones sociales antidemocráticas, que no podrán transformarse por los imaginarios de equidad de los que sí se puede hablar en la televisión pública.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;em&gt; 1. KEANE, John. La democracia y los medios de comunicación en Revista    Internacional de Ciencias Sociales.  Nº 129, Pág. 549-568.  UNESCO, 1991.&lt;br /&gt;  2. THOMPSON, John. Los Media y la Modernidad.  P. 176. Paidós, Barcelona, 1998.&lt;br /&gt;  3. KEANE, John.  La democracia… P. 556.&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Las opiniones expresadas en sus comentarios serán parte de la investigación que llevamos a cabo sobre "Prospectivas de la Televisión Pública local en Medellín".
Agradecemos su participación en El Cajón Te Ve.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8963332822647510234-3075603944193913792?l=elcajonteve.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcajonteve.blogspot.com/feeds/3075603944193913792/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8963332822647510234&amp;postID=3075603944193913792' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8963332822647510234/posts/default/3075603944193913792'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8963332822647510234/posts/default/3075603944193913792'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcajonteve.blogspot.com/2009/09/lo-publico-sin-lugar-transformaciones-y.html' title='Lo público sin lugar:  Transformaciones y paradojas de la visibilidad'/><author><name>Alejandra Castaño + Mauricio Velásquez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03138984393843957038</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/__M27jqdTN0c/SZN_4gCokUI/AAAAAAAAAGk/Oc3m6Wu0_2A/S220/cajon.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8963332822647510234.post-1139576948912703024</id><published>2009-08-28T13:42:00.000-07:00</published><updated>2009-08-30T12:10:54.995-07:00</updated><title type='text'>EL AUDIOVISUAL LOCAL Y LA CONSTRUCCIÓN DE MEMORIA E IDENTIDAD</title><content type='html'>&lt;span style="font-style:italic;"&gt;La siguiente es la ponencia efectuada en el programa Hablemos de Medellín ofrecido por Comfenalco y al cual fuimos invitados para exponer nuestro punto de vista.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;EL AUDIOVISUAL LOCAL Y LA CONSTRUCCIÓN DE MEMORIA E IDENTIDAD&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La radical y ciertamente decepcionante (para ustedes) introducción que debo hacer, es que no vengo en representación de Telemedellín y mucho menos en su defensa.&lt;br /&gt;Vengo a proponer de una manera reaccionaria, aunque responsable y diplomática, que nos dejemos de cuentos chinos.&lt;br /&gt;Si bien es natural iniciar este tipo de exposiciones con el ardid de la benevolencia sobre lo relevante que son estas temáticas, yo quisiera comenzar por una simple descomposición del sentido gramatical que tiene por título este panel. Todo, porque muy a pesar de nuestros pesares, el asunto del audiovisual local es un asunto novedoso, no podemos pararnos en el contexto de “Bajo el cielo Antioqueño” para definir una industria insípida por las razones que en adelante expondré.&lt;br /&gt;Algunos de nosotros somos aun más viejos que el primer canal de difusión audiovisual televisivo de nuestra ciudad. Yo mismo le llevo doce años a Teleantioquia. Por tanto, podemos hablar de la exacerbación de un folclor en términos de contenidos, pero no de una tradición audiovisual. Saldrán al paso, los defensores de aquello que se ampara en muchos maniqueados conceptos, siendo el más especial de ellos  el de la justicia social en tanto según muchos, se necesita la televisión educativa y cultural, pero, pocos son los invitados a entender que el dispositivo por sí solo no educa o culturiza. Saldrán muchos a decir que paso por alto la potencia elocutiva y aun enunciativa de programas como Arriba mi barrio o Muchachos a lo bien, y allí es donde yo invito a mi segunda reflexión, &lt;br /&gt;¿No es el lenguaje audiovisual como mecanismo, un dialogo que pone en común la relación entre aquel que lo produce y un espectador que lo lee, o en nuestro caso aprecia? &lt;br /&gt;¿Dónde están esos espectadores, televidentes o lectores de narrativas audiovisuales de eso que determinamos como “importante y fundamental” en la construcción de una sociedad democrática y participativa? &lt;br /&gt; Allí, quiero hacer un nuevo y especial énfasis ¿cuál es el lugar de la construcción?&lt;br /&gt;A mi juicio hay uno solo: El de las semióticas, nos hemos preocupado tanto, cómo diría Eduardo Escobar, de los contenidos, que nos hemos olvidado de los vacíos que lo soportan. Lo más particular es que la misma frase es engañosa, porque no quiere decir ella que nos preocupemos por la forma. Ese es el siguiente gran problema, la precariedad en el análisis de entender  aquello que plantea la investigadora Alejandra Castaño: la forma no es el fin.&lt;br /&gt;Puedo asegurar que un buen porcentaje de este auditorio está enfrascado desde hace mucho tiempo en la loca carrera de hacer videos bacanos, chéveres, o como dirían en la oficina de metrojuventud para describir sus productos: ágiles, frescos, dinámicos y atractivos.&lt;br /&gt;¿Nos hemos preguntado por la eficacia?&lt;br /&gt;No debo desconocer los valores agregados de dos productos que mencioné con nombre propio, por algo lo hice. Arriba mi barrio y Muchachos a lo bien.&lt;br /&gt;A mi juicio, los dos hacen parte fundamental de un reconocimiento que le dio lugar a algo que hasta ese momento era difícil de dimensionar: El lugar del otro y su entorno particular.&lt;br /&gt;Esos primeros asomos nos asombraron porque sencillamente era extraño ver a don José el de la tienda o a Carlos el voceador de periódico saliendo en televisión, pero además porque nos permitió avistar la compleja trama de aquello que hacía arraigo por aquel entonces: los tentáculos del narcotráfico estaban permeando todas las esferas de la sociedad, golpeándola en unos sectores más que en otros, pero ante todo, configurando aquello que en términos de memoria pretendemos erradicar, lentamente nos fuimos convirtiendo en una comunidad que ha distorsionado sus valores éticos esenciales sobre nuestro devenir en sociedad.&lt;br /&gt;Comenzamos a hablar de comunas y otros términos más rimbombantes como “tejido social” olvidándonos de la promoción de otros valores. Es cierto, evidenciamos la existencia del otro, pero el costo fue la creación de un imaginario que hoy particularmente queremos erradicar. A eso nos referimos con memoria. &lt;br /&gt;Aquí nace una nueva particularidad que llama poderosamente la atención. En la televisión pública no se evidencia el malo o la maldad. Todos son excepcionalmente buenos. Si algún desprevenido televidente extranjero por alguna casualidad excepcional asistiera a la emisión de cualquiera de nuestros canales, los producidos en Medellín, pensaría que somos los seres más bonachones y dichosos. Quizá sea esa misión la que se cumple, ser un medio que promociona la esperanzadora condición de fui esto pero ahora estoy en un estado superior.&lt;br /&gt;Arriba mi barrio y Muchachos a lo bien evidenciaron muchas cosas y ante todo, hicieron acopio de los primeros relatores involucrados en la producción industrial televisiva. Este hecho plantea la juventud de nuestro relato. Víctor Gaviria, Berta Lucía Gutiérrez, Óscar Mario Estrada, Germán Franco y muchos más, abrieron una brecha que muchos continuamos. Pero ese camino, para hablar de memoria e identidad hay que dimensionarlo en su correcto y coherente contexto. Era una semiótica venida de una realidad palpable que se insertaba en un imaginario dispuesto al asombro de los espectadores y a la novedad de ver gente del común empaquetada. Palabras más, palabras menos, la oferta de televisión era tan limitaba que el impacto del mensaje prácticamente estaba garantizado. Dirán ustedes, ahora va a resultar que todo lo del pobre es robado, y no, solo que hay que dimensionar la penetración de los discursos de acuerdo al engranaje de las partes y el medio en el cual se involucran, es decir, hay que ver la real dimensión de esa construcción.&lt;br /&gt;Las primeras tentativas de análisis para una futura investigación nos permiten hoy especular que muchas personas veían Arriba mi barrio, en su gran mayoría, por una sección que ocupaba casi las dos terceras partes de la emisión: Mi barrio de película. &lt;br /&gt;Aun hoy me resulta paradójico que la gente insista en las bondades de la conducción del Melguizo joven, dicharachero y bacano de aquella época. &lt;br /&gt;¿Resulta demasiado difícil entender el meollo del asunto?&lt;br /&gt;Su discurso impactaba en aquellos que por una u otra razón ya estaban impactados, o como diría Barbero, mediados por códigos que los llevaba a aceptar el diálogo sin mayores esfuerzos.&lt;br /&gt;Con Muchachos a lo bien sucedía la misma combinación de los factores expuestos. Carencia de oferta y discurso establecido entre una minoría que Fuenzalida describe como elitaria. En el caso de nosotros, gente encantada con el maravilloso mundo de la imagen movimiento con la particular creencia de salvaguardas de la justicia social.  &lt;br /&gt;Esas dos producciones en particular fomentaron un universo del discurso y del relato que permite hoy hablar de la creación audiovisual de autor. Una generación de realizadores comenzó en definitiva a sentar las bases de una naciente industria: la del artista NO comunicador.&lt;br /&gt;Paradójicamente, aquellos  formados en la comunicación, aquellos responsables de establecer diálogos coherentes con el televidente comenzaron a jugar simbólicamente, pervirtiendo en muchas ocasiones la estructura por favorecer códigos de elaboradas abstracciones, o dicho en español, siendo muy sollados.&lt;br /&gt;El resultado obvio fue el aplauso. Por qué no? Era necesario también refrescar un poco las narrativas que apenas comenzaban a permear al televidente.&lt;br /&gt;Recuerdo que la serie de los derechos humanos de Muchachos a lo bien tenía doble emisión que incluía canal nacional. Cómo no verlo. Yo ya trabajaba esporádicamente como asistente de producción en televisión con la Fundación Social. &lt;br /&gt;Disponía de un sillón para que mi mamá viera aquella historia del ciudadano ejemplar que de su bolsillo y la caridad hace una escuelita para los niños inaceptables en el colegio por los sectores armados de su comunidad. No entendía una cosa tan simple como poco explorada, yo mismo viví esa narración durante cinco días. Mi madre veía el empacado al vacío de esa semana en una hora. Y comprendí que el relato mal elaborado, aquel que privilegia ciertas exploraciones no favorecía la coherencia de aquello que se quería decir. &lt;br /&gt;Mi mamá, con ese, y con otros programas iguales, optó por pararse de la silla y disponer de su tiempo  libre de otra manera. Lejos de recriminarla, en aquel 1998, decidí evaluar que era lo que pasaba. La respuesta era por demás reveladora: Mi madre no estaba interesada en aquel relato porque no entendía la historia. No había un código que mediara entre mi madre y aquel relato. Yo había sido impactado, mi madre no. Con el tiempo entendería qué es aquello de elaborar discursos que buscan un impacto y solo impactan aquellos que han sido previamente impactados, o mediados.&lt;br /&gt;Los resultados de este tipo de televisión fomentaron la construcción de un discurso que ha existido en nuestro país desde el primer fogonazo electromagnético del General Rojas Pinilla: La televisión como instrumento que propende la aproximación a la educación y el fomento de la cultura. Desentendimos ciertas particularidades de aquellos singulares fenómenos televisivos y fomentamos la jactancia de ciertos aciertos. &lt;br /&gt;A mi juicio, en ese periodo comenzó una verdadera industria de autor audiovisual, pero es ese precisamente el aspecto que hoy me lleva a inquietarme por la relevancia de su relato. &lt;br /&gt;Comenzamos a aplaudir los productos con particularidades estéticas novedosas y alternativas. Aun hoy lo hacemos, el Input, Pandora, In vitro y otros tantos escaparates fomentan dicha producción, pero la fomentan desde una condición que lejos de favorecer una transformación social más bien parece validar la producción de autor: Muchos realizadores realizan por un premio. &lt;br /&gt;Mi mamá, ya ni les para bolas a estos señores tan locos. Mi mamá es feliz con sus Vecinos, Óscar y Tatiana, con el Factor X e incluso con Carlos el chismoso de Sweet. Son sus códigos y esta mediada sociosemióticamente por ellos.&lt;br /&gt;De pronto la búsqueda de la televisión que llamamos joven comenzó a competir con una cada vez mayor oferta, y aquello que antes fuera masivo, por descarte obvio del capitalismo, comenzó a ser underground o alternativo. &lt;br /&gt;Como la pelea se daba en los circuitos académicos para justificar la presencia de relatos televisivos que propendían por aquello que les fue encomendado por la sabiduría de nuestro ejecutivo, el mismo que creó la magnánima CNTV, comenzamos a hablar de la relevancia y la pertinencia de aquellos productos. Lo primero que hicimos fue blindarlos con una frase que aun hoy muchos no entienden el perjuicio que causa, &lt;span style="font-style:italic;"&gt;no nos interesa el rating&lt;/span&gt;, es decir, &lt;span style="font-style:italic;"&gt;no nos importa que nos vean o no nos vean&lt;/span&gt;. &lt;br /&gt;La televisión de interés público, social, educativo y cultural, aquella que debe fomentar ciertos valores en favor del colombiano de manera eficaz, tenía su garantía en una cantidad de aforismos como, “al televidente debemos volverlo más ciudadano y menos consumidor”. Como por arte de magia, algunos comunicólogos habían satanizado la palabra consumo por la mala interpretación de una postura ciertamente fascinante y no necesariamente ambigua de Néstor García Canclini. Muchos directores de canales mal llamados educativos y culturales comenzaron a desproporcionar aquel aforismo y se inscribieron sin dudar en el círculo que más le gusta al colombiano, el políticamente correcto o socialmente aceptado. La producción teórica terminó por reafirmar la postura, y como se había dicho que no importaba el rating, terminamos viéndonos entre nosotros. &lt;br /&gt;Un famoso crítico de televisión boyacense hablaba, comenzado el milenio, de hacer televisión de este y aquel otro estilo porque el televidente buscaba “esto y aquello”. Me pareció oírlo hablar de nuevo anoche cuando escuche a la procuradora delegada cuando se pronuncio sobre lo que el televidente debe o no debe ver, a propósito de la puja por el tercer canal comercial de interés público. &lt;br /&gt;¿Dónde existe una cartilla que determine una taxonomía del televidente de acuerdo a lo que se le ofrece? &lt;br /&gt;Aquel crítico fue y sigue siendo invitado a muchos encuentros y foros por su coloquial manera de referirse a la televisión, sin embargo jamás olvidaré aquel artículo que escribió hace unos cuatro años donde debió retractarse por la obviedad del contexto: Aquella televisión chévere y bacana que mostraban los canales educativos y culturales como Canal U, por citar alguno, había perdido el año. &lt;br /&gt;Era apenas obvio, los circuitos de difusión cada vez son más y más incompetentes por la proliferación de discursos por encima de las expectativas lúdicas y afectivas reales del televidente. Una mínima minoría ilustrada posee una necesidad ilustrada y habla de lo que necesita el televidente cuando el pueblo, este pueblo, necesita mínimas garantías de empleo, techo, comida y atención en salud.&lt;br /&gt;¿Ustedes aun creen que ese tipo de colombiano que hace sobrevivir otros once colombianos en su casa con un salario inferior al mínimo le importa este discurso sobre la importancia de la educación y la cultura? &lt;br /&gt;¿Ustedes todavía creen que a los niños que conducían Condor “El Caballo Volador” les interesa saber que aquel señor que un día se subió en su zorra se ganó un premio?&lt;br /&gt;¿Ustedes creen que estamos produciendo transformación social?&lt;br /&gt;Señores, nos hemos vuelto irrelevantes para aquellos para los cuales deberíamos generar un impacto. La razón es simple, no entendemos sus imaginarios y pretendemos encausarlos con un discurso. No hemos podido entender que la televisión es la mejor alternativa para masajearse después de una jornada. Que ese colombiano ajeno a ese discurso es ajeno porque no se lo sabemos construir.&lt;br /&gt;¿Quién dijo que televisión educativa es mostrar casos excepcionales de educación en un documental?&lt;br /&gt;¿Quién dijo que hacer televisión cultural es hacer un programa de arte cuando sabemos que toda la televisión es cultural?&lt;br /&gt;Sufrimos de un grave problema en ese autismo de la esfera pública porque esta no existe en los términos en los que habla Habermas.&lt;br /&gt;Simplemente somos unos pocos interesados en una discusión que se volvió un particular ejercicio dialéctico que deja por fuera al televidente. Hace unos años en el encuentro de televisión organizado por la universidad del Norte pregunté con ingenuidad, en medio de tanto ser conmovido por la sociedad, por el televidente. Puedo dar fe que nadie me entendió de qué o quién hablaba. En cambio sí apareció alguien hablando de las bondades del nuevo modelo de televisión pública, aquel que paradójicamente continuaba aplaudiendo al autor por encima del comunicador. La televisión terminó de cerrar su ciclo. Comenzamos pensando por el televidente y no en el televidente y terminamos, cuando nos vimos despojados de su mirada por segregarlo, cosa distinta de segmentarlo.&lt;br /&gt;Aun hoy se fomenta ese proyecto de crear autores. Aquellas prácticas no deberían tener el rótulo de la comunicación, pues revelan una precaria condición investigativa y una poco acertada mirada del contexto.&lt;br /&gt;Quieren que les diga, para su dolor qué y cómo fomenta identidad y memoria en nuestra ciudad, El Jalapeño, Enfarrados y esos otros tantos programas que llamamos de manera sesgada poco contribuyentes o malos, o sencillamente inaportantes a la construcción de la cultura y la educación. &lt;br /&gt;¿Saben por qué son coherentes?, porque acogen las valoraciones estéticas y emocionales de lo que somos, aportan el uso y la gratificación de aquello que queremos. ¿Saben por qué? Porque lo que somos o hemos sido no se logra por la televisión. Se logra por un conjunto de mecanismos sociosemióticos insertos en la memoria de nuestros valores, nuestro folclor y nuestro patrimonio. &lt;br /&gt;Muchos aun hoy siguen hablando del ejemplo de la televisión pública europea. Nunca he entendido por qué, pues a mi juicio, la televisión inglesa no hace ingleses cultos, simplemente, los ingleses hacen televisión.&lt;br /&gt;Nos hemos preguntado por la memoria y la identidad en el televidente por su consumo del audiovisual local? &lt;br /&gt;Creo que esa es la verdadera tarea.&lt;br /&gt;Yo detesto aquellos lugares donde se debaten asuntos puntuales en momentos excepcionales y dictaminan como frase final “la pregunta queda abierta”. Prefiero dejarles una reflexión.&lt;br /&gt;Es solo aquel día en el que valoremos las expectativas del visionado cuando tendremos un logro significativo en aquello que tanto cacareamos. Por ahora debemos conformarnos en debatir estos asuntos entre nosotros. Todo porque no entendemos que sin Consumo no existe la apropiación, y sin apropiación no existe aquello que llamamos transformación social.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mauricio Velásquez&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Las opiniones expresadas en sus comentarios serán parte de la investigación que llevamos a cabo sobre "Prospectivas de la Televisión Pública local en Medellín".
Agradecemos su participación en El Cajón Te Ve.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8963332822647510234-1139576948912703024?l=elcajonteve.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcajonteve.blogspot.com/feeds/1139576948912703024/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8963332822647510234&amp;postID=1139576948912703024' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8963332822647510234/posts/default/1139576948912703024'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8963332822647510234/posts/default/1139576948912703024'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcajonteve.blogspot.com/2009/08/el-audiovisual-local-y-la-construccion.html' title='EL AUDIOVISUAL LOCAL Y LA CONSTRUCCIÓN DE MEMORIA E IDENTIDAD'/><author><name>Alejandra Castaño + Mauricio Velásquez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03138984393843957038</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/__M27jqdTN0c/SZN_4gCokUI/AAAAAAAAAGk/Oc3m6Wu0_2A/S220/cajon.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8963332822647510234.post-2636615536354137234</id><published>2009-08-03T07:16:00.000-07:00</published><updated>2009-08-14T09:50:58.709-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Participación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Televisión'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Interés Público'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='OurMedia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Medios Ciudadanos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Prospectiva'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Audiencias'/><title type='text'>El Cajón Te Ve en OurMedia8</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/__M27jqdTN0c/Snbx-gMHlYI/AAAAAAAAAH0/wzy26YAxaMU/s1600-h/OurMedia8+002.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 150px;" src="http://2.bp.blogspot.com/__M27jqdTN0c/Snbx-gMHlYI/AAAAAAAAAH0/wzy26YAxaMU/s200/OurMedia8+002.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5365742062153471362" /&gt;&lt;/a&gt;  El pasado 30 de Julio tuvimos la oportunidad de socializar, una vez más, nuestro estudio 2012: Prospectivas de la televisión de interés público de producción local en Medellín, en un panel donde se abordaba el tema "Nuestros Medios: ¿Sostenibles, Participativos y ciudadanos?".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/__M27jqdTN0c/SnbyWTtCFSI/AAAAAAAAAIE/g8Ut3GxRUjU/s1600-h/OurMedia8b+046.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 150px;" src="http://4.bp.blogspot.com/__M27jqdTN0c/SnbyWTtCFSI/AAAAAAAAAIE/g8Ut3GxRUjU/s200/OurMedia8b+046.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5365742471118722338" /&gt;&lt;/a&gt;   &lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/__M27jqdTN0c/SnbyMjslaEI/AAAAAAAAAH8/GqAFlNp2NVM/s1600-h/OurMedia8b+020.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 150px; height: 200px;" src="http://4.bp.blogspot.com/__M27jqdTN0c/SnbyMjslaEI/AAAAAAAAAH8/GqAFlNp2NVM/s200/OurMedia8b+020.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5365742303613118530" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;br /&gt;La recepción de los principales hallazgos del estudio nos reafirmó en nuestras inquietudes con respecto a la manera como percibimos el contexto de la industria de la televisión en Medellín, pues se generaron bastantes reacciones con respecto al panorama que hasta ahora venimos describiendo: Estamos produciendo "auto-medios", no estamos comunicando y, en ese orden de ideas, no se vislumbran cambios conceptuales sustanciales para la televisión de producción local en los próximos tres años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conoce la labor de OurMedia:  http://ourmedianetwork.org/&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;TODO EL GRUPO OUR MEDIA:&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/__M27jqdTN0c/SoWVvP8SHkI/AAAAAAAAAIc/KhzKfeaQNMY/s1600-h/OM8-grupo-total.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 80px;" src="http://2.bp.blogspot.com/__M27jqdTN0c/SoWVvP8SHkI/AAAAAAAAAIc/KhzKfeaQNMY/s200/OM8-grupo-total.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5369862769674952258" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Las opiniones expresadas en sus comentarios serán parte de la investigación que llevamos a cabo sobre "Prospectivas de la Televisión Pública local en Medellín".
Agradecemos su participación en El Cajón Te Ve.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8963332822647510234-2636615536354137234?l=elcajonteve.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcajonteve.blogspot.com/feeds/2636615536354137234/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8963332822647510234&amp;postID=2636615536354137234' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8963332822647510234/posts/default/2636615536354137234'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8963332822647510234/posts/default/2636615536354137234'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcajonteve.blogspot.com/2009/08/el-cajon-te-ve-en-ourmedia8.html' title='El Cajón Te Ve en OurMedia8'/><author><name>Alejandra Castaño + Mauricio Velásquez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03138984393843957038</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/__M27jqdTN0c/SZN_4gCokUI/AAAAAAAAAGk/Oc3m6Wu0_2A/S220/cajon.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/__M27jqdTN0c/Snbx-gMHlYI/AAAAAAAAAH0/wzy26YAxaMU/s72-c/OurMedia8+002.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8963332822647510234.post-6208884930987874811</id><published>2009-07-25T09:44:00.001-07:00</published><updated>2009-07-25T09:44:47.299-07:00</updated><title type='text'>Facebook</title><content type='html'>&lt;script src="http://static.ak.facebook.com/js/api_lib/v0.4/FeatureLoader.js.php/es_LA" type="text/javascript"&gt;&lt;/script&gt;&lt;script type="text/javascript"&gt;FB.init("04a8e3bab5d7bab1a4df11faceb2bb34");&lt;/script&gt;&lt;fb:fan profile_id="47982159089" stream="1" connections="10" width="300"&gt;&lt;/fb:fan&gt;&lt;div style="font-size:8px; padding-left:10px"&gt;&lt;a href="http://www.facebook.com/pages/El-Cajon-Te-Ve/47982159089"&gt;El Cajón Te Ve&lt;/a&gt; on Facebook&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Las opiniones expresadas en sus comentarios serán parte de la investigación que llevamos a cabo sobre "Prospectivas de la Televisión Pública local en Medellín".
Agradecemos su participación en El Cajón Te Ve.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8963332822647510234-6208884930987874811?l=elcajonteve.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcajonteve.blogspot.com/feeds/6208884930987874811/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8963332822647510234&amp;postID=6208884930987874811' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8963332822647510234/posts/default/6208884930987874811'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8963332822647510234/posts/default/6208884930987874811'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcajonteve.blogspot.com/2009/07/facebook.html' title='Facebook'/><author><name>Alejandra Castaño + Mauricio Velásquez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03138984393843957038</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/__M27jqdTN0c/SZN_4gCokUI/AAAAAAAAAGk/Oc3m6Wu0_2A/S220/cajon.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8963332822647510234.post-5017630272284356532</id><published>2009-02-09T07:10:00.000-08:00</published><updated>2009-02-11T18:24:31.254-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Televisión'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Interés Público'/><title type='text'>¿De qué hablamos cuando hablamos de lo público en Televisión?</title><content type='html'>&lt;span class="MsoSubtleEmphasis"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;font-size:11;" lang="EN-US" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoSubtitle" style="text-align: right; line-height: 115%; color: rgb(255, 255, 255);" align="right"&gt;&lt;span class="MsoSubtleEmphasis"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;" lang="EN-US"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="MsoSubtleEmphasis"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;" lang="EN-US"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: 115%; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;" lang="EN-US"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: 115%; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;Actualmente, la televisión en Colombia se encuentra sufriendo importantes transformaciones, tanto en el nivel técnico, como legislativo y comercial.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;En este contexto la televisión denominada pública&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en el país no ha tenido un papel preponderante, y, en su lugar, se ha limitado a acoger las decisiones estatales sobre el papel que en este escenario desempeñan los oligopolios tradicionales de la televisión privada, ya que, al fin y al cabo, de ellos depende su propia sostenibilidad. La televisión pública, en este marco normativo dictado por las leyes de mercado, podríamos decir que se encuentra tambaleante, al menos en lo que a su filosofía constitutiva se refiere. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: 115%; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;Por lo anterior, me propongo realizar una revisión sobre los principales conceptos de lo público que actualmente se asocian a un medio de comunicación masivo como lo es la televisión. &lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Y es que lo público en televisión se manifiesta de todas las formas conocidas: como bien y servicio, como espacio de encuentro y discusión, como aglutinador del interés general y como lo asociado a lo que es y a lo que no es estatal.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: 115%; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: 115%; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoSubtitle" style="text-align: left; color: rgb(255, 255, 255);" align="left"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;El televisor y la televisión&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: 115%; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;La televisión, como un bien, debe considerarse en dos aspectos: como el dispositivo receptor de la señal televisiva y como la señal misma, y como tal, es considerado un bien necesario para el 95% de las familias colombianas (según la Encuesta de Calidad de Vida realizada por el DANE en 2003).&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 115%;" lang="EN-US"&gt;Lo anterior es esencial en términos de políticas públicas y regulación, ya que al ser un bien tan deseado por los hogares, debe ser eficiente y de calidad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: 115%; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;" lang="EN-US"&gt;Como bien público, la televisión pública no excluye a nadie ni genera rivalidades.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;A su vez, la televisión colombiana pública, como bien, se categoriza de tres maneras.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;La primera, está asociada a la emisión de la señal, la segunda a la posibilidad de consecución del dispositivo y la tercera a la pluralidad y transparencia de la información.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;En la primera categoría, se afirma que la televisión pública no genera rivalidades, ya que el hecho de que la consuma un usuario, no hace que la calidad ni la disponibilidad de la señal de televisión varíe para el resto de usuarios que deseen consumirla.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 115%;" lang="EN-US"&gt;Pero para que un consumidor pueda ver la señal de televisión pública, debe, inicialmente, contar con el dispositivo para ello, en este caso, el televisor.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Con una población que en un 95% posee el dispositivo, y por lo tanto se encuentran en capacidad de recibir la señal, hace que la televisión pública pueda ser considerada un bien público puro.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: 115%; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;" lang="EN-US"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: 115%; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;Hernando Gómez Buendía en su texto La Hipótesis del Almendrón, elabora una concisa arqueología del término: “&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;León Duguit propuso su definición clásica desde el derecho (1931): ‘público es todo bien o servicio destinado a la satisfacción de las necesidades comunes e indispensables de los asociados’. &lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 115%;" lang="EN-US"&gt;En economía, Paul Samuelson (1954) formalizó el concepto de ‘bien público puro’, como aquel que sirve a varios consumidores y de cuyo consumo nadie puede ser excluido (o donde el costo de excluir a alguien supera al beneficio de hacerlo). Al lado del caso puro, la literatura económica fue identificando una serie de bienes no completamente privados es decir, de situaciones en las cuales la iniciativa privada no proveería una cantidad adecuada del bien o servicio en cuestión (Head, 1974; Lane, 1985)”&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=8963332822647510234&amp;amp;postID=5017630272284356532#_ftn1" name="_ftnref1" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="line-height: 105%;" lang="EN-US"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: 115%; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;" lang="EN-US"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: 115%; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;Dentro del marco regulativo existente para la televisión pública en Colombia, encontramos que en la Ley 182 de 1995 del Congreso de la República se determina la Naturaleza Jurídica, Técnica y Cultural de la Televisión como “&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt; un servicio público sujeto a la titularidad, reserva, control y regulación del Estado, cuya prestación corresponderá, mediante concesión, a las entidades públicas a que se refiere esta Ley, a los particulares y comunidades organizadas, en los términos del artículo &lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 115%;" lang="EN-US"&gt;&lt;a href="http://www.secretariasenado.gov.co/leyes/CONS_P91.HTM#365"&gt;&lt;span style="text-decoration: none;" lang="ES"&gt;365&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt; de la Constitución Política”, y, como servicio público “es deber del Estado asegurar su prestación eficiente a todos los habitantes del territorio nacional”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: 115%; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: 115%; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;" lang="EN-US"&gt;Más adelante, la misma ley determina que la televisión es un servicio público no esencial, lo cual no desobliga al Estado de garantizar, a través de su prestación, la satisfacción del interés general, al estar asociada la televisión con el derecho fundamental de la información (Constitución Política de Colombia, artículo 20).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: 115%; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;" lang="EN-US"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: 115%; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;" lang="EN-US"&gt;Esta pues sería la primera acepción de lo público asociado a la televisión en Colombia: su carácter técnico, tanto como un bien y como un servicio.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Pero nuestra legislación realiza distinciones más profundas, encaminadas a diferenciar la naturaleza de la prestación del servicio a través de la concesión del mismo, y es así como entra en juego explícitamente la dicotomía público/privado en términos de la señal, siendo abierta con la posibilidad de ser captada por cualquier dispositivo de televisión dentro del territorio nacional y cerrada o por suscripción, cuando su recepción sólo está autorizada a los suscriptores de la señal.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: 115%; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;" lang="EN-US"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: 115%; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;" lang="EN-US"&gt;Es esta pues una dicotomía sostenida sobre los derechos de propiedad: “lo público está abierto a la pertenencia de todos con base en el principio jurisdiccional de la inclusión.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;En tanto que lo privado se basa en el referente antípoda.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Aquello privado (…) significa una privación, vale decir una exclusión, una abstinencia”&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=8963332822647510234&amp;amp;postID=5017630272284356532#_ftn2" name="_ftnref2" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="line-height: 105%;" lang="EN-US"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: 115%; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;" lang="EN-US"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: 115%; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;" lang="EN-US"&gt;Ahora, la naturaleza pública de la televisión trasciende sus aspectos técnicos para entrar en el campo de la libertad de expresión y el acceso a la información como derechos fundamentales. Aquí la televisión cumple un rol crucial.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Como vehículo de la información, la televisión pública presta un servicio que podría ser calificado de esencial, principalmente por el papel preponderante que los hogares le otorgan, ya que, de alguna manera, afecta sustantivamente la calidad de vida de las personas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: 115%; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;" lang="EN-US"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: 115%; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;" lang="EN-US"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoSubtitle" style="text-align: left; color: rgb(255, 255, 255);" align="left"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;¿De quién es la televisión pública?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: 115%; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;En los términos anteriormente descritos, sólo queda claro el hecho de que el espacio electromagnético por el que viaja la señal de televisión es propiedad del estado, pero, ¿a quién corresponde determinar y producir los contenidos de la televisión pública?&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Obviamente el estado debe regular lo que allí se emite, intentando hacer prevalecer los valores y sin atentar contra las audiencias infantiles, pero eso ¿la hace también responsable de la producción?&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 115%;" lang="EN-US"&gt;Retomando nuestra Constitución Política, con el mismo artículo 20 citado previamente, se trasciende el antiguo concepto de la libertad de prensa enunciado por la Constitución de 1886 para avanzar hacia el reconocimiento de la libertad de expresión de las ideas, el derecho a recibir información imparcial y veraz, establecer medios de comunicación socialmente responsables, el derecho de rectificación y la prohibición de la censura, pero, ¿cuáles son sus principales manifestaciones hoy?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: 115%; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;En nuestro contexto, la televisión colombiana está regulada por la Comisión Nacional de Televisión, quien, entre otros deberes, asigna las frecuencias a los concesionarios del servicio y vigila los contenidos.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Poco o nada hemos experimentado, por vivencia propia de la cotidianidad, los ideales comunicacionales de Jesús Martín Barbero, Germán Rey y otros quienes sueñan la televisión pública como el lugar de la construcción de ciudadanos plurales, heterogéneos, conscientes, capacitados para el debate y preocupados por el desarrollo de su sociedad&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=8963332822647510234&amp;amp;postID=5017630272284356532#_ftn3" name="_ftnref3" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;" lang="EN-US"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="line-height: 105%;" lang="EN-US"&gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;En su lugar, nos encontramos con canales de televisión gerenciados por personajes designados por las administraciones públicas, sin excepción, gerentes que, en consecuencia, deben garantizar a sus mentores la calidad de la información sobre su gestión, lo cual nos lleva a las consecuencias obvias de la programación televisiva pública con la que hoy contamos.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 115%;" lang="EN-US"&gt;La televisión, como bien público, debería tener garantizado el uso y acceso de los ciudadanos a ella, trascendiendo el papel de espectadores pasivos al cual han sido relegados por más de 50 años de historia del dispositivo en Colombia.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Lo anterior ha sido tímidamente propuesto para los canales comunitarios y para aquellos sin ánimo de lucro, sin embargo, incluso en esos niveles, el acceso a los mismos está mediado por los intereses de su dirección.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Esto nos lleva a una discusión fundamental: ¿quién produce la información en un contexto democrático como lo es el colombiano?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: 115%; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;" lang="EN-US"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: 115%; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;En primer lugar es necesario hacer énfasis sobre lo democrático, que, para el caso conjuga la existencia de unos derechos, los cuales pueden resumirse en libertad de asociación, libertad de expresión, derecho a elegir y ser elegido, disponibilidad de fuentes heterogéneas de información; garantía de elecciones regulares y de que las políticas públicas dependan de las preferencias y el voto de los ciudadanos. &lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 115%;" lang="EN-US"&gt;Dentro del tema que en este caso nos convoca, queda claro pues que el acceso a la información, la libertad de expresión y la transparencia de la comunicación pública, son esenciales en la configuración de una democracia.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;Una democracia es legítima si cuenta con canales de comunicación pública abierta a todos, siempre y cuando esté previamente acreditada por la sociedad civil, punto de partida de las utopías comunicacionales públicas: &lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;“hay democracia en la medida en que no sólo la gente se informa, sino sea capaz de contrainformar, de debatir y de que su palabra también sea pública”&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=8963332822647510234&amp;amp;postID=5017630272284356532#_ftn4" name="_ftnref4" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;" lang="EN-US"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="line-height: 105%;" lang="EN-US"&gt;[4]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 115%;" lang="EN-US"&gt;Es el afán de legitimación de las propias ideas, sumado al sistema económico capitalista que en los últimos tiempos ha promovido la privatización de algunas instituciones públicas, lo que ha conllevado a la apropiación de los medios de comunicación&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;por parte de oligopolios, llevándose consigo gran parte de la pauta publicitaria, disminuyendo los ingresos que por ese concepto tienen los canales públicos nacionales y regionales, lo cual ha favorecido la concentración de la información en pequeños grupos y, por ende, la prevalencia de la desinformación. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: 115%; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;" lang="EN-US"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: 115%; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;El contenido de los principales medios informativos privados, que, paradójicamente, son los que cuentan con mayor preferencia por parte de la audiencia, carecen de contenido, de análisis, su interés es la divulgación del poder político en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;lugar de la visibilidad de lo ciudadano.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Esto último ha contribuido a la creciente apatía por parte de los ciudadanos hacia los asuntos públicos, permitiendo con ello que sean otros los que piensen y asuman la toma de sus decisiones.&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: 115%; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: 115%; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;" lang="EN-US"&gt;Como bien lo afirmaba Alain Touraine:&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 115%;" lang="EN-US"&gt;&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;“La democracia se ve privada de voz si los medios, en lugar de pertenecer al mundo de la prensa, por lo tanto al espacio público, salen de él para convertirse ante todo en empresas económicas cuya política está gobernada por el dinero o por la defensa de los intereses del Estado. &lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;En los países industrializados existe el peligro de que el Parlamento sea absorbido por el Estado y los medios por el mercado”.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=8963332822647510234&amp;amp;postID=5017630272284356532#_ftn5" name="_ftnref5" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;" lang="EN-US"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="line-height: 105%;" lang="EN-US"&gt;[5]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Sin ser considerados como un país industrializado, en Colombia hace rato que comenzamos a transitar este proceso. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: 115%; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;" lang="EN-US"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: 115%; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;De ahí el interés por revalidar los ideales de la comunicación pública, específicamente en lo que corresponde al establecimiento de medios-espacios públicos donde los ciudadanos puedan participar sin necesidad de pasar por el filtro de las instituciones gubernamentales o los del mercado. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: 115%; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: 115%; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoSubtitle" style="text-align: left; color: rgb(255, 255, 255);" align="left"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;Televisión, visibilidad y opinión.&lt;o:p style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: 115%; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;Ser visible por medio de la televisión es significante de tener poder de opinión, de ser relevante para tal o cual tema, es ser legitimado por el mismo medio: “en el ámbito de lo público.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 115%;" lang="EN-US"&gt;Sólo en dicho ámbito (el hombre) puede experimentar el valor de su propia visión del mundo, pues es allí donde ésta puede aparecer, vale decir, mostrarse ante los demás y, a través de la confrontación, tener la posibilidad de la mutua persuasión entre hombres a la vez distintos e iguales.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: 115%; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;" lang="EN-US"&gt;(…) Estar vivo significa estar movido por una necesidad de mostrarse que en cada uno corresponde con su capacidad de aparecer (…) El ‘parecer’ –el ‘me parece’, dokei moi- es el modo, quizá el único posible, de reconocer y percibir un mundo que se manifiesta.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Aparecer siempre implica parecerle algo a otros, y este parecer cambia según el punto de vista y la perspectiva de los espectadores”&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=8963332822647510234&amp;amp;postID=5017630272284356532#_ftn6" name="_ftnref6" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="line-height: 105%;" lang="EN-US"&gt;[6]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Pero, ¿quiénes pueden aparecer? &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;No es posible extrapolar las concepciones de Arendt a un fenómeno como lo es el de la televisión, y no es posible, sencillamente, porque no se puede tener acceso al medio por voluntad propia, es necesario ser invitado, lo que, a todas luces, contradice la dicotomía de lo privado/público sobre la que se sustenta la televisión pública en Colombia.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;No me refiero con ello a la necesidad de establecer una anarquía del medio, no, al contrario, el medio debe ser regulado y debe contar con un direccionamiento, pero este debe ser de una entidad independiente de las administraciones públicas con lo cual podría permitirse un mínimo de autonomía editorial.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Guardadas las proporciones con los ideales de la comunicación pública, puede decirse que en Colombia, el único canal que podría ostentar sin rabo de paja el calificativo de público, es el Canal Uno.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Con todas sus carencias, es el único canal en el país que perteneciendo a la red pública de televisión nacional, abre espacios para todas las voces, incluso aquellas que contradicen las políticas de los gobernantes de turno.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Esa es su más encomiable manifestación como canal público, sin embargo, no es el preferido de la audiencia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: 115%; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;" lang="EN-US"&gt;Todas estas situaciones hacen que las elucidaciones de Habermas sobre la esfera pública, nos resulten amargas y casi inalcanzables, y con ello, la imposibilidad de contar con una opinión pública heterogénea y desinteresada se hace más evidente.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Habermas decía: “Bajo &lt;span style=""&gt;esfera de lo publico &lt;/span&gt;entendemos en principio un campo de nuestra vida social, en el que se puede formar algo así como opinión pública. Todos los ciudadanos tienen -en lo fundamental-, libre acceso a él. Una parte de la esfera de lo público se constituye en cada discusión de particularidades que se reúnen en público. &lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;En este caso, ellos no se relacionan ni como hombres de negocios o en el ejercicio de sus profesiones, cuyos asuntos particulares les motivarían a hacerlo, ni como compañeros con obligaciones estatutarias de obediencia, bajo disposiciones legales de la burocracia estatal. &lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 115%;" lang="EN-US"&gt;Como concurrencia, los ciudadanos se relacionan voluntariamente bajo la garantía de que pueden unirse para expresar y publicar libremente opiniones, que tengan que ver con asuntos relativos al interés general. En el marco de una gran concurrencia, esta comunicación necesita de determinados medios de transmisión y de influencia; tales medios de la esfera de lo público, son hoy: periódicos y revistas, radio y televisión. (…) El título de "opinión pública" se relaciona con las tareas de la crítica y del control, que practica informalmente la concurrencia ciudadana (también formalmente durante el periodo de elecciones) frente a la dominación organizada del Estado”&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=8963332822647510234&amp;amp;postID=5017630272284356532#_ftn7" name="_ftnref7" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="line-height: 105%;" lang="EN-US"&gt;[7]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: 115%; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;" lang="EN-US"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: 115%; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;Regresando a nuestra realidad, y en oposición al pensamiento habermasiano, es evidente cómo la televisión pública colombiana se configura con mayor intensidad en el espacio público de la autoproclamación estatal, proselitista y partidista.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 115%;" lang="EN-US"&gt;No era sin razón pues, que Habermas consideraba lo político antagonista de lo público. Por ello no resulta sorprendente que las audiencias continúen –con razón-&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 115%;" lang="EN-US"&gt; asociando la noción de espacio&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;público con la institución tradicionalmente identificada con la actividad pública, es decir, el Estado.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: 115%; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: 115%; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;La audiencia cuenta ahora con suficientes elementos para evitar fiarse de lo que se le afirma en la televisión, eso en el mejor de los casos; en el peor, simplemente recibe pasivamente aquello que se le enuncia y sobre ello elabora su propia comprensión del mundo: “la opinión pública deja de ser formación consciente y racional de voluntad colectiva y se transforma en manipulación y aclamación.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;La penetración de intereses privados en la esfera pública transforma la discusión racional en demandas y reclamos propagandísticos, la argumentación en identificación”.&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=8963332822647510234&amp;amp;postID=5017630272284356532#_ftn8" name="_ftnref8" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="line-height: 105%;"&gt;[8]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Las personas y organizaciones interesadas en figurar en la esfera pública lo hacen con el único propósito de aumentar su propio prestigio, sin permitir que esto sea objeto de debate.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Asimismo actúan los Estados y las corporaciones, evitando con ello formar un público crítico, y, en su lugar, promueven la movilización basada en las emociones sustentadas en la inmadurez política y el desinterés participativo de los ciudadanos. Círculo vicioso que hace que lo público siempre termine en las manos equivocadas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: 115%; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: 115%; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;El papel de los medios de comunicación y específicamente de la televisión pública con todas las ventajas que ésta podría ofrecer a su audiencia, hace que resulte inaplazable un debate a la propiedad de los medios públicos en Colombia y sobre el uso que los ciudadanos deben hacer de ellos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: 115%; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoSubtitle" style="text-align: left; color: rgb(255, 255, 255);" align="left"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;A manera de conclusión &lt;/b&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: 115%; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;En nuestro contexto, la televisión pública nunca lo será en su totalidad mientras se restrinja del acceso a la misma, a manera de productores y protagonistas, a la ciudadanía en general,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;No es aceptable mantener el concepto de lo público en televisión sobre la base de un servicio que se otorga gratuitamente&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;a cada hogar pero sin criterios de calidad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: 115%; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: 115%; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;La tensión existente entre la naturaleza pública de la información y las presiones del mercado, debe ser regulada por entes autónomos e independientes, libres de intereses económicos y motivados por hacer prevalecer el interés general.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;La regulación al servicio público de televisión debe también propender por evitar la apropiación de los medios por parte de las industrias y con ello garantizar que los medios cumplan con su razón de ser: comunicar con libertad e independencia.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Dicha regulación también debe hacerse por parte de un ente autónomo, en compañía de la sociedad civil.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: 115%; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: 115%; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;Sin embargo, es consabida la poca aversión que tiene la ciudadanía colombiana hacia la monopolización de la información y menos sobre la propiedad de los medios.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Estos temas no afectan la cotidianidad ni la capacidad adquisitiva, por lo tanto, son fácilmente relegados, con lo que se le da carta blanca a quienes se quieran apropiar de la discusión a su manera.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: 115%; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: 115%; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;Hace un par de años una iniciativa del CONPES pretendía gravar la posesión de cada televisor con la intención de obtener de ello los recursos para la financiación de la red pública de televisión, tal y como se hace en países como Francia, Inglaterra e Italia, con lo cual se acentúa el carácter público de la televisión.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Dicha iniciativa no prosperó.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Tal fracaso se puede comprender teniendo en cuenta que la televisión pública en nuestro país no es masivamente consumida, y era predecible que de anunciar dicho gravamen, la audiencia preferiría que se cerraran sus canales públicos ya que, al fin y al cabo, no los ve.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Esto nos llevaría a otro debate mucho más complejo sobre la pertinencia y la eficacia de las narrativas de la televisión, pero esta no es la ocasión para ello.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Sin embargo, la actual penetración que tienen los canales públicos de televisión en las rutinas programáticas de los televidentes es tan incipiente, que no resultará extraño el momento en que dichos canales pasen a ser operados por concesionarios privados con el respectivo cambio normativo que ello implicaría.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: 115%; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;" lang="EN-US"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: 115%; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;Sin embargo, con lo anterior, no sería del todo acertado proponer la hipótesis de la desaparición de la televisión pública colombiana, ya que, como lo han demostrado las recientes administraciones nacionales, regionales y locales, ésta se ha convertido en el mejor paraíso politiquero para el pago de favores y para la mejora en los indicadores de gestión de las oficinas de comunicaciones de las administraciones.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 115%;" lang="EN-US"&gt;En lugar de promoverse tantos debates sobre el deber ser del contenido de la información y la calidad de la programación educativa y cultural, primero debe resolverse ese gravísimo sistema clientelista que determina el rumbo de los canales de televisión pública del país.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: 115%; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;" lang="EN-US"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: 115%; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;" lang="EN-US"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoSubtitle" style="text-align: left; color: rgb(255, 255, 255);" align="left"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;Reivindicando el derecho a lo público no-estatal en televisión&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: 115%; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;Si el tema de la propiedad de los medios va a tomar tiempo en desarrollarse y alcanzar las esferas y las mentes que puedan elaborar un debate altruista sobre el asunto, no así sucede con el debate sobre lo público en televisión, ya que este se ha abierto importantes espacios –no televisados- en donde se aborda el tema desde distintos puntos de vista.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Son numerosas las organizaciones que a nivel micro se están haciendo cuestionamientos sobre el deber ser de la comunicación pública y como un adecuado ejercicio de la misma, mejoraría sus niveles de vida y de participación.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Y es que, como lo afirma Juan Camilo Jaramillo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;“el concepto de comunicación pública actualiza, en síntesis, la lucha de los sujetos por intervenir en la vida colectiva y en el devenir de los procesos políticos concernientes a la convivencia con “el otro” y por participar en la esfera pública, concebida ésta como el lugar de convergencia de las distintas voces presentes en la sociedad”.&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=8963332822647510234&amp;amp;postID=5017630272284356532#_ftn9" name="_ftnref9" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="line-height: 105%;"&gt;[9]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;El objetivo de la comunicación pública consiste en adelantar procesos de consenso y disenso social que motiven a la acción, a la movilización, con la intención de negociar propósitos comunes.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Es pues la comunicación pública la verdadera oportunidad para la construcción de sociedades plenamente democráticas, gracias al desarrollo de escenarios de interacción para los ciudadanos. Es el espacio para la acción donde las propias comunidades demuestran sus posibilidades como organizaciones y por ende su viabilidad. Como afirma Manuel Martín Serrano, la comunicación pública es una “forma social de comunicación en la cual la información se produce y distribuye por el recurso a un sistema de comunicación, especializado en el manejo de la información que concierne a la comunidad como un conjunto”.&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=8963332822647510234&amp;amp;postID=5017630272284356532#_ftn10" name="_ftnref10" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="line-height: 105%;"&gt;[10]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Sin embargo, persiste el gran problema de la falta de participación de la comunidad, lo cual se explica bien en su &lt;i style=""&gt;falta de ilustración&lt;/i&gt; o bien en su desconocimiento sobre lo político y lo público. Este es el primer escenario donde debe actuar la comunicación pública, formando ciudadanos participativos, conscientes de sus derechos y sus deberes en la sociedad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: 115%; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: 115%; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoSubtitle" style="text-align: left; color: rgb(255, 255, 255);" align="left"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoSubtitle" style="text-align: left; color: rgb(255, 255, 255);" align="left"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;BIBLIOGRAFÍA&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText" style="margin-top: 12pt; text-align: justify; line-height: 115%; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span class="MsoSubtleReference"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;ARENDT, Hannah. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;La Vida del Espíritu.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;P. 45&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Paidós, Barcelona, 2002.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 12pt; text-align: justify; line-height: 115%; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span class="MsoSubtleReference"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;BARBERO, Jesús Martín.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Los oficios del comunicador. En: Revista Co-herencia. Revista de Humanidades- Universidad Eafit. P. 7. V. 2. Enero-Junio 2005.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 12pt; text-align: justify; line-height: 115%; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span class="MsoSubtleReference"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;GÓMEZ BUEN DÍA, Hernando y LÓPEZ MICHELSEN, Alfonso.&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;La hipótesis del Almendrón&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en ¿Para dónde va Colombia? Santafé de Bogotá, Tercer Mundo, 1999.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText" style="margin-top: 12pt; text-align: justify; line-height: 115%; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span class="MsoSubtleReference"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;HABERMAS, Jürgen.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Historia y Crítica de la Opinión Pública.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;P. 123-124.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Gustavo Gili, España, 1994.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText" style="margin-top: 12pt; text-align: justify; line-height: 115%; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;JARAMILLO, Juan Camilo.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;“Comunicación Pública y Movilización Social”. Proyecto de Comunicación Pública. P. 15. Imprenta Departamental de Antioquia, Medellín, 2002. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText" style="margin-top: 12pt; text-align: justify; line-height: 115%; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;MARTÍN SERRANO, Manuel. “La producción social de la comunicación”. P. 24.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Madrid, Alianza Editorial. 2004.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText" style="margin-top: 12pt; text-align: justify; line-height: 115%; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="MsoSubtleReference"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;RABOTNIKOF, Nora.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;En Los Espacios del Hombre.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;El contenido público de la administración estatal.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;P. 19.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Revista Trayectorias.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Universidad Autónoma de México.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;1999. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText" style="margin-top: 12pt; text-align: justify; line-height: 115%; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span class="MsoSubtleReference"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;RINCÓN, Omar (Comp). Televisión Pública, del consumidor al ciudadano.&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;Convenio Andrés Bello – Fundación Friedrich Ebert Stifung.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;2001 &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText" style="margin-top: 12pt; text-align: justify; line-height: 115%; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span class="MsoSubtleReference"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;TOURAINE, Alain. ¿Qué es la democracia?&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;P. 220.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Fondo de Cultura Económica. Buenos Aires.1995. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText" style="margin-top: 12pt; text-align: justify; line-height: 115%; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span class="MsoSubtleReference"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;VARELA BARRIOS, Edgar.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Desafíos del Interés Público.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Identidades y Diferencias entre lo Público y lo Privado. P. 21.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Universidad del Valle.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Cali, 2005.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: 115%; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: 115%; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;  &lt;hr style="height: 3px; color: rgb(255, 255, 255);font-size:78%;" align="left"  width="33%"&gt;  &lt;!--[endif]--&gt;  &lt;div style="color: rgb(255, 255, 255);" id="ftn1"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=8963332822647510234&amp;amp;postID=5017630272284356532#_ftnref1" name="_ftn1" title=""&gt;&lt;span class="MsoSubtleReference"&gt;&lt;span style="line-height: 105%;" lang="EN-US"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoSubtleReference"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="line-height: 105%; font-style: normal;" lang="EN-US"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="MsoSubtleReference"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 105%;" lang="EN-US"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="MsoSubtleReference"  style="font-size:100%;"&gt;GÓMEZ BUEN DÍA, Hernando y LÓPEZ MICHELSEN, Alfonso.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="MsoSubtleReference"  style="font-size:100%;"&gt;La hipótesis del Almendrón&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en ¿Para dónde va Colombia? Santafé de Bogotá, Tercer Mundo, 1999.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="MsoSubtleReference"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 105%;" lang="EN-US"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="color: rgb(255, 255, 255);" id="ftn2"&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=8963332822647510234&amp;amp;postID=5017630272284356532#_ftnref2" name="_ftn2" title=""&gt;&lt;span class="MsoSubtleReference"&gt;&lt;span style="line-height: 105%;" lang="EN-US"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoSubtleReference"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="line-height: 105%; font-style: normal;" lang="EN-US"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="MsoSubtleReference"  style="font-size:100%;"&gt; VARELA BARRIOS, Edgar.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Desafíos del Interés Público.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Identidades y Diferencias entre lo Público y lo Privado. P. 21. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Universidad del Valle.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Cali, 2005.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span class="MsoSubtleReference"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="color: rgb(255, 255, 255);" id="ftn3"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=8963332822647510234&amp;amp;postID=5017630272284356532#_ftnref3" name="_ftn3" title=""&gt;&lt;span class="MsoSubtleReference"&gt;&lt;span style="line-height: 105%;" lang="EN-US"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoSubtleReference"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="line-height: 105%; font-style: normal;" lang="EN-US"&gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="MsoSubtleReference"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 105%;" lang="EN-US"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="MsoSubtleReference"  style="font-size:100%;"&gt;Ver Televisión Pública, del consumidor al ciudadano.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="MsoSubtleReference"  style="font-size:100%;"&gt;RINCÓN, Omar (Comp).&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Convenio Andrés Bello – Fundación Friedrich Ebert Stifung.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;2001&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="color: rgb(255, 255, 255);" id="ftn4"&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=8963332822647510234&amp;amp;postID=5017630272284356532#_ftnref4" name="_ftn4" title=""&gt;&lt;span class="MsoSubtleReference"&gt;&lt;span lang="EN-US"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoSubtleReference"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="line-height: 105%; font-style: normal;" lang="EN-US"&gt;[4]&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="MsoSubtleReference"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="EN-US"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="MsoSubtleReference"  style="font-size:100%;"&gt;BARBERO, Jesús Martín.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Los oficios del comunicador. En: Revista Co-herencia. Revista de Humanidades- Universidad Eafit. P. 7. V. 2. Enero-Junio 2005.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="color: rgb(255, 255, 255);" id="ftn5"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=8963332822647510234&amp;amp;postID=5017630272284356532#_ftnref5" name="_ftn5" title=""&gt;&lt;span class="MsoSubtleReference"&gt;&lt;span style="line-height: 105%;" lang="EN-US"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoSubtleReference"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="line-height: 105%; font-style: normal;" lang="EN-US"&gt;[5]&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="MsoSubtleReference"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 105%;" lang="EN-US"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="MsoSubtleReference"  style="font-size:100%;"&gt;TOURAINE, Alain. ¿Qué es la democracia? &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;P. 220.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Fondo de Cultura Económica. Buenos Aires.1995.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="color: rgb(255, 255, 255);" id="ftn6"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText" style="margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=8963332822647510234&amp;amp;postID=5017630272284356532#_ftnref6" name="_ftn6" title=""&gt;&lt;span class="MsoSubtleReference"&gt;&lt;span style="line-height: 105%;" lang="EN-US"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoSubtleReference"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="line-height: 105%; font-style: normal;" lang="EN-US"&gt;[6]&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="MsoSubtleReference"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 105%;" lang="EN-US"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="MsoSubtleReference"  style="font-size:100%;"&gt;ARENDT, Hannah.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;La Vida del Espíritu.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;P. 45&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Paidós, Barcelona, 2002.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="color: rgb(255, 255, 255);" id="ftn7"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText" style="margin: 12pt 0cm 0.0001pt;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=8963332822647510234&amp;amp;postID=5017630272284356532#_ftnref7" name="_ftn7" title=""&gt;&lt;span class="MsoSubtleReference"&gt;&lt;span style="line-height: 105%;" lang="EN-US"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoSubtleReference"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="line-height: 105%; font-style: normal;" lang="EN-US"&gt;[7]&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="MsoSubtleReference"  style="font-size:100%;"&gt; HABERMAS, Jürgen.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Historia y Crítica de la Opinión Pública.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;P. 123-124.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Gustavo Gili, España, 1994.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="color: rgb(255, 255, 255);" id="ftn8"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText" style="margin-top: 12pt;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=8963332822647510234&amp;amp;postID=5017630272284356532#_ftnref8" name="_ftn8" title=""&gt;&lt;span class="MsoSubtleReference"&gt;&lt;span style="line-height: 105%;" lang="EN-US"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoSubtleReference"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="line-height: 105%; font-style: normal;" lang="EN-US"&gt;[8]&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="MsoSubtleReference"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 105%;" lang="EN-US"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="MsoSubtleReference"  style="font-size:100%;"&gt;RABOTNIKOF, Nora.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;En Los Espacios del Hombre. &lt;/span&gt;&lt;span class="MsoSubtleReference"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;El contenido público de la administración estatal.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;P. 19.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Revista Trayectorias.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Universidad Autónoma de México.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;1999.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="color: rgb(255, 255, 255);" id="ftn9"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=8963332822647510234&amp;amp;postID=5017630272284356532#_ftnref9" name="_ftn9" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="line-height: 105%;" lang="EN-US"&gt;[9]&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style=""&gt; JARAMILLO, Juan Camilo.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style=""&gt;“Comunicación Pública y Movilización Social”. Proyecto de Comunicación Pública. P. 15. Imprenta Departamental de Antioquia, Medellín, 2002. &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="ftn10"&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a style="color: rgb(255, 255, 255);" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=8963332822647510234&amp;amp;postID=5017630272284356532#_ftnref10" name="_ftn10" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="line-height: 105%;" lang="EN-US"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="line-height: 105%;" lang="EN-US"&gt;[10]&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;i style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="line-height: 105%;" lang="EN-US"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="line-height: 105%;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;MARTÍN SERRANO, Manuel. “La producción social de la comunicación”. P. 24.&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;Madrid, Alianza Editorial. 2004.&lt;/span&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Las opiniones expresadas en sus comentarios serán parte de la investigación que llevamos a cabo sobre "Prospectivas de la Televisión Pública local en Medellín".
Agradecemos su participación en El Cajón Te Ve.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8963332822647510234-5017630272284356532?l=elcajonteve.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcajonteve.blogspot.com/feeds/5017630272284356532/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8963332822647510234&amp;postID=5017630272284356532' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8963332822647510234/posts/default/5017630272284356532'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8963332822647510234/posts/default/5017630272284356532'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcajonteve.blogspot.com/2009/02/de-que-hablamos-cuando-hablamos-de-lo_09.html' title='¿De qué hablamos cuando hablamos de lo público en Televisión?'/><author><name>Alejandra Castaño + Mauricio Velásquez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03138984393843957038</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/__M27jqdTN0c/SZN_4gCokUI/AAAAAAAAAGk/Oc3m6Wu0_2A/S220/cajon.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8963332822647510234.post-3548003442794757492</id><published>2008-09-03T17:40:00.000-07:00</published><updated>2008-09-09T12:39:12.405-07:00</updated><title type='text'>A propósito del Canal Universitario Nacional/A propósito del Canal U...[1]</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;?xml:namespace prefix = o /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-ALIGN: right" align="right"&gt;La televisión educativa y cultural en Colombia: la deformada idea del dispositivo como medio.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-ALIGN: right" align="right"&gt;&lt;o:p&gt;Por Mauricio Velásquez H.&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-ALIGN: right" align="right"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-ALIGN: right" align="right"&gt;&lt;i&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-ALIGN: right" align="right"&gt;&lt;i&gt;Erróneamente, ahora consideramos que no debemos aprender a hacer televisión sino que debemos enseñar a verla.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;Hace poco, en una pregunta que me hicieron de manera espontánea, encontré una reiterada particularidad: en la actualidad, cuando corre el afán de brindar información a partir del uso de la televisión como mediador, no es exclusivo de aquellos que de ella se sirven el creer que es simple utensilio contenedor de mensajes que llegarán a un espectador, es generalizada la idea deformada de que el dispositivo está allí y por sí solo constituye un objeto en el cual podemos verter cualquier tipo de mensajes. Se preguntarán entonces si pretendo regresar a la discusión añeja de la forma y el contenido, a lo cual responderé que no, pues como he sostenido en el pasado, es en definitiva el eficaz balance de ambos lo que redunda en la pertinente y relevante lectura del televidente. Es preciso señalar, eso sí, que se antoja curioso cómo después de tantas apreciaciones en tal sentido, resulta que una cosa es aquello que se ostenta en la academia (el conocimiento) y otra, sustancialmente contraria, la que se aplica en la industria (la intuición, la adivinación y la sospecha). Seguimos cometiendo los mismos errores de siempre, aun habiéndoles señalado en el pasado. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;Sólo para citar un ejemplo que ilustre lo anterior, hace dieciséis años, el autor Sergio Ruiz Cuartas sostenía en su artículo &lt;i&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Sospechas y perspectivas de la televisión regional&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;, que “…&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Hoy más que nunca, &lt;?xml:namespace prefix = st1 /&gt;&lt;st1:personname productid="la TV" st="on"&gt;la TV&lt;/st1:personname&gt; regional está obligada a estudiar su comportamiento y la oferta televisiva que le ofrece a sus teleespectadores&lt;/span&gt;.”&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;Lo que pretendo plasmar en estas líneas es, nuevamente, una reflexión hacia la inconmensurable capacidad semiótica de la televisión, su poder para la reelaboración del sentido y la reconfiguración de los modos, maneras y mecanismos que rigen el devenir del cuerpo social. Habrán entendido entonces que me ocuparé de los usos de aquellos que la hacen y no de aquellos que la consumen. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;Para ello, comenzaré por contar que me buscaron en asesoría para la elaboración de un programa de televisión en estudio sobre un tema de interés académico. Mi respuesta no fue determinadamente negativa, en el sentido de que traté de persuadir a mi interlocutor de cambiar su idea de &lt;i&gt;“hablemos de tal cosa con tal persona que conoce el discurso sobre tal tema y yo entrevisto, atendiendo las preguntas comunes que el televidente común haría en casa”&lt;/i&gt;, por uno que no acudiera a tan suspicaz modelo de entrevistas, pues a mi juicio, no sólo es un esquema –algunos lo llaman formato- tan resueltamente ineficaz, sino que acude a la disposición de todo tipo de figuras y maniqueos que en la actualidad son menos relevantes para la sociedad de lo que consideramos. A manera de ejemplos de dichos programas podría citar los nombres de algunos de ellos, pero para no caer en nimiedades, tan sólo diré que en su mayoría, son responsabilidad de productores y directores que, curiosamente, parecen saber “mucho” de televisión y poseer “mucha” experiencia haciéndola. Incluso, hace poco, un alumno me contaba que alguno de dichos expertos realiza talleres donde indica que "lo más importante en televisión es conseguir expertos", porque, según él, y aquí viene un argumento delicado, "ellos son los que saben, y usted simplemente se debe limitar a entrevistarlo". Pregunto yo, ¿Será entonces el invitado el responsable también de la narrativa, de la estructura que se proponga desde un guión?. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;Obviamente debemos considerar ciertos aspectos que hacen de cierto tipo de propuestas el lugar común de nuestra televisión, en especial cuando hablamos de interés público, social, educativo y cultural. El primero de ellos tiene que ver con la impertinencia. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;Nuestra televisión no sólo está permeada por el clientelismo y la burocracia sino por una hipótesis cuasilógica que hemos aceptado sin reparos:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;“¡La televisión educativa y cultural es necesaria!”. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;Me veo en la perentoria urgencia de hacer la disección en la especie de este tipo de enunciado pues contiene por efecto de aceptación social (costumbre) un argumento que nadie discutiría:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;“¡La educación y la cultura son necesarias!”&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;Evidentemente nadie pondría reparos en el uso de un objeto como la televisión al servicio de la mediación para los mensajes de semejante hipertexto, pues ciertamente la educación y la cultura no sólo son necesarias, son ineludibles en el armazón de cualquier sociedad. El problema existe, insisto, en las maneras en que usamos el medio para mediar la información. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;Debemos atender una serie de señales particulares del contexto y el entorno en el que una propuesta ha de ser instalada, pues debe cumplir con un fin pertinente en la sociedad. Lamentablemente, en nuestro país, pocas veces se atiende a este fin, aun a costa de que en ocasiones es la sociedad quien subsidia los recursos para intentar lograrlo. Una de esas señales es, sin duda, que el mercado de las posibilidades de canales se ha multiplicado en todos los estratos, y el televidente, lenta pero paulatinamente, está dirigiendo su atención a otros espacios.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;No perdamos de vista la hipótesis que contiene en sí misma su argumento: “¡La televisión educativa y cultural es necesaria!”, pues desde hace varios años existe el fenómeno de la disminución de audiencia&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 150%"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;[2] &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;para las propuestas de interés público, social, educativo y cultural, situación a la que, definitivamente no sólo se le presta poca atención sino que cuando se trata como temática pocos resultados se desprenden de su discusión. Erróneamente, ahora consideramos que no debemos aprender a hacer televisión sino que debemos enseñar a verla. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;Lo anterior es una extendida costumbre, pues el televidente es considerado como un iletrado que no debe condicionar a quienes hacen la televisión. En el mismo sentido, Ruiz Cuartas citando varios conceptos al respecto, sostiene que:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: right" align="right"&gt;&lt;i&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: right" align="right"&gt;&lt;i&gt;“&lt;/i&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;El grupo organizacional de los periodistas adolecería de lo que se ha dado en llamar “mentalidad narcisista” (cfr. Thevenet, 1986: 142 y ss.) caracterizada por un apartamiento del entorno que cuidaría especialmente cualquier información que pudiera cuestionar su función dentro de la sociedad o que amenazara con destruir el armazón que sustenta su legitimación externa. En ese sentido algunos autores (cfr. P. ej., Schlesinger en McQuail, 1985:146, o Wolf, 1987:283) han visto en la falta de relación con las audiencias no sólo un problema de autismo, sino incluso de hostilidad en defensa de una hipertrófica autonomía profesional.”&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: right" align="right"&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;“…no desean ser condicionados por las posibles exigencias de sus públicos. La “imagen de audiencia” que acompaña a esta hipótesis presenta a los receptores como sujetos sin la cualificación suficiente como para proporcionar a los informadores juicios adecuados sobre el trabajo periodístico (ver McQuail, 1997:111). Este razonamiento conduce a los emisores a explicar una “audiencia baja” a través de una argumentación elitista”&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;. &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;i&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;¿Hasta cuándo habrá que seguir insistiendo en que los consumos de la audiencia deben ser tenidos en cuenta para estructurar la oferta?, pues, definitivamente, cada vez más se comprueba que los usos que hace de la televisión difieren de aquello que sus responsables “intuyen”. Debemos reconocer los modos del televidente. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;La multiplicación indiscriminada de canales, y su consecuente multioferta de imágenes, provoca nuevos estándares de beneplácito, pues en otras señales hay un mejor aprovechamiento en el reconocimiento de las televidencias y su búsqueda lógica de masajes lúdicos y afectivos&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;[4] &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;, es decir, son eficaces en una justa medida con el dispositivo y los usos y gratificaciones que de él se desprenden&lt;a title="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=8963332822647510234&amp;amp;postID=3548003442794757492#_ftn5" name="_ftnref5"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;[5]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. Entretienen y de paso, en ocasiones, forman e informan. Algo escaso en nuestro contexto, a pesar de la normatividad existente que obliga a la televisión a satisfacer &lt;i&gt;los gustos y hábitos&lt;/i&gt; de los televidentes.&lt;a title="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=8963332822647510234&amp;amp;postID=3548003442794757492#_ftn6" name="_ftnref6"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;[6]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;Quiero hablar sobre este aparte porque desde hace años señalo que es un factor que incide directamente en el descenso de la demanda de la televisión de interés público, social, educativo y cultural. El efecto que se crea en la multiplicación de los imaginarios audiovisuales en el espectador es su obvia migración de los canales nacionales, regionales y locales con interés público, social, educativo y cultural, pues los mismos, sin ser resueltamente malos, son resueltamente impertinentes por no atender a los gustos que sí ofertan otros foráneos. La penetración de nuevos y atractivos formatos hace parte de una avisada apertura económica y a la cual sólo han sabido hacer frente los canales públicos comerciales de señal abierta (RCN y Caracol). Si aun sobreviven los demás canales ha sido gracias a que su estructura y tradición en la industria televisiva los ha instalado, mas no perpetuado, como patrimonio; pero, ¿cómo estamos educando a las nuevas generaciones para el uso y la atención de sus señales? &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;Es evidente que son diferentes las ofertas de los canales foráneos y los nacionales, en especial por sus formatos, sin embargo no comparto las consideraciones que algunos atienden para resguardar sus inconsistencias y obviamente su falta de audiencia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;Son varios los hechos que podríamos señalar como factores que inciden directamente en las diferencias entre ofertas y ofertas, sin embargo, no creo que el de los recursos sea ni siquiera esencial, pues la efectividad de “unos” no siempre está dada por los recursos operativos de que disponen, ello es más la disculpa de “otros” para enmascarar una ineficacia narrativa y, algunas veces, el ardid para señalar cierta falta de apoyo institucional. En realidad no hay tales. En Colombia la mayoría de los canales que atienden la educación y la cultura (aunque por acto legislativo todos los canales deben atender tales premisas) posee el suficiente equipamiento tecnológico (en ocasiones de última generación) para el desarrollo de sus propuestas, y su recurso humano tiene el suficiente conocimiento de su manejo. Es en los procesos de gestión, en la concepción y, por supuesto, en la impertinente fiscalización de sus interventores (aquellos que “saben” lo que el televidente debe o necesita ver) donde radica el desaliño de nuestra televisión. Cada una de las partes carga con algo de la culpa, pues todas ejecutan un presupuesto que ha de ser ejecutado, pero no atienden con dinamismo los fenómenos sociales que rodean la realización de tal o cual programa de televisión. A pesar de la existencia de innumerables estudios que evidencian ciertos fenómenos de respuesta cognitiva en el espectador, atendemos a los mismos procesos “pragmáticos” para elaborar propuestas televisivas. Desencadenamos métodos que por años hemos considerado los adecuados sin haber atendido a los errores tantas veces señalados. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;Es cierto que en algunos casos no sólo ya no existe el tiempo ideal para detenerse a pensar en una propuesta, además se debe contar con que se tiene menos tiempo para grabar y editar, es decir, la industria cada vez más nos hace empacar al vacío programas con serias inconsistencias en sus formatos, y que a la larga, lentamente van convirtiendo a los canales que los emiten en accidentes del zapping. Cuando estos programas se hacen reiterativos en dichas señales, el espectador llega incluso al extremo de eliminarlos de su ronda de canales. Sea una de estas las razones por las cuales el programa de entrevistas en estudio se ha hecho común y acuda a ciertos códigos clichés (como los movimientos de encuadre y foco al interior del plano de cámara) para salvar la ausencia de una coherente narrativa audiovisual al servicio de un contenido.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;El asunto aquel de la defensa de ciertas propuestas como paradigmas de participación es un sofisma, ya que en muy pocas ocasiones ocurre que las mismas se desarrollen en directo y permitan la interacción con sus espectadores. Además ciertos personajes de ciertos programas se tornan resueltamente pretenciosos del conocimiento y con su actitud repelen la audiencia haciendo que ésta simplemente no considere la posibilidad de una llamada, un correo electrónico o un Chat.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;El concepto del programa en vivo con aforo de público en el propio estudio, por ejemplo, es poco aprovechado en este tipo de televisión. Los programas resultan por lo tanto un “charladero” entre sujetos que parecen transmitiendo desde algún bunker decorado, (como si la era pos-atómica ya hubiera tenido lugar y los humanos interactuaran sin salir por miedo a exponerse a la lluvia ácida o a los gases de invernadero acaecidos por la misma). Cada vez se ve menos los paisajes urbanos y todavía menos los rurales, porque un gran porcentaje de los programas se hacen en estudio. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;Al parecer, dicen unos, fomentan la participación y favorecen la aproximación al conocimiento por ejercer una narrativa lineal. En mi concepto “son lo que son” porque al parecer “son” la única idea que se le ocurre a la gran mayoría y eso, sin detenernos, en que es resueltamente barato hacerlos. Un ejercicio que valdría la pena atender sería acoger propuestas que, por la irremediable necesidad de hacerlos en estudio, comiencen a explorar posibilidades de todo tipo en sus construcciones narrativas. Yo propondría, por ejemplo, que atendieran a la metáfora, que narraran reconociendo en sus lenguajes los ejes sintagmáticos y paradigmáticos a partir de los cuales pudieran sugerir imágenes reconocibles por el espectador como códigos propios o comunes a su cosmogonía. Salvaríamos así la necesidad de una aparición constante de lo que se ha reconocido como “bustos parlantes” o “cabezas parlantes”, pues, como relataba anteriormente, el espectador, gracias a su multiplicación de oferta, ha comenzado a asistir a nuevos niveles estéticos que replantean el orden de su gusto por ciertas imágenes y su lectura de información, que de manera entretenida se le está suministrando a través de modelos diseñados con eficacia. No atender estos imaginarios narrativos es negar la necesidad lúdica del televidente. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;También debemos prestar atención a que hemos dejado hacer carrera a ciertos “presentadores” en su necesidad de “ser” en tanto “salen” en televisión. Algunas deformadas ideas del poder llevan a ciertos individuos a creer que la televisión es un lugar propagandístico por sí mismo. Lo que estas personas están haciendo es, por el contrario, generar a su alrededor una antipatía catódica, es decir, un natural acto del televidente a repeler su aparición. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;Quisiera arrojar una hipótesis de cómo funciona la semiótica de los afectos televisivos: Un realizador o productor de televisión propone un programa que comienza a ser emitido, causando una reiterada impresión en el televidente. La frecuencia constante de su propuesta al aire genera un ritmo medianamente consistente en la percepción del sujeto. El televidente reseña en su memoria aquellos tipos de imágenes/mensajes que caracterizan el programa en cuestión, (su presentador, su escenografía, sus tipos de encuadres, su sonido). Si el formato se le antoja atractivo, es decir, si existen algunos elementos y códigos que permitan un diálogo entre aquello que se le emite y su propia enciclopedia individual cognitiva al percibirlo, podrá visitarlo nuevamente; como el turista que regresa a un lugar que no sólo le ha gustado sino que lo ha acogido. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;Si por el contrario, el programa se torna poco entretenido y atractivo por su formato, el televidente almacena la misma información con el fin de evitarlo en cuanto la identifique en su paseo diario. El televidente entonces ha vuelto irrelevante el proyecto. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;Algo delicado en este aspecto es que, ciertos espacios, por años, han sido objeto de análisis por parte de investigadores recopiladores de diagnósticos, sin embargo, de manera preocupante, cada nueva propuesta no acude a la reelaboración y revisión constante de su entorno y en especial de los resultados arrojados por dichas lecturas investigativas, cometiendo con ello el error de creer que si existen aquellos tipos de programas (que continúan al aire) con ciertas tipologías de formato es a razón de la social aceptación de que hacen lo correcto; lo que se debe hacer. ¿Para qué hablar entonces de la bondad de los estudios de percepción si los mismos no son usados como herramientas?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;Si los mismos continúan al aire, haciendo que otros multipliquen los errores que rodean el desaprovechamiento del dispositivo televisivo, no es por la masiva audiencia, es por la indiferente y paquidérmica institucionalidad que los produce, la misma que por su ignorancia del potencial semiótico de la televisión, se hace permeable a discursos sofistas de todo tipo que le otorgan aforismos absurdos sobre pertinencias sociales y resultados suspicaces sobre números resonantes, que a la larga, carecen de lógicas cuantificables.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;Replicamos pues, en ocasiones sin proponérnoslo, el mismo tipo de programa que el espectador evitará, aparentemente (sólo me permito especular a partir de mis propios intereses como televidente) por la relación de coexistencia sustancial; dicho de otro modo: cierto tipo de programa, poco atractivo, hará que otro con dinámicas similares (mismos encuadres, mismas planimetrías, mismas faltas de distancia focal, mismos modos de dialogarle al espectador) ni siquiera sea tenido en cuenta. Esa coexistencia que traslada imaginarios (formatos para unos, como dije con anterioridad) es un natural devenir de comportamiento cuando hacemos uso de nuestro necesario momento de ocio improductivo. Cuando no atendemos la evaluación consistente de los antecedentes televisivos, la tendencia obvia es a repetir sus errores. El resultado, programas que sólo ven profesores universitarios y alumnos inducidos a verlos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;Lo más delicado del asunto sería que en algunos casos se debe terminar la serie entera en atención del presupuesto que se ha ejecutado para la misma. Es decir, poco importa si se ve o no, pues, supuestamente, el televidente debe ver esa televisión porque es la buena, o como dice &lt;st1:personname productid="la Comisi?n Nacional" st="on"&gt;la Comisión Nacional&lt;/st1:personname&gt; de Televisión, CNTV, la pensada, la que debe ser “bien vista” y la que “queremos ver”. Es puesta como una alternativa más, en tanto sus televidentes (los que ya tiene) son alternativos. Es allí donde debemos hablar de la irrelevancia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;Resulta que &lt;st1:personname productid="la CNTV" st="on"&gt;la CNTV&lt;/st1:personname&gt; y algunos expertos en televisión defienden ciertos formatos porque consideran que algunos televidentes los ven y que esos algunos televidentes están evidenciando el argumento de que debemos trabajar más por la cultura y la educación. Sin embargo, siendo improcedentes con el discurso, el efecto es que se fomenta la elaboración de más televisión sin estructura formal precisa, negando la otra oferta, sin preguntarse, de paso, por qué el televidente asiste a ella. Simplemente se han puesto en la tarea de privilegiar los discursos que distinguen a un televidente de otro. No asumen la tarea de invitar a tomar el camino (caminando con el televidente) sólo lo indican sin importarle el consumo que de él hagan, pues ya una minoría elitaria&lt;a title="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=8963332822647510234&amp;amp;postID=3548003442794757492#_ftn7" name="_ftnref7"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;[7]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; lo recorre y eso le basta para mostrarlo como indicador final de su supuesta eficiencia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;La triste realidad es que nuestro contexto cultural es precario y no estamos valorando las circunstancias que alejan al televidente de la educación en las pantallas, pues tal parece que no nos importa. Basta con que unos pocos asistan a las emisiones de ciertas propuestas para que sean validas. Eso es lo que la docente e investigadora de audiencias Alejandra Castaño ha llamado &lt;i&gt;La segregación del público usando el sofisma de &lt;st1:personname productid="la Segmentaci?n" st="on"&gt;la Segmentación&lt;/st1:personname&gt; de Audiencias&lt;/i&gt;. Lo grave de la situación es que el colombiano no conoce la normatividad que obliga al Estado para que la televisión sea dirigida &lt;i&gt;todos&lt;/i&gt; en &lt;i&gt;todo&lt;/i&gt; su sentido&lt;a title="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=8963332822647510234&amp;amp;postID=3548003442794757492#_ftn8" name="_ftnref8"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;[8]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;En realidad, todo lo anterior, y lo que antes he dicho, es bien conocido por todos, sólo que no nos importa porque tenemos más canales. Al colombiano promedio jamás le ha interesado lo que se hace con sus impuestos en la televisión si puede ver Discovery, Sony, Warner, FOX sports o, en el mejor de los casos, HBO. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;Caminar con el televidente jamás deberá ser entendido como el intento de formar en él una “conciencia” o “mirada crítica” a partir de los mismos sofismas. Como lo insinué atrás, ha hecho carrera en nuestro país la escuela de inscribirse a lo que no es demostrable por la sencilla razón de ser eternamente discutible desde la sociología y no atender a la lógica matemática que debería regir la adecuada medición de un impacto. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;En Colombia tratamos de perpetuar una idea deformada de “lo bueno” porque sabemos que el televidente no es activo. Tratamos de ejercer un sometimiento blando de su razón porque sabemos que es políticamente correcto. Le hacemos una constante invitación a inscribirse en el status quo institucional porque sabemos que se rige por normas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;La irrelevancia de &lt;st1:personname productid="la CNTV" st="on"&gt;la CNTV&lt;/st1:personname&gt; y algunos expertos es a todo nivel un despilfarro de recursos&lt;a title="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=8963332822647510234&amp;amp;postID=3548003442794757492#_ftn9" name="_ftnref9"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;[9]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, pues ha sido absurda la creación de discursos que no le hacen frente a la disminución de los televidentes de canales determinados (subsidiados por los colombianos y producidos institucionalmente bajo el sofisma de “públicos”). &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;Sin entender que el dispositivo televisivo es por sí solo un invento inacabado y en constante evolución, ya no enseñamos a pensar la televisión sino a hacerla bajo dogmas establecidos que no hacen justicia a las expectativas del televidente. La consecuencia directa de ello es la formación de profesionales con conocimientos sociales en superficie, y cuya única respuesta a la paradoja creativa es la de fundar espacios alternativos intuidos desde sus propias valoraciones estéticas y emocionales, o dicho de otra manera, desde sus propios gustos como televidentes. Debemos entonces empezar a educar los productores (directores, realizadores, creativos, investigadores), pues no es en la simple replica de imaginarios exitosos, pertenecientes a otros entornos, que se elabora una eficaz propuesta televisiva. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;Tampoco es en la enseñanza de los televidentes a distinguir televisiones “buenas” de televisiones “malas”, es falto de ética indicarle al televidente, a partir de discursos, ciertas bondades, por demás sospechosas, de productos televisivos que no lo acogen desde códigos de representación universales, para que simplemente repita un discurso inconexo de sus verdaderos hábitos de consumo. Debemos empezar por educarnos todos, productores y espectadores, en una verdadera interacción para hallar no las bondades sino las eficacias de los mensajes televisivos. Tendremos que hablar en nuestra próxima entrega de la educación y, por supuesto, del &lt;i&gt;Edu-Entretenimiento&lt;/i&gt; televisivo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="IT"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="IT"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="IT"&gt; &lt;/span&gt;RUIZ Cuartas, Sergio. En revista Comunicación número 15 de &lt;st1:personname productid="la Universidad Pontificia" st="on"&gt;la Universidad Pontificia&lt;/st1:personname&gt; Bolivariana. 1992&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt; &lt;div id="ftn2"&gt;&lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a title="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=8963332822647510234&amp;amp;postID=3548003442794757492#_ftnref2" name="_ftn2"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="IT"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="IT"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; E&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;n 1999 la audiencia de &lt;st1:personname productid="la Televisi?n" st="on"&gt;la Televisión&lt;/st1:personname&gt; pública, según fuentes del EGM, era del 84,3% cayendo al 29,9% en 2005. Revista Gerente, febrero de 2006. “&lt;st1:personname productid="La Guerra" st="on"&gt;La Guerra&lt;/st1:personname&gt; del Rating”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a title="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=8963332822647510234&amp;amp;postID=3548003442794757492#_ftnref3" name="_ftn3"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="IT"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="IT"&gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="IT"&gt; &lt;/span&gt;RUIZ Cuartas, Sergio. Op. Cit. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div id="ftn4"&gt;&lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a title="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=8963332822647510234&amp;amp;postID=3548003442794757492#_ftnref4" name="_ftn4"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="IT"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="IT"&gt;[4]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; FUENZALIDA, Valerio (2000). &lt;i&gt;La televisión pública en América Latina&lt;/i&gt;. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div id="ftn5"&gt;&lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a title="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=8963332822647510234&amp;amp;postID=3548003442794757492#_ftnref5" name="_ftn5"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="IT"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="IT"&gt;[5]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; IGARTÚA, Juan José y BADILLO, Ángel. Compiladores. &lt;i&gt;Audiencias y Medios de Comunicación. &lt;/i&gt;&lt;span lang="IT"&gt;Ediciones Universidad de Salamanca. España, 2003.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div id="ftn6"&gt;&lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a title="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=8963332822647510234&amp;amp;postID=3548003442794757492#_ftnref6" name="_ftn6"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="IT"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="IT"&gt;[6]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Contenido Básico de &lt;st1:personname productid="la Ley Integral" st="on"&gt;&lt;st1:personname productid="la Ley" st="on"&gt;la Ley&lt;/st1:personname&gt; Integral&lt;/st1:personname&gt; de Televisión, CNTV. Artículo 21, inciso A de la ley 182 de 1995, sobre la clasificación del servicio en función de la orientación general de la programación. &lt;span lang="IT"&gt;Bogotá, 2002.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div id="ftn7"&gt;&lt;p class="MsoFootnoteText" style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;a title="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=8963332822647510234&amp;amp;postID=3548003442794757492#_ftnref7" name="_ftn7"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="IT"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="IT"&gt;[7]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; FUENZALIDA, Valerio. La televisión pública en América Latina. Fondo de Cultura Económica, Santiago de Chile, Chile. &lt;span lang="IT"&gt;2000. Pag 31&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div id="ftn8"&gt;&lt;p class="MsoFootnoteText" style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;a title="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=8963332822647510234&amp;amp;postID=3548003442794757492#_ftnref8" name="_ftn8"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="IT"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="IT"&gt;[8]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="IT"&gt; &lt;/span&gt;En el&lt;a name="_Toc14061885"&gt; Artículo 365&lt;/a&gt; de &lt;st1:personname productid="la Constituci?n Nacional" st="on"&gt;&lt;st1:personname productid="la Constituci?n" st="on"&gt;la Constitución&lt;/st1:personname&gt; Nacional&lt;/st1:personname&gt; de Colombia se afirma que: “Los servicios públicos son inherentes a la finalidad social del Estado. Es deber del Estado asegurar su prestación eficiente a todos los habitantes del territorio nacional….” &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;h5 style="MARGIN: 6pt 0cm; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="FONT-WEIGHT: normal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;En el &lt;/span&gt;&lt;a name="_Toc14061891"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Artículo 1 sobre la naturaleza jurídica, técnica y cultural de la televisión&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="FONT-WEIGHT: normal"&gt;, de la ley 182 de 1995, se afirma que “ La televisión&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="FONT-WEIGHT: normal"&gt; es un servicio público sujeto a la titularidad&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="FONT-WEIGHT: normal"&gt;, reserva&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="FONT-WEIGHT: normal"&gt;, control&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="FONT-WEIGHT: normal"&gt; y regulación&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="FONT-WEIGHT: normal"&gt; del Estado, cuya prestación&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="FONT-WEIGHT: normal"&gt; corresponderá, mediante concesión&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="FONT-WEIGHT: normal"&gt;, a las entidades públicas a que se refiere esta ley&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="FONT-WEIGHT: normal"&gt;, a los particulares&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="FONT-WEIGHT: normal"&gt; y comunidades organizadas&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="FONT-WEIGHT: normal"&gt;, en los términos del artículo 365 de la Constitución Política&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="FONT-WEIGHT: normal"&gt;”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h5&gt;&lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div id="ftn9"&gt;&lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a title="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=8963332822647510234&amp;amp;postID=3548003442794757492#_ftnref9" name="_ftn9"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="IT"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="IT"&gt;[9]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="IT"&gt; &lt;/span&gt;Basta ver los pasados foros sobre &lt;st1:personname productid="la Televisi?n Digital" st="on"&gt;la Televisión Digital&lt;/st1:personname&gt; Terrestre para entender que aun en los auditorios los discursos se hacen ineficientes: aun sin haber establecido por aquellos días la norma, ya hablaban de las posibilidades de negocio y una mejor televisión…mejor televisión que el Estado no estará ni medianamente en capacidad de producir, pues la implementación del sistema implicará una multiplicación de la información que los canales de interés público, social, educativo y cultural no poseen, sólo los comerciales privados; el problema será de formatos y contenidos y no de implementación tecnológica.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Las opiniones expresadas en sus comentarios serán parte de la investigación que llevamos a cabo sobre "Prospectivas de la Televisión Pública local en Medellín".
Agradecemos su participación en El Cajón Te Ve.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8963332822647510234-3548003442794757492?l=elcajonteve.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcajonteve.blogspot.com/feeds/3548003442794757492/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8963332822647510234&amp;postID=3548003442794757492' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8963332822647510234/posts/default/3548003442794757492'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8963332822647510234/posts/default/3548003442794757492'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcajonteve.blogspot.com/2008/09/proposito-del-canal-universitario.html' title='A propósito del Canal Universitario Nacional/A propósito del Canal U...[1]'/><author><name>Alejandra Castaño + Mauricio Velásquez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03138984393843957038</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/__M27jqdTN0c/SZN_4gCokUI/AAAAAAAAAGk/Oc3m6Wu0_2A/S220/cajon.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8963332822647510234.post-5949713829159052119</id><published>2008-06-28T16:40:00.001-07:00</published><updated>2008-06-28T16:48:54.927-07:00</updated><title type='text'>Ponencia: Ética en los estudios sobre televisión de interés público en Medellín</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;embed src="http://widget-11.slide.com/widgets/slideticker.swf" type="application/x-shockwave-flash" quality="high" scale="noscale" salign="l" wmode="transparent" flashvars="cy=bb&amp;amp;il=1&amp;amp;channel=2882303761519027473&amp;amp;site=widget-11.slide.com" style="width: 400px; height: 320px;" name="flashticker" align="middle"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;div style="width: 400px; text-align: left;"&gt;&lt;a href="http://www.slide.com/pivot?cy=bb&amp;amp;at=un&amp;amp;id=2882303761519027473&amp;amp;map=1" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://widget-11.slide.com/p1/2882303761519027473/bb_t000_v000_s0un_f00/images/xslide1.gif" ismap="ismap" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href="http://www.slide.com/pivot?cy=bb&amp;amp;at=un&amp;amp;id=2882303761519027473&amp;amp;map=2" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://widget-11.slide.com/p2/2882303761519027473/bb_t000_v000_s0un_f00/images/xslide2.gif" ismap="ismap" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href="http://www.slide.com/pivot?cy=bb&amp;amp;at=un&amp;amp;id=2882303761519027473&amp;amp;map=F" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://widget-11.slide.com/p4/2882303761519027473/bb_t000_v000_s0un_f00/images/xslide42.gif" ismap="ismap" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para mantenerte actualizado (a) de los contenidos y reuniones de El Cajón Te Ve, visita &lt;a href="http://www.facebook.com/profile.php?id=1134580017"&gt;http://www.facebook.com/profile.php?id=1134580017&lt;/a&gt;  y añádenos como "amigo", de igual manera te puedes unir al Grupo de El Cajón en &lt;a href="http://www.facebook.com/group.php?gid=10498918687"&gt;http://www.facebook.com/group.php?gid=10498918687&lt;/a&gt;, así podremos informarte sobre nuestros artículos y actividades más recientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-----------------------------------------------------------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Ética en los estudios de Recepción televisiva.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parecería&lt;/em&gt; ser que hacemos una muy buena televisión de interés público, social, educativo y cultural. Pero &lt;em&gt;Parecería&lt;/em&gt; que no es consumida masivamente. Aunque, &lt;em&gt;Parecería&lt;/em&gt; que no importa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Atendiendo a la convocatoria del Cuarto Congreso de Investigación Cualitativa de la Universidad de Illinois, nuestra ponencia &lt;em&gt;Ética en los estudios sobre Televisión de Interés Público Social Educativo y Cultural en Medellín&lt;/em&gt;, fue seleccionada para participar del mismo. A pocos días de nuestro viaje a Estados Unidos han surgido voces inquietas con respecto al alcance de nuestros proyectos de investigación y, en especial, al contenido de los mismos. Así que hemos decidido esbozar una breve cartografía que le permitirá, en las siguientes líneas, aproximarse a nuestras dinámicas de trabajo, sus motivaciones y el objeto de las mismas.&lt;br /&gt;Como lo hemos dicho con anterioridad, somos un grupo interdisciplinario que busca consenso frente al uso razonable del medio televisivo y sus mediaciones. Nuestra formación en Comunicación Social/Periodismo y Artes Plásticas/Medios de Representación, nos ha permitido una comunión de conceptos que iniciaron por zanjar la rancia discusión de ¿Qué es más importante, la Forma o el Contenido?; la conclusión a la que llegamos por aquel entonces, mediada (el maniqueo de la palabra nos es usual y familiar) por el ejercicio dialéctico de cruzar los argumentos retóricos, (un tanto atrofiados por la academia), de un discurso y otro, fue: Lo importante en realidad es el equilibrio mesurado en aras de favorecer la participación cognitiva del otro.&lt;br /&gt;Desde entonces a ese “otro” lo hemos llamado televidente. Y desde entonces, cada año tratamos de hacer mayor precisión utilizando palabras como Relevancia, Pertinencia, Eficiencia, Calidad, para definir su relación con tan maravilloso dispositivo.&lt;br /&gt;Con lo anterior, hemos ido demostrando, o intentando demostrar, que la lógica de algunas cifras permiten concluir que otros discursos frente al deber ser del medio televisivo, más que retóricos, son sofistas y, medianamente sofisticados, pues, en Colombia, presuponemos lo aceptado, es decir, el colombiano desprevenido siempre responderá de una forma socialmente apropiada y políticamente correcta con respecto a su percepción de la Televisión de Interés Público, Social, Educativo y Cultural.&lt;br /&gt;En otras palabras, si alguien (colombiano) pregunta a un conocido cercano (colombiano):&lt;br /&gt;-“¿cómo te parece Señal Colombia?”, y de paso, le levanta una ceja en clara señal de erudición, (el ejercicio es complementado con mano en la barbilla y el codo correspondiente apoyado en la mano restante), probablemente la respuesta sea:&lt;br /&gt;-“¡Buenísimo!”.&lt;br /&gt;Ahora, supongamos que la misma pregunta se desarrolla con sutiles cambios:&lt;br /&gt;-“¿Cómo te pareció el programa de anoche a eso de las diez en Señal Colombia?”&lt;br /&gt;La respuesta probablemente se resuelva en otro sentido, pues el enunciado ha sufrido una variación y ahora se le está preguntando por su consumo (no nos detendremos más para discutir con otros sus arcaicos prejuicios sobre la palabra por no saber leer, o aplicar mal, las lecturas que hacen de un concepto) uso, y/o utilidad, en aras de encontrar la gratificación de un vínculo de representación y correspondencia.&lt;br /&gt;Hasta ahora, se pensaría que aún no hemos dicho nada, entonces lo pondremos de esta manera: Parecería ser que hacemos una muy buena televisión de interés público, social, educativo y cultural. Pero Parecería que no es consumida masivamente. Aunque, Parecería que no importa.&lt;br /&gt;Es en el último punto sobre el que en ocasiones hacemos especial hincapié, pues a pesar de evidencias que demuestran la poca demanda de los contenidos de aquella televisión que subsidiamos con los impuestos, no se establecen mejoras significativas para hacerle frente a todas las variables que inciden en la merma paulatina (aunque sostenida) de sus televidentes, lo cual, a nuestro juicio, redundará en la futura y dolorosamente necesaria desaparición de algunos canales. Lo que no quisiéramos imaginar es que, cuando tal evento llegué a ocurrir, se le endose la culpa al televidente. En otras palabras, lo que no queremos presenciar es que el día que X canal cierre de manera definitiva su emisión, se diga que la razón es que el televidente colombiano es &lt;em&gt;bruto&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;Volvamos entonces a nuestros personajes ficticios (cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia) que &lt;em&gt;saben &lt;/em&gt;que existe un canal llamado Señal Colombia y que a veces lo &lt;em&gt;ven&lt;/em&gt;. Supongamos que el más asiduo a la emisión de dicho canal le dice al otro:&lt;br /&gt;-“¿Qué tal la entrevista tan bien lograda que le hicieron a Germán Londoño? Esa explicación que hizo de los fantasmas que habitan sus pinturas, del por qué del color y la yuxtaposición de sus formas antropomórficas fue algo definitivo para leer a Colombia en contemporaneidad. O, ¿Vos qué opinas?”&lt;br /&gt;Supongamos que el otro personaje atendió con altura y diligencia el comentario pero es un colombiano de los escasos, es decir, es honesto, y responde:&lt;br /&gt;-“Hombre mira que yo ayer estaba con Daniela haciendo las tareas y ella estaba era viendo Patito Feo. Ayer Matías se besó con Patito. Antonella se enteró y se armó la grande, porque Josefina, la hermana de Matías y mejor amiga de Patito, trató de defenderla de Antonella.”&lt;br /&gt;Como verán, el vínculo entre los dos sujetos se ha roto. En el intrincado mundo de los códigos que los podrían representar para inscribirse a un grupo social determinado, no hay un solo bloque semántico que los haga hablar del mismo modo y en el mismo lenguaje, pues los dos atendieron a dos narrativas distintas.&lt;br /&gt;Según las indicaciones de la Comisión Nacional de Televisión, el primero de nuestros personajes sería &lt;em&gt;inteligente&lt;/em&gt; y el otro sería &lt;em&gt;bruto&lt;/em&gt;. Jamás atenderemos tal sugerencia, pues como siempre lo hemos dicho, una cosa es Segmentar la audiencia y otra es Segregar al público. Simplemente cada uno de ellos atendió a sus propias valoraciones estéticas y emocionales, lúdicas y afectivas. Cada uno fue televidente desde lo que la televisión le ofreció para un particular momento. Ninguna circunstancia hizo mejor individuo a uno por encima del otro.&lt;br /&gt;Nuestras preguntas, para los expertos de la televisión colombiana, casi todos agarrados y agazapados como rémoras al estado [al volver a analizar todos los componentes del mensaje del comercial donde se pone en escena un concurso que busca determinar qué grupo familiar es mejor a partir de lo que ven en Televisión {Ver el post sobre Televidentes Brutos vs. Televidentes Inteligentes de este mismo Blog}], son:&lt;br /&gt;¿De qué se sirven para determinar que la cruzada es &lt;em&gt;Por una televisión bien vista&lt;/em&gt;? ¿De qué echan mano para definir cuál es &lt;em&gt;La televisión que queremos ver&lt;/em&gt;? ¿Qué es calidad?, ¿Qué es una televisión con contenido?, ¿Acaso hay mensajes sin contenidos o están siendo meramente peyorativos? ¿Por qué en un país repleto al hartazgo de polarizaciones han llamado a una segregación más al decir televidente bruto y televidente inteligente?&lt;br /&gt;Si nos permiten, nosotros lanzaremos nuestras hipotéticas respuestas:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;. Primero: Les encanta (o sólo saben hacer eso) intuir o adivinar el otro, es decir pensar &lt;em&gt;por&lt;/em&gt; y no &lt;em&gt;en&lt;/em&gt; el televidente. Arrojan ciertos aforismos y paráfrasis de otros “expertos” para indicar el deber ser de un ciudadano que poco o nada entiende de su razón de ser en la “polis” contemporánea. Al televidente colombiano lo conocemos cada vez menos. A pesar, eso sí, de que ellos mismos (expertos interventores) son televidentes y ven (fiscalizan) aquellos programas que dicen se deben hacer sólo por la nimiedad de ver que cumplen con lo que ellos sugirieron (ordenaron) a partir, obviamente, de un gusto personal algo dislocado, pues dicen que se deben hacer programas de una forma y son televidentes rutinarios de otras.&lt;br /&gt;. Segundo: Ciertos estudios que pretenden cierta etnometodología por parte de ciertos profesionales sociales, (expertos en arrojar artículos pero no resultados obvios), no son más que charlatanería que promueve una discusión que será eternamente “discutible” sobre el asunto de la percepción. El problema en nuestra televisión es que aquello tan bueno, sofisticado, educativo y cultural es obviamente para unos muy pocos, o “minoría elitaria” como afirma Valerio Fuenzalida.&lt;br /&gt;. Tercero: Una vez se ponen de moda o bien en la palestra de la utilidad los estudios de percepción, estos son usados como argumentos para validar el resto del discurso en aras de algo para lo cual no fueron diseñados: El Consumo. Siempre nos parecerá algo suspicaz poner a cinco (5) o seis (6) televidentes a ver un (1) programa o dos (2), preguntarles cosas con respecto a él y sacar conclusiones de esas observaciones sobre la utilidad de la serie completa para la sociedad. Claro, por resonancia acústica de la memoria siempre nos sonará bonito &lt;em&gt;Televisión educativa y cultural&lt;/em&gt;. Como lo dijimos al comienzo nadie dirá nada diferente para no parecer &lt;em&gt;bruto&lt;/em&gt;, porque, aunque no está bien, el sofisma ha cumplido su función y la CNTV y sus adeptos han logrado que el discurso sea replicado por todos.&lt;br /&gt;.Cuarto: Todos los resultados obvios sobre la bondad de nuestra Televisión de Interés Público, Social, Educativo y Cultural (el servicio público que pagamos con los impuestos aunque no lo usemos) han tomado un giro inesperado: Están al auxilio de un discurso para demostrar cierta relevancia y pertinencia que desde la lógica matemática no existe.&lt;br /&gt;.Quinto: En Colombia no partimos de diseños de factibilidad en la ejecución de los presupuestos asignados para la Televisión de Interés Público, Social, Educativo y Cultural. En nuestro país hemos aceptado manifiestamente que el impacto en ella se mide a-posteriori, es decir, una vez la serie completa de programas salieron al aire. Así, el gasto público casi se duplica, pues no sólo se ejecutó el presupuesto de un programa de televisión sin uso real, sino que además se pagó por un estudio que determinó en el informe final su supuesta eficacia; de esta forma, es imposible evitar que se repita un ciclo repleto de clientelismo y burocracia, pero sobre todo, carente de visión con el visionado (o pensado por expertos que supuestamente conocen las dinámicas del televidente). Al parecer los estudios, o bien no observan premisas de eficiencia real, o bien no son observados para futuras realizaciones, o bien no son de uso público como herramientas para determinar los errores cometidos en el pasado, pues la evidencia nos da a entender con claridad que no hay un avance significativo.&lt;br /&gt;Este último punto fue de especial motivación para nuestra actual investigación&lt;br /&gt;2012: Prospectivas de la Televisión de Interés Público de producción local en Medellín, la cual busca arrojar los escenarios futuros de una televisión que cuenta con su contexto y su entorno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cualquier investigador, desde el principio indiscutible de su presuntuosa creencia de “esto o aquello que señalo es de vital importancia” dirá que la suya es la tesis más importante; no nos declaramos exentos de tan peculiar cliché, pero en aras del estado de la industria, atendiendo a la necesidad de llamar la atención sobre discursos insubstanciales en ella y, sobre todo, previendo la instalación de la Televisión Digital Terrestre en Colombia, El Cajón Te Ve se interesa porque el ciudadano (sin maniqueos) no sea asaltado en su buena fe por efecto del propagandismo institucional, pues es una total falta a la Ética. Eso es lo que hacemos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Las opiniones expresadas en sus comentarios serán parte de la investigación que llevamos a cabo sobre "Prospectivas de la Televisión Pública local en Medellín".
Agradecemos su participación en El Cajón Te Ve.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8963332822647510234-5949713829159052119?l=elcajonteve.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcajonteve.blogspot.com/feeds/5949713829159052119/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8963332822647510234&amp;postID=5949713829159052119' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8963332822647510234/posts/default/5949713829159052119'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8963332822647510234/posts/default/5949713829159052119'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcajonteve.blogspot.com/2008/06/ponencia-tica-en-los-estudios-sobre.html' title='Ponencia: Ética en los estudios sobre televisión de interés público en Medellín'/><author><name>Alejandra Castaño + Mauricio Velásquez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03138984393843957038</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/__M27jqdTN0c/SZN_4gCokUI/AAAAAAAAAGk/Oc3m6Wu0_2A/S220/cajon.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8963332822647510234.post-777439367077339262</id><published>2008-06-27T15:53:00.000-07:00</published><updated>2008-06-27T15:56:32.117-07:00</updated><title type='text'>EL CAJON TE VE EN FACEBOOK</title><content type='html'>Para mantenerte actualizado (a) de los contenidos y reuniones de El Cajón Te Ve, visita &lt;a href="http://www.facebook.com/profile.php?id=1134580017"&gt;http://www.facebook.com/profile.php?id=1134580017&lt;/a&gt;  y añádenos como "amigo", de igual manera te puedes unir al Grupo de El Cajón en &lt;a href="http://www.facebook.com/group.php?gid=10498918687"&gt;http://www.facebook.com/group.php?gid=10498918687&lt;/a&gt;, así podremos informarte sobre nuestros artículos y actividades más recientes.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Las opiniones expresadas en sus comentarios serán parte de la investigación que llevamos a cabo sobre "Prospectivas de la Televisión Pública local en Medellín".
Agradecemos su participación en El Cajón Te Ve.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8963332822647510234-777439367077339262?l=elcajonteve.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcajonteve.blogspot.com/feeds/777439367077339262/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8963332822647510234&amp;postID=777439367077339262' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8963332822647510234/posts/default/777439367077339262'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8963332822647510234/posts/default/777439367077339262'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcajonteve.blogspot.com/2008/06/el-cajon-te-ve-en-facebook.html' title='EL CAJON TE VE EN FACEBOOK'/><author><name>Alejandra Castaño + Mauricio Velásquez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03138984393843957038</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/__M27jqdTN0c/SZN_4gCokUI/AAAAAAAAAGk/Oc3m6Wu0_2A/S220/cajon.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8963332822647510234.post-585878335274070037</id><published>2008-04-12T16:53:00.000-07:00</published><updated>2008-04-12T17:16:28.356-07:00</updated><title type='text'>Ética en los estudios de Recepción televisiva.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Parecería&lt;/em&gt; ser que hacemos una muy buena televisión de interés público, social, educativo y cultural. Pero &lt;em&gt;Parecería&lt;/em&gt; que no es consumida masivamente. Aunque, &lt;em&gt;Parecería&lt;/em&gt; que no importa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Atendiendo a la convocatoria del Cuarto Congreso de Investigación Cualitativa de la Universidad de Illinois, nuestra ponencia &lt;em&gt;Ética en los estudios sobre Televisión de Interés Público Social Educativo y Cultural en Medellín&lt;/em&gt;, fue seleccionada para participar del mismo. A pocos días de nuestro viaje a Estados Unidos han surgido voces inquietas con respecto al alcance de nuestros proyectos de investigación y, en especial, al contenido de los mismos. Así que hemos decidido esbozar una breve cartografía que le permitirá, en las siguientes líneas, aproximarse a nuestras dinámicas de trabajo, sus motivaciones y el objeto de las mismas.&lt;br /&gt;Como lo hemos dicho con anterioridad, somos un grupo interdisciplinario que busca consenso frente al uso razonable del medio televisivo y sus mediaciones. Nuestra formación en Comunicación Social/Periodismo y Artes Plásticas/Medios de Representación, nos ha permitido una comunión de conceptos que iniciaron por zanjar la rancia discusión de ¿Qué es más importante, la Forma o el Contenido?; la conclusión a la que llegamos por aquel entonces, mediada (el maniqueo de la palabra nos es usual y familiar) por el ejercicio dialéctico de cruzar los argumentos retóricos, (un tanto atrofiados por la academia), de un discurso y otro, fue: Lo importante en realidad es el equilibrio mesurado en aras de favorecer la participación cognitiva del otro.&lt;br /&gt;Desde entonces a ese “otro” lo hemos llamado televidente. Y desde entonces, cada año tratamos de hacer mayor precisión utilizando palabras como Relevancia, Pertinencia, Eficiencia, Calidad, para definir su relación con tan maravilloso dispositivo.&lt;br /&gt;Con lo anterior, hemos ido demostrando, o intentando demostrar, que la lógica de algunas cifras permiten concluir que otros discursos frente al deber ser del medio televisivo, más que retóricos, son sofistas y, medianamente sofisticados, pues, en Colombia, presuponemos lo aceptado, es decir, el colombiano desprevenido siempre responderá de una forma socialmente apropiada y políticamente correcta con respecto a su percepción de la Televisión de Interés Público, Social, Educativo y Cultural.&lt;br /&gt;En otras palabras, si alguien (colombiano) pregunta a un conocido cercano (colombiano):&lt;br /&gt;-“¿cómo te parece Señal Colombia?”, y de paso, le levanta una ceja en clara señal de erudición, (el ejercicio es complementado con mano en la barbilla y el codo correspondiente apoyado en la mano restante), probablemente la respuesta sea:&lt;br /&gt;-“¡Buenísimo!”.&lt;br /&gt;Ahora, supongamos que la misma pregunta se desarrolla con sutiles cambios:&lt;br /&gt;-“¿Cómo te pareció el programa de anoche a eso de las diez en Señal Colombia?”&lt;br /&gt;La respuesta probablemente se resuelva en otro sentido, pues el enunciado ha sufrido una variación y ahora se le está preguntando por su consumo (no nos detendremos más para discutir con otros sus arcaicos prejuicios sobre la palabra por no saber leer, o aplicar mal, las lecturas que hacen de un concepto) uso, y/o utilidad, en aras de encontrar la gratificación de un vínculo de representación y correspondencia.&lt;br /&gt;Hasta ahora, se pensaría que aún no hemos dicho nada, entonces lo pondremos de esta manera: Parecería ser que hacemos una muy buena televisión de interés público, social, educativo y cultural. Pero Parecería que no es consumida masivamente. Aunque, Parecería que no importa.&lt;br /&gt;Es en el último punto sobre el que en ocasiones hacemos especial hincapié, pues a pesar de evidencias que demuestran la poca demanda de los contenidos de aquella televisión que subsidiamos con los impuestos, no se establecen mejoras significativas para hacerle frente a todas las variables que inciden en la merma paulatina (aunque sostenida) de sus televidentes, lo cual, a nuestro juicio, redundará en la futura y dolorosamente necesaria desaparición de algunos canales. Lo que no quisiéramos imaginar es que, cuando tal evento llegué a ocurrir, se le endose la culpa al televidente. En otras palabras, lo que no queremos presenciar es que el día que X canal cierre de manera definitiva su emisión, se diga que la razón es que el televidente colombiano es &lt;em&gt;bruto&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;Volvamos entonces a nuestros personajes ficticios (cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia) que &lt;em&gt;saben &lt;/em&gt;que existe un canal llamado Señal Colombia y que a veces lo &lt;em&gt;ven&lt;/em&gt;. Supongamos que el más asiduo a la emisión de dicho canal le dice al otro:&lt;br /&gt;-“¿Qué tal la entrevista tan bien lograda que le hicieron a Germán Londoño? Esa explicación que hizo de los fantasmas que habitan sus pinturas, del por qué del color y la yuxtaposición de sus formas antropomórficas fue algo definitivo para leer a Colombia en contemporaneidad. O, ¿Vos qué opinas?”&lt;br /&gt;Supongamos que el otro personaje atendió con altura y diligencia el comentario pero es un colombiano de los escasos, es decir, es honesto, y responde:&lt;br /&gt;-“Hombre mira que yo ayer estaba con Daniela haciendo las tareas y ella estaba era viendo Patito Feo. Ayer Matías se besó con Patito. Antonella se enteró y se armó la grande, porque Josefina, la hermana de Matías y mejor amiga de Patito, trató de defenderla de Antonella.”&lt;br /&gt;Como verán, el vínculo entre los dos sujetos se ha roto. En el intrincado mundo de los códigos que los podrían representar para inscribirse a un grupo social determinado, no hay un solo bloque semántico que los haga hablar del mismo modo y en el mismo lenguaje, pues los dos atendieron a dos narrativas distintas.&lt;br /&gt;Según las indicaciones de la Comisión Nacional de Televisión, el primero de nuestros personajes sería &lt;em&gt;inteligente&lt;/em&gt; y el otro sería &lt;em&gt;bruto&lt;/em&gt;. Jamás atenderemos tal sugerencia, pues como siempre lo hemos dicho, una cosa es Segmentar la audiencia y otra es Segregar al público. Simplemente cada uno de ellos atendió a sus propias valoraciones estéticas y emocionales, lúdicas y afectivas. Cada uno fue televidente desde lo que la televisión le ofreció para un particular momento. Ninguna circunstancia hizo mejor individuo a uno por encima del otro.&lt;br /&gt;Nuestras preguntas, para los expertos de la televisión colombiana, casi todos agarrados y agazapados como rémoras al estado [al volver a analizar todos los componentes del mensaje del comercial donde se pone en escena un concurso que busca determinar qué grupo familiar es mejor a partir de lo que ven en Televisión {Ver el post sobre Televidentes Brutos vs. Televidentes Inteligentes de este mismo Blog}], son:&lt;br /&gt;¿De qué se sirven para determinar que la cruzada es &lt;em&gt;Por una televisión bien vista&lt;/em&gt;? ¿De qué echan mano para definir cuál es &lt;em&gt;La televisión que queremos ver&lt;/em&gt;? ¿Qué es calidad?, ¿Qué es una televisión con contenido?, ¿Acaso hay mensajes sin contenidos o están siendo meramente peyorativos? ¿Por qué en un país repleto al hartazgo de polarizaciones han llamado a una segregación más al decir televidente bruto y televidente inteligente?&lt;br /&gt;Si nos permiten, nosotros lanzaremos nuestras hipotéticas respuestas:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;. Primero: Les encanta (o sólo saben hacer eso) intuir o adivinar el otro, es decir pensar &lt;em&gt;por&lt;/em&gt; y no &lt;em&gt;en&lt;/em&gt; el televidente. Arrojan ciertos aforismos y paráfrasis de otros “expertos” para indicar el deber ser de un ciudadano que poco o nada entiende de su razón de ser en la “polis” contemporánea. Al televidente colombiano lo conocemos cada vez menos. A pesar, eso sí, de que ellos mismos (expertos interventores) son televidentes y ven (fiscalizan) aquellos programas que dicen se deben hacer sólo por la nimiedad de ver que cumplen con lo que ellos sugirieron (ordenaron) a partir, obviamente, de un gusto personal algo dislocado, pues dicen que se deben hacer programas de una forma y son televidentes rutinarios de otras.&lt;br /&gt;. Segundo: Ciertos estudios que pretenden cierta etnometodología por parte de ciertos profesionales sociales, (expertos en arrojar artículos pero no resultados obvios), no son más que charlatanería que promueve una discusión que será eternamente “discutible” sobre el asunto de la percepción. El problema en nuestra televisión es que aquello tan bueno, sofisticado, educativo y cultural es obviamente para unos muy pocos, o “minoría elitaria” como afirma Valerio Fuenzalida.&lt;br /&gt;. Tercero: Una vez se ponen de moda o bien en la palestra de la utilidad los estudios de percepción, estos son usados como argumentos para validar el resto del discurso en aras de algo para lo cual no fueron diseñados: El Consumo. Siempre nos parecerá algo suspicaz poner a cinco (5) o seis (6) televidentes a ver un (1) programa o dos (2), preguntarles cosas con respecto a él y sacar conclusiones de esas observaciones sobre la utilidad de la serie completa para la sociedad. Claro, por resonancia acústica de la memoria siempre nos sonará bonito &lt;em&gt;Televisión educativa y cultural&lt;/em&gt;. Como lo dijimos al comienzo nadie dirá nada diferente para no parecer &lt;em&gt;bruto&lt;/em&gt;, porque, aunque no está bien, el sofisma ha cumplido su función y la CNTV y sus adeptos han logrado que el discurso sea replicado por todos.&lt;br /&gt;.Cuarto: Todos los resultados obvios sobre la bondad de nuestra Televisión de Interés Público, Social, Educativo y Cultural (el servicio público que pagamos con los impuestos aunque no lo usemos) han tomado un giro inesperado: Están al auxilio de un discurso para demostrar cierta relevancia y pertinencia que desde la lógica matemática no existe.&lt;br /&gt;.Quinto: En Colombia no partimos de diseños de factibilidad en la ejecución de los presupuestos asignados para la Televisión de Interés Público, Social, Educativo y Cultural. En nuestro país hemos aceptado manifiestamente que el impacto en ella se mide a-posteriori, es decir, una vez la serie completa de programas salieron al aire. Así, el gasto público casi se duplica, pues no sólo se ejecutó el presupuesto de un programa de televisión sin uso real, sino que además se pagó por un estudio que determinó en el informe final su supuesta eficacia; de esta forma, es imposible evitar que se repita un ciclo repleto de clientelismo y burocracia, pero sobre todo, carente de visión con el visionado (o pensado por expertos que supuestamente conocen las dinámicas del televidente). Al parecer los estudios, o bien no observan premisas de eficiencia real, o bien no son observados para futuras realizaciones, o bien no son de uso público como herramientas para determinar los errores cometidos en el pasado, pues la evidencia nos da a entender con claridad que no hay un avance significativo.&lt;br /&gt;Este último punto fue de especial motivación para nuestra actual investigación&lt;br /&gt;2012: Prospectivas de la Televisión de Interés Público de producción local en Medellín, la cual busca arrojar los escenarios futuros de una televisión que cuenta con su contexto y su entorno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cualquier investigador, desde el principio indiscutible de su presuntuosa creencia de “esto o aquello que señalo es de vital importancia” dirá que la suya es la tesis más importante; no nos declaramos exentos de tan peculiar cliché, pero en aras del estado de la industria, atendiendo a la necesidad de llamar la atención sobre discursos insubstanciales en ella y, sobre todo, previendo la instalación de la Televisión Digital Terrestre en Colombia, El Cajón Te Ve se interesa porque el ciudadano (sin maniqueos) no sea asaltado en su buena fe por efecto del propagandismo institucional, pues es una total falta a la Ética. Eso es lo que hacemos. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Las opiniones expresadas en sus comentarios serán parte de la investigación que llevamos a cabo sobre "Prospectivas de la Televisión Pública local en Medellín".
Agradecemos su participación en El Cajón Te Ve.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8963332822647510234-585878335274070037?l=elcajonteve.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcajonteve.blogspot.com/feeds/585878335274070037/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8963332822647510234&amp;postID=585878335274070037' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8963332822647510234/posts/default/585878335274070037'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8963332822647510234/posts/default/585878335274070037'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcajonteve.blogspot.com/2008/04/tica-en-los-estudios-de-recepcin.html' title='Ética en los estudios de Recepción televisiva.'/><author><name>Alejandra Castaño + Mauricio Velásquez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03138984393843957038</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/__M27jqdTN0c/SZN_4gCokUI/AAAAAAAAAGk/Oc3m6Wu0_2A/S220/cajon.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8963332822647510234.post-5434105223806113664</id><published>2008-03-18T16:02:00.000-07:00</published><updated>2008-03-18T16:12:10.186-07:00</updated><title type='text'>La Guerra y la Paz Televisadas</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:14;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;  &lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Por&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:14;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Mauricio Velásquez&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:14;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Columnas como esta son un ejercicio profético; a veces se teclean con sesenta días de anterioridad y deben resonar sin rezagos, con el rótulo implícito de la &lt;i style=""&gt;actualidad&lt;/i&gt;. Esa es la principal razón por la que fallé en mi intuición el pasado mes de febrero: Creí que la marea bajaría y que Clara y su hijo serían un apartado más de la epopeya que nos dibujaba la tele. Por eso callé con respecto a ciertos discursos; quise por omisión restar ecos indolentes. Pero ahora que algunos paisanos le han intentado pegar a Piedad, ahora que algunos le gritan &lt;i style=""&gt;hijuetantas&lt;/i&gt; a Chávez, ahora que algunos defienden al corajudo Uribe, ahora que algunos han marchado &lt;i style=""&gt;en contra&lt;/i&gt; de &lt;i style=""&gt;algo&lt;/i&gt; sin saber (acaso) que con su acción tampoco están &lt;i style=""&gt;en favor&lt;/i&gt; de la paz, ahora que algunos defienden el tricolor en una camiseta muy &lt;i style=""&gt;fashion&lt;/i&gt; y que nos volvemos, más y más, una efervescente muchedumbre, quiero hacer un llamado a la mesura y a la censura. (Ahora sé que no estoy solo en el clamor por la sensatez y la prudencia). Escribo con el convencimiento de que algunos canales de televisión en el país están cruzando una delgada línea: No están generando opinión sino un lento sometimiento de la conciencia. Sí, en Colombia estamos en guerra, pero un alto porcentaje del país la vive en diferido. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;No obra mal aquel que llevado por sus principios siente que con su presencia en las calles, cantando el himno nacional, puede reclamarle a los violentos. No obra mal aquel que se une al clamor general en contra de la infamia del secuestro y la barbarie de la desaparición. No obra mal aquel que con la sonrisa amputada de su vida dice &lt;i style=""&gt;no más.&lt;/i&gt; Obra mal el medio que está conduciendo al pueblo y no al hombre. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Ver aquellos millones de colombianos caminando con su blanco inmaculado y sus gafas de sol, hace pensar en los otros colombianos, los que marchan no por lo que le dicen los medios sino porque hay que marcharse, los que caminan no para exigir respeto &lt;i style=""&gt;por la vida&lt;/i&gt; sino para exigirse por su propia vida.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;No es tiempo de polemizar sobre la razón social que rige los mensajes de nuestra televisión, pero lo anticipo, porque el periodismo en ella se ha vuelto, cada vez más, un asunto de superficie, una industria de paquetes informativos sobre cualquier pronunciamiento o cualquier mueca que pueda generar zozobra y terror. Sí, el flash de último minuto genera morbo y el morbo se vende, incluso en forma de ring tone. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Los amigos del Facebook convocaron la &lt;i style=""&gt;marcha&lt;/i&gt;, pero la participación activa de los noticieros en ella me hace sospechar, porque son sólo ellos los que por ahora editan la historia del país. El 4 de febrero no sentí fervor patrio, sentí miedo de que la guerra se desparrame en Colombia sin haber acabado de recoger sus muertos. Ya habrá tiempo de digerir la nueva caminata.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; Publicado en &lt;span style="font-style: italic;"&gt;opinión&lt;/span&gt;, www.lahoja.com.co&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:14;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:130%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:14;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:130%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:14;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:130%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:14;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:130%;" &gt;La guerra y la paz televisadas (II)&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:14;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:14;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;La sugerencia de los gestos y los improperios lanzados por los personajes avisan un conflicto. Todos esperan que se emita un juicio, nadie espera que se sepa la verdad. Todos dicen conocerla. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Expectantes, los televidentes vemos un capítulo más. Asistimos a una cumbre con transmisión en directo por varios canales de televisión. La cobertura es inédita. Casi una semana después de la muerte de un guerrillero de alto rango, el país se enfrenta al sermón exigido por el yerro cometido. No hay pausa comercial. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Rafael, el ofendido, ha hablado. Álvaro, el agresor, se ha defendido y lo ha llamado colaborador de agresores peores. Los demás, incluyendo la mujer presidente con déficit petrolífero en su país, y el presidente que quiere pescar en mares revueltos, han llamado al “análisis” de los “argumentos”. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;La siguiente escena es la esperada de la trama: El actor antagónico, el políticamente incorrecto, el que ha enviado diez batallones a la frontera, hará sus comentarios. Hay un corrientazo eléctrico en el ambiente que por momentos incluso afecta su micrófono. Todos esperan que se encienda la mecha y estalle el polvorín. Pero el guión ha sufrido un giro. Su tono es pausado y austero de querellas, su flash back de anécdotas arranca risas y aplausos. Su actitud es tan conciliadora, que sólo hace falta el cliché de la fanfarria que acompañe el final de la trama. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;De pronto, Álvaro ha pedido unos minutos más y la tensión vuelve; el dueño de la casona, donde se encuentran los personajes, entiende que es el momento de llamar al abrazo para que la pelotera no empiece en su lindero. Todos aprueban la moción y se paran en busca de un gesto de tranquilidad. La guerra ha sido detenida. Los cables envían los últimos comentarios y los noticieros se han quedado sin noticia. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;En el aire, ha quedado una frase de Uribe sin mucha resonancia: &lt;i style=""&gt;“…su verdad no es completa; aquí se ha dicho la mitad de lo que se ha dicho en los medios.”&lt;/i&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Tiene toda la razón.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Desde aquel primer día de marzo, los medios noticiosos, en especial los de la televisión, le han dado un motivo a sus críticos: ¡No están informando hechos, están produciendo noticias! No existe en ellos la formación de opinión, tampoco el principio de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;una duda razonable, sólo una actitud mercantil alrededor de un espectáculo. La actitud belicista que se lee en la semiótica de su información hace pensar que esperan la guerra, que en su afán de captar la atención, urgen de ella. &lt;i style=""&gt;“…su verdad no es completa, aquí se ha dicho la mitad de lo que se ha dicho en los medios.”&lt;/i&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:14;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;En una frase de&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;alcance premeditado en las actas diplomáticas, Uribe ha buscado llamar a la cordura, sin embargo, su eco debe ir más allá, pues dejó a los medios noticiosos como burdos replicadores de bochinches. Como para analizar en las academias, afortunadamente a tiempo estamos con los estudiantes. Lástima que no sea el mismo tiempo de El Tiempo y RCN, pues redactar una información a partir de una fotografía que parte de un supuesto no verificado es como para reírse un rato de las “colombianadas” que hacemos.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:14;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Son momentos como estos los que le dan una nuevo realce al asunto aquel de la &lt;i style=""&gt;pena ajena&lt;/i&gt;.&lt;/span&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:14;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:14;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:14;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:14;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:14;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:14;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:14;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:14;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:14;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:14;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:14;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:14;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:14;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:14;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:14;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:14;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Las opiniones expresadas en sus comentarios serán parte de la investigación que llevamos a cabo sobre "Prospectivas de la Televisión Pública local en Medellín".
Agradecemos su participación en El Cajón Te Ve.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8963332822647510234-5434105223806113664?l=elcajonteve.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcajonteve.blogspot.com/feeds/5434105223806113664/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8963332822647510234&amp;postID=5434105223806113664' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8963332822647510234/posts/default/5434105223806113664'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8963332822647510234/posts/default/5434105223806113664'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcajonteve.blogspot.com/2008/03/la-guerra-y-la-paz-televisadas.html' title='La Guerra y la Paz Televisadas'/><author><name>Alejandra Castaño + Mauricio Velásquez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03138984393843957038</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/__M27jqdTN0c/SZN_4gCokUI/AAAAAAAAAGk/Oc3m6Wu0_2A/S220/cajon.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8963332822647510234.post-5975743514941278797</id><published>2008-03-02T08:08:00.000-08:00</published><updated>2008-03-03T05:03:05.294-08:00</updated><title type='text'>Televidentes brutos Vs. Televidentes inteligentes</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;La desinteligencia de la Comisión Nacional de Televisión&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;Poner en una balanza lo bueno y lo malo. Eso es lo que la “avisada” Comisión Nacional de Televisión está proponiendo en Colombia. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;El actor Alberto Valdiri representa un presentador de programa de concurso que indica quiénes pierden y quiénes ganan: Señala cuál es el tipo de televidentes iletrados (brutos), por ver cierto tipo de televisión, y señala cuál es el tipo de televidentes letrados (inteligentes), por ver cierto tipo de televisión. Los concursantes ganadores se abrazan en el triunfo y se vanaglorian de ver la televisión inteligente. Los otros, los perdedores se preguntan por qué han perdido. La misma pregunta nos hacemos en El Cajón Te Ve. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;El comercial es bien facturado, bien fotografiado, bien construido y el mensaje es bien &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;contundente: Existen televidentes brutos y televidentes inteligentes. La lectura no puede hacerse de otra forma&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;porque así funciona el imaginario de la audiencia, como dice Rejane Markman.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;El panorama es desolador. Si la CNTV envía un mensaje de este tipo está generando en el país una segregación más, no una segmentación de la audiencia para su televisión, como suelen decir para lavar las manos de su inoperancia. De verdad nos preguntamos ¿no habrá alguien en la Comisión que revise los alcances que tiene un mensaje de este tipo en el imaginario de las audiencias? (debemos volver a parafrasear a Markman) ¿dónde están aquellos que piensan al televidente no como una masa amorfa sino como el digno recipiente de un mensaje? &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;Si esta ha sido la manera, poco ortodoxa por demás, de &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;apelar al televidente para indicarle que vuelva sus ojos a la televisión de Interés público, social educativo y cultural, definitivamente el discurso se ha agotado. Decir que la televisión inteligente que proponen es la buena, y que la “otra” televisión es la mala, genera una inmoralidad y una falta de respeto exagerada a los criterios de calidad que asisten al espectador . La enciclopedia cultural que maneja el imaginario colectivo de los colombianos es deficiente, lo sabemos, pero los modelos de discursos que propenden generar una supuesta reflexión lo son aun más. Si el televidente no asiste a la programación de Señal Colombia, por citar sólo un ejemplo, no es debido a la inmersión en una sociedad de consumo por parte de los lectores, no es por ser “comunes y corrientes”, no es por no poseer un mínimo asomo de criterio en la selección de su oferta televisiva: Es porque la televisión inteligente es tan ineficiente que ni siquiera le alcanza para dilucidar los códigos que en la actualidad representan a cada televidente. Hay que preguntarse por qué el televidente está viendo la "otra" televisión. Sea cual sea.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;La repuesta de la CNTV no podría ser peor: intenta someter la conciencia de los colombianos diciéndoles que llame “brutos” a otros colombianos. Necesita persuadir al pueblo de que no son tan malos sus programas. Dentro de todos los discursos que hemos oído, este, es sin duda, el que más polariza el sentido de lo público. Dentro de todas las retóricas que leemos a diario, esta, es sin duda, la que menos construye pluralidad y librepensamiento. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;¿Qué hace que un televidente sea más bruto o inteligente que otro?&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;¿Dónde están aquel o aquellos estudios que cualifican la audiencia? ¿Cuáles son lo niveles de educación en Colombia?&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;¿Cuál es el acceso de la población a canales por cable? ¿Cuál es el sentido que se le ha dado al concepto de percepción? ¿Para que establecer ese indecente velo que cubre la impertinencia de los canales subsidiados pero no consumidos por los colombianos?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;Les quedó muy "bacano" (imaginamos que eso debieron pensar) el comercial, lástima que genere una bifurcación más en el sociedad, una no muy peligrosa, (no creo que en el futuro haya ejércitos del pueblo que reclamen con armas de fuego por una “mejor” televisión y otros que defiendan aquella que los acoge sin exigirles demasiado).&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;Algún día parafraseamos a Eduardo Escobar, decía en su Prosa Incompleta “nos hemos preocupado tanto por los contenidos que nos hemos olvidado de los vacíos que lo soportan”…ahora llegamos a buen puerto con la forma de llamar la atención (ahora hacemos comerciales bacanos), lástima que sea para encerrar discursos retóricos de creativos y comisionados políticamente correctos,  (esos que “conocen” al televidente). Quisieramos conocer el interventor y el creativo del comercial, quisieramos saber qué pasa por sus cabezas, ¿cuál es su sentido de lo público y su sentido de la construcción ciudadana?, ¿cuál es su lectura del entorno televisivo que poseemos?, ¿qué opinan del articulo 365 de la constitución nacional? y ¿si saben que lo esta vulnerando?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Televidentes inteligentes y televidentes ininteligentes, ¡que desinteligencia!&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Las opiniones expresadas en sus comentarios serán parte de la investigación que llevamos a cabo sobre "Prospectivas de la Televisión Pública local en Medellín".
Agradecemos su participación en El Cajón Te Ve.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8963332822647510234-5975743514941278797?l=elcajonteve.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcajonteve.blogspot.com/feeds/5975743514941278797/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8963332822647510234&amp;postID=5975743514941278797' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8963332822647510234/posts/default/5975743514941278797'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8963332822647510234/posts/default/5975743514941278797'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcajonteve.blogspot.com/2008/03/televidentes-brutos-vs-televidentes.html' title='Televidentes brutos Vs. Televidentes inteligentes'/><author><name>Alejandra Castaño + Mauricio Velásquez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03138984393843957038</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/__M27jqdTN0c/SZN_4gCokUI/AAAAAAAAAGk/Oc3m6Wu0_2A/S220/cajon.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8963332822647510234.post-7546947707726781234</id><published>2008-02-27T10:50:00.000-08:00</published><updated>2008-03-02T08:08:09.946-08:00</updated><title type='text'>Arranca "Zoom TV." !!!!</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más de lo mismo.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Es el turno del Canal Universitario Nacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;em&gt;¡No estamos en contra de aquella propuesta televisiva que aboga por el cultivo del conocimiento y la representación de una ciudadanía cultural!, somos, eso sí, vigilantes (por derecho constitucional) de su ineficiencia, su inoperancia, su irrelevancia, su impertinencia, su falta de calidad y sus demagogias. Por eso queremos hablar ahora de la nueva propuesta televisiva que hace su génesis en un país lleno de televisiones.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;Después de muchos ires y venires (y desvaríos en el camino), es el turno del nuevo Canal Universitario Nacional, o “Zoom TV.”, (Nombre ganador de 617 propuestas provenientes de más de veinte departamentos); [Pregunta: ¿Cuántos estudiantes universitarios o de educación superior enfocados al desarrollo de conceptos visuales existen en Colombia?] si esas 617 propuestas definen la franja, como claramente dice el promo que circula en el canal, es una prospectiva seriamente preocupante para la inversión de los miles de millones que el estado hace en un nuevo canal sin haber redefinido el rumbo de los demás). Aquí les van seis reflexiones que nos genera el nuevo hijo catódico de la TV en Colombia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1]&lt;br /&gt;Partamos de un hecho simple y que hace parte de la real construcción cognitiva de una sociedad: se necesita cultura y educación. Pero, resulta que el dispositivo televisivo es una relación de dos: el que escribe la narrativa audiovisual y aquel que la lee; La reflexión sería, ¿sabemos los que asumimos el papel de narradores audiovisuales qué leen nuestros televidentes? Y no ¿qué necesitan leer?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2]&lt;br /&gt;Verter los contenidos (Educativos y culturales) en formatos visuales también tiene sus claves; ojo, con esto: No se trata de hacer propuestas atractivas y dinámicas (o solladas y locas), como se cree comúnmente, sino crear conceptos que dialoguen con los televidentes en códigos comunes, legibles y que permitan un proceso de interacción, identificación y masiva representación.&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8963332822647510234#_ftn1" name="_ftnref1"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; Claro, dirán que para eso están los comités regionales y las investigaciones de audiencias de las que hablaremos en el siguiente punto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3]&lt;br /&gt;Desde que la televisión existe, conocer la respuesta de sus espectadores ha enmarcado una ruta que deriva, de manera irremediable, en darles más de lo que le gusta. Eso no está del todo mal, es sólo que los encargados de la televisión inteligente de nuestro país han malinterpretado año tras año el asunto. Empezaron por creer que lo entretenido era sinónimo de lo comercial y por defecto de lo que llaman la basura poco constructiva. Después, se enredaron con los conceptos de Consumo y Ciudadanía (el problema de la filosofía leída por algunos comunicadores…que sería el mismo de la literatura hecha por algunos periodistas). ¿Quién dice que el consumo sólo se amarra al contexto de adquirir bienes o servicios en una sociedad de consumo? ¿Quién dice que no se puede consumir cultura?&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8963332822647510234#_ftn2" name="_ftnref2"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Invitamos entonces a que busquen etimológicamente el alcance de la palabra consumo, para que, como dirían por ahí, no saquen a pasear las palabras sin llevar tras de sí las cosas.&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8963332822647510234#_ftn3" name="_ftnref3"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; y dejen tranquilo a don Jesús Martín Barbero.&lt;br /&gt;Si hacemos el recorrido, por los estudios que se han hecho sobre la lectura que de la televisión hacemos los colombianos, llegamos a la última vuelta de la tuerca, esa que habla de estudios cualitativos, donde, erróneamente, también hemos caído en el maniqueísmo demagógico del concepto percepción. Resulta claro y evidente que los colombianos conocemos nuestros productos televisivos y sus filosofías programáticas, lo que no necesariamente significa que los consumimos. Podemos decir maravillas mil de nuestra Señal Colombia, de Teleantioquia, de Telemedellín, de Canal U, lo cual no redunda en nuestra continua visita a sus emisiones. Los estudios de percepción en Colombia arrojan como resultados obvios que la televisión educativa y cultural es necesaria, pero ello se hace al amparo de los discursos de marca, no de los formatos y/o contenidos, pues la televisión es y será toda la vida una relación de polisemia, es decir, tendrá tantas lecturas como televidentes sea posible.&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8963332822647510234#_ftn4" name="_ftnref4"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;[4]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; (Si el ejercicio investigativo se sustenta en preguntas hechas a televidentes extraídos de una base de datos, la muestra, obviamente será viciada por el discurso de cada canal). Todo indica que los resultados de dichos ejercicios cualitativos están validando discursos y no interpretando el uso de los productos.&lt;br /&gt;El problema es complejo; si dichos análisis son presentados, y la lectura de ellos por parte de lectores desprevenidos (que incluye altas instancias gubernamentales municipales, departamentales y nacionales) es que tenemos una muy buena televisión, y los investigadores se miran entre sí y contestan “sí, claro”, el resultado es doblemente desalentador: No estamos haciendo investigación sino diagnosticación para la validación de los procesos de representación social.&lt;br /&gt;A aquellos que dicen “Teleantioquia es el canal regional, que muestra nuestras regiones y habla de lo berracos que somos los paisas”, me gustaría preguntarles cuáles son esos programas, con nombre propio, que ve asiduamente, es decir, que consume para que el proceso de identificación de su discurso se desprenda de la eficiencia de la programación y no de la definición, la misión y visión que dicho canal posee. Queda claro entonces que la percepción debe ser entendida como aquella cosa que me permite reconocer las bondades de un producto, que no necesariamente consumo, es decir, el conocimiento que poseo de su marca. Sabemos de los lados flacos que poseen IBOPE y EGM, pero que a las investigaciones que los prosiguen, y que pretenden desde sus metodologías validar discursos de sometimiento al status quo, se hagan las de la vista gorda con la interpretación que de ellas se hace, es altamente nocivo para la salud de las televisiones de Colombia. El análisis de los comités regionales, que deberían estar representados por personas conocedoras del medio y sus prospectivas, deben enfocarse en hacer claridad sobre esto para llevar a buen puerto el proyecto del Canal Universitario Nacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4]&lt;br /&gt;Lo anterior no significa que estén haciendo las cosas mal, han comenzado por aquello que debería hacerse siempre: La elaboración eficiente de una marca o brand para después construir su propio imaginario. Hace poco reflexionábamos sobre algunas de los factores que han hecho que el Canal Universitario de Antioquia haya perdido año tras año su impacto. El Canal U comenzó como una propuesta realmente alternativa en sus contenidos, sin embargo nunca logró un ejercicio contundentemente masivo en el posicionamiento de su marca. El canal U, ocho años después, sigue siendo en algunos de sus programas, un verdadero respiro mediático, una verdadera alternativa, pero su marca es tan débil que sus formatos y contenidos son desperdiciados en el espectro electromagnético. El Canal Universitario Nacional por ahora no propone nada nuevo, pero sin duda el eco de su discurso hará que volquemos nuestra mirada sobre su frecuencia. (Espero que para entonces no estén opciones como Paz-a-tiempos, un tipo de programa que comete el error de impactar en una franja sustancialmente superior a aquella que se propone [algo que con “sorpresa” ya encontró el Canal U en su reciente estudio de percepción].) Esperamos que hayan hecho un estudio previo de su segmento de audiencia teniendo cuidado de hallar etimológicamente las diferencias entre Segmentar y Segregar, como hemos propuesto en El Cajón Te Ve.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5]&lt;br /&gt;Podrán decir (en especial a partir de alguna de aquellas investigaciones de audiencias) que al Canal U, u otros de su tipo, como Señal Colombia, sí los ven. Es apenas obvio, nosotros mismos, cada semestre recibimos 2 o 3 alumnos por clase que han oído hablar de ellos. En la medida que avanzan en sus estudios, comienzan a consumirlos y por defecto a replicar las filosofías particulares de cada uno de ellos (parecería que la deficiencia en la cantidad de televidentes la estuviéramos solucionando con la apertura cada vez más abundante de escuelas en narrativas audiovisuales; tal parece que no estamos formando realizadores, productores o comunicadores [como usted prefiera llamarlos] sino los televidentes que la televisión inteligente no posee) Insistimos, la eficiencia, la calidad, la pertinencia y la relevancia de un producto audiovisual, pasan por muchos más factores que sobrepasan la simple percepción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6]&lt;br /&gt;Aquellos que ahora cuelgan en la parrilla de programación de Zoom TV sus productos, intuimos, se la deben haber jugado en últimas por el famoso Good Will que les generará la aparición de sus logos en la tele nacional; les deseamos suerte en su aventura, aquella que sin duda tendrán (con el tiempo), porque nunca oirán decir una cosa distinta de que “necesitamos una televisión más educativa y cultural”, un discurso que, queremos avisar, de nuevo, es nuestro, (de los que creamos narrativas), pero no de los televidentes. El televidente consume televisión, no tipos de televisiones. “[…mejoramiento de la televisión, más educativa y cultural”] como ya también lo oímos decir al nuevo comisionado. Más de lo mismo… y seguimos pagando.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8963332822647510234#_ftnref1" name="_ftn1"&gt;&lt;span style=";font-family:trebuchet ms;font-size:78%;"  &gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=";font-family:trebuchet ms;font-size:78%;"  &gt; Potter, Freud y otros psicoanalistas más han hecho puntuales apuntes a aquellos procesos de representación social que me permiten vincularme socialmente con un grupo a partir de mis propias valoraciones del gusto&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8963332822647510234#_ftnref2" name="_ftn2"&gt;&lt;span style=";font-family:trebuchet ms;font-size:78%;"  &gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=";font-family:trebuchet ms;font-size:78%;"  &gt; Hace poco, en el casting para escoger la presentadora de un nuevo programa de rock local, el realizador encargado definió el rasgo mas representativo de la “afortunada” de su búsqueda en un aspecto bastante curioso “necesitamos una niña que consuma ciudad”, algo atractivo y novedoso, pero, en extremo contradictorio con los discursos que persigue la filosofía programática que representa al canal en cuestión, pues en él se diferencia casi de manera fundamentalista Lo Consumible de lo Ciudadano.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8963332822647510234#_ftnref3" name="_ftn3"&gt;&lt;span style=";font-family:trebuchet ms;font-size:78%;"  &gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=";font-family:trebuchet ms;font-size:78%;"  &gt; John Hartley en Los Usos de la Televisión. Capítulo 12, La televisión y la Ciudadanía Cultural. Pag. 205&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8963332822647510234#_ftnref4" name="_ftn4"&gt;&lt;span style=";font-family:trebuchet ms;font-size:78%;"  &gt;[4]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=";font-family:trebuchet ms;font-size:78%;"  &gt; Gadamer es sólo una de las muchas muestras que se pueden citar sobre la Polisemia de las narrativas&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Las opiniones expresadas en sus comentarios serán parte de la investigación que llevamos a cabo sobre "Prospectivas de la Televisión Pública local en Medellín".
Agradecemos su participación en El Cajón Te Ve.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8963332822647510234-7546947707726781234?l=elcajonteve.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcajonteve.blogspot.com/feeds/7546947707726781234/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8963332822647510234&amp;postID=7546947707726781234' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8963332822647510234/posts/default/7546947707726781234'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8963332822647510234/posts/default/7546947707726781234'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcajonteve.blogspot.com/2008/02/arranca-zoom-tv-ms-de-lo-mismo.html' title='Arranca &quot;Zoom TV.&quot; !!!!'/><author><name>Alejandra Castaño + Mauricio Velásquez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03138984393843957038</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/__M27jqdTN0c/SZN_4gCokUI/AAAAAAAAAGk/Oc3m6Wu0_2A/S220/cajon.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8963332822647510234.post-4060934634674520172</id><published>2008-02-07T15:54:00.000-08:00</published><updated>2008-02-22T14:34:52.570-08:00</updated><title type='text'>Febrero en El Cajón Te Ve</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;El 2008 comienza con excelentes noticias&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;En FEBRERO&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;.&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;Iniciamos la Investigación &lt;b&gt;&lt;i&gt;2012: Prospectivas de la Televisión de Interés Público, Social, Educativo y Cultural de Medellín&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;.&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;Mediante la encuesta a 1000 televidentes, la elaboración de observaciones encubiertas, entrevistas semiestructuradas a representantes de la televisión y la construcción de un panel de expertos, elaboraremos los escenarios de futuro a los que se ve abocada nuestra televisión, y estableceremos las pautas que permitan tomar decisiones acertadas en pro de su mejoramiento y acercamiento a la audiencia.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 18pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;.&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;El 21 de febrero, a las 5:30 p.m., reinicia sesiones el &lt;b&gt;&lt;i&gt;Grupo de Discusión sobre Televisión&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;, los jueves cada 15 días en el Teatro del Águila Descalza.&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;Para este primer semestre abordaremos temas como &lt;i&gt;La imagen de la televisión local, El televidente qué, El papel del Interventor, La Televisión Digital, &lt;/i&gt;entre otros.&lt;i&gt; &lt;/i&gt;La entrada es libre para todos los interesados.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;En MAYO&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="border: medium none ; padding: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;.&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;El Cajón Te Ve participará en el &lt;b&gt;IV Congreso sobre Investigación Cualitativa de la Universidad de Illinois, en Urbana Champaign&lt;/b&gt; (&lt;a href="http://www.icqi.org/"&gt;http://www.icqi.org&lt;/a&gt;) con su ponencia &lt;i&gt;Ética en los estudios sobre televisión de Interés Público, Social, Educativo y Cultural en Medellín.&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;Luego de revisar una extensa bibliografía sobre estudios de televisión en Medellín, encontramos, entre otras cosas, que el ánimo investigativo se ha reducido a la validación de discursos institucionales y no al real y profundo análisis de los gustos de la audiencia, la relevancia de la televisión de producción local y la pertinencia de los formatos y contenidos de la misma.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="border: medium none ; padding: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="border: medium none ; padding: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;____________________________________________________________________&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="border: medium none ; padding: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-style: italic; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;El Cajón Te Ve, es un grupo interdisciplinario conformado por Alejandra Castaño Echeverri y Mauricio Velásquez Hurtado (profesores del pregrado en Periodismo de la Universidad de Antioquia y del pregrado de Comunicación Social Periodismo de la Corporación Universitaria Lasallista, respectivamente) y ha venido trabajando de manera independiente en la búsqueda de una conciencia de los usos televisivos desde la esfera pública. Su experiencia profesional se deriva del trabajo de catorce años como productores, realizadores y creativos de productos audiovisuales para la televisión de servicio publico así como para la empresa privada. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;En esos años, la pregunta que siempre ha asistido a la elaboración de cada propuesta audiovisual es ¿qué es la audiencia? entendiéndola como ese entramado donde hemos incluido por igual espectadores, consumidores y ciudadanos, así como ¿cuál es entonces la pertinencia de las narrativas audiovisuales que se le proponen?&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;A partir de esas dos premisas El Cajón Te Ve comienza a elaborar inquietudes frente a qué tan interesada está esa audiencia local frente a la oferta televisiva, si realmente sus necesidades recreativas, educativas y culturales están siendo satisfechas por la misma, o, incluso, si existe por parte de la audiencia un interés particular hacia la oferta televisiva local. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Dicho contexto debe suponer una construcción sólida de interacción ciudadana con la televisión, pues gran parte de los proyectos audiovisuales hacen parte de presupuestos públicos cuya finalidad debería ser la generación de procesos sociales y culturales exitosos y verificables en el tiempo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;El televidente de Medellín está subsidiando una televisión que no está viendo. Que la consuma, la disfrute y le sea útil para sus interacciones diarias son las premisas de trabajo de El Cajón Te Ve.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Conoce más de El Cajón en :&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;a href="http://elcajonteve.blogspot.com/"&gt;http://elcajonteve.blogspot.com/&lt;/a&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Medellín, 1° de febrero de 2008.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;_______________________________________________________________&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;2008TV&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Periódico La Hoja&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;a href="http://www.lahoja.com.co/"&gt;www.lahoja.com.co&lt;/a&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Sección opinión&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Mi mamá me recibió una noche del pasado diciembre con una retahíla; habiendo leído un artículo en un semanario capitalino, renegaba por la “mala” televisión de Colombia y se peguntaba cómo era posible que pusieran el “rating” por encima de la “calidad”. Acto seguido, se veía Nuevo Rico Nuevo Pobre. Su acción resume en parte la compleja trama de la televisión y su instalación en las televidencias. Mi madre había tomado partido por lo que señalan por ahí como “cultural y educativo”, alterada, repetía el discurso del artículo frente al deber ser de lo público en la TV. (ese que dice &lt;i style=""&gt;“el televidente debe ser más ciudadano y menos consumidor”&lt;/i&gt;) y después, sin embargo, de una manera casual y emotiva se veía una novela. Contradicción enteramente natural. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Hace diez años, Colombia pasó de una economía mixta en su oferta televisiva a una industria dividida entre los bienes de dos grupos financieros y el patrimonio del país. Aunque a la luz de la CNTV* ambas televisiones siguen siendo públicas, algunos las han llamado “públicas” y “privadas”. Si me permiten, yo prefiero ponerme en otro lado: ¡televisión colombiana! &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Mi razón es muy simple, cuando se es televidente se establece una relación con el aparato receptor de manera desprevenida y espontánea, no porque seamos &lt;i style=""&gt;comunes o corrientes&lt;/i&gt;, sino porque vemos T E L E V I S I Ó N; así, a secas. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;De cualquier manera, como la televisión &lt;i style=""&gt;“buena”&lt;/i&gt; en este país es la &lt;i style=""&gt;“pública”&lt;/i&gt;, aquí están mis pedidos como &lt;i style=""&gt;“ciudadano”&lt;/i&gt; para que siga por el camino de la &lt;i style=""&gt;“inteligencia”&lt;/i&gt;:&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;ul style="margin-top: 0cm;" type="disc"&gt;&lt;li class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Que se preocupe más por crear modelos de gestión en      la administración de sus recursos y menos por hablar mal de la “otra”      televisión.&lt;/li&gt;&lt;li class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Que deje tranquilos a García Canclini y a Martín-Barbero,      el maniqueísmo de &lt;i style=""&gt;consumo y      ciudadanía&lt;/i&gt; está desorientando a los estudiantes sociales y estereotipando      a los &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;televidentes sin generar una verdadera      conciencia reflexiva en ellos.&lt;/li&gt;&lt;li class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Que deje de perpetuar fórmulas que piensan &lt;i style=""&gt;por&lt;/i&gt; el televidente y no &lt;i style=""&gt;en&lt;/i&gt; el &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;televidente. Que sus interventores dejen      su desatinada y maliciosa clarividencia.&lt;/li&gt;&lt;li class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Que diserte la diferencia entre lo institucional y      lo público.&lt;/li&gt;&lt;li class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Que vuelva a narrar audiovisualmente y deje de “locutar      collages”.&lt;/li&gt;&lt;li class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Que promocione sus productos para que sean vistos.      (verá que de carambola también le funciona esa cosa del “rating”).&lt;/li&gt;&lt;li class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Que deje los discursos retóricos, la realidad      manifiesta es que el televidente le ha dado la espalda.&lt;/li&gt;&lt;li class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Que compita con calidad y no con los sofismas que      desnudan su incompetencia. Que no sea pusilánime y encima arrogante.&lt;/li&gt;&lt;li class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Que recuerde que el televidente está pagando como      contribuyente una televisión que no ve. Y&lt;/li&gt;&lt;li class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Que sus investigaciones de audiencias sirvan para      otorgar herramientas a los&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;realizadores      y no para concluir sospechosamente que todo está muy bien. &lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;*&lt;span style="font-size:10;"&gt;&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Comisión Nacional de Televisión. Ley Integral. Artículo 21, inciso A de la ley 182 de 1995.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;______________________________________________________________&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Cambios de Piel&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Cuando usted llegue a estas líneas la suerte política de nuestro terruño estará echada. Lo mismo ocurrirá con la televisión pública. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Quizás usted pertenece a ese 50% de colombianos que posee servicio de TV por suscripción, 6´825.000 personas viajando por el universo de ofertas televisivas. La penetración de la televisión pagada (sólo somos superados en Latinoamérica por Argentina con un 69%) es una de las&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;razones en la disminución de audiencia de la televisión pública. Entre 1999 y 2005 &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;bajó en un 54,4%. Hay otra razón, la principal: &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;No contamos con un Proyecto de Políticas de Televisión Pública sino con una Televisión Pública de Proyectos Políticos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;El síntoma: cada cierto tiempo (por lo general tres años) la pantalla pública cambia radicalmente. Por algunos meses, extrañamente, comenzamos a ver añejos especiales y descoloridos conciertos; repeticiones de programas en estudio que algún día vimos en vivo, muchos especiales del Japón y, dependiendo de las nuevas gerencias, nada que refleje las ideas de las anteriores. Lo anterior ocurre en los canales mientras se ratifican puestos o se hacen las &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;llamadas a los amigos que andan sin trabajo o en otros menos decorosos. Superado este primer lapso de esterilidad visual, mágicamente aparecen los nuevos programas… ¡de gobierno! En su más estricta literalidad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Dirán:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;“¿el televidente? ¡Ah, sí!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;…Claro a él lo vamos a informar con objetividad sobre:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Los proyectos de tal secretaría, los aciertos de tal otra, las investigaciones de tal instituto, los pormenores de aquel otro, las razones de fondo por las cuales el alcalde o el gobernador tal cosa, o, los motivos por los cuales el concejo o la asamblea &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;tal otra.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Todo en un marco de representatividad que convoque su opinión y su construcción ciudadana y cultural.”&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Podrá decir usted, amigo televidente-lector, con razón, que no todos los programas trabajan en la seudo promoción de las administraciones, pero lo cierto es que la televisión pública en el país es un presupuesto ejecutado que pocas veces mide su impacto en términos de pertinencia y relevancia para con las necesidades reales del televidente. A propósito, la reciente investigación desarrollada por la U. de A. &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;Calidad y pertinencia de los programas de televisión de la Gobernación de Antioquia&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;, puso en evidencia aquello que sabemos de sobra: una cosa es la semiótica de la información televisiva y otra el imaginario de sus audiencias. En castellano, que no siempre la autopromoción funciona.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Lo peor es que como ocurre en cada dependencia de gobierno, la TV de la nueva administración tratará de borrar lo que la TV de la anterior administración hizo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Cuando usted llegue a estas líneas, la suerte estará echada y seguiremos subsidiando una televisión que no vemos. Aun así, nos llaman escépticos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span  lang="ES-MX" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Las opiniones expresadas en sus comentarios serán parte de la investigación que llevamos a cabo sobre "Prospectivas de la Televisión Pública local en Medellín".
Agradecemos su participación en El Cajón Te Ve.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8963332822647510234-4060934634674520172?l=elcajonteve.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcajonteve.blogspot.com/feeds/4060934634674520172/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8963332822647510234&amp;postID=4060934634674520172' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8963332822647510234/posts/default/4060934634674520172'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8963332822647510234/posts/default/4060934634674520172'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcajonteve.blogspot.com/2008/02/febrero-en-el-cajn-te-ve.html' title='Febrero en El Cajón Te Ve'/><author><name>Alejandra Castaño + Mauricio Velásquez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03138984393843957038</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/__M27jqdTN0c/SZN_4gCokUI/AAAAAAAAAGk/Oc3m6Wu0_2A/S220/cajon.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8963332822647510234.post-5532890534320274789</id><published>2008-01-27T09:18:00.000-08:00</published><updated>2008-02-11T06:12:29.969-08:00</updated><title type='text'>Los Estudiantes de Comunicación y las Investigaciones de Audiencias.</title><content type='html'>&lt;div style="border-style: none none solid; padding: 0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;_____________________________________________________________________&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="border: medium none ; padding: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-style: italic; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-size:13;"&gt;Los Estudiantes de Comunicación y las Investigaciones de Audiencias.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;El pasado 23 de enero asistimos a la presentación de un &lt;i&gt;“Estudio de percepción de audiencias para Teleantioquia&lt;/i&gt;”, el cual fue parte de una muestra académica del Pregrado en Comunicación Social de la Universidad de Antioquia. Dicho estudio acabó por confirmar la idea de nuestro grupo de investigación con respecto al manejo maniqueísta de algunos términos en el análisis del impacto que produce una propuesta televisiva. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Atendimos la invitación por la promesa del uso de algunos recursos como la etnografía y los controvertidos grupos focales.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Como parte del proceso de la investigación, los estudiantes realizaron  un video donde la representación de un núcleo familiar compuesto por madre y dos hijos adolescentes veían Teleantioquia y se preguntaban como se hacía un producto de “tan buena calidad”. Acto seguido, la pantalla se llenaba con la presentación de un video institucional de la empresa Video Base, dejando en el ambiente una sensación de que dicha compañía es quien desarrolla los formatos del canal. El video después mostraba la carpintería que forma un canal de televisión, definiciones pragmáticas de cada área pero, curiosamente, sin un especial énfasis en aquella que debería arrojar mayores respuestas al concepto de la percepción como lo es el área de programación. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Después de un video, enteramente institucional, que no se concentró en los televidentes sino en los empleados de Teleantioquia y que no habló de la dinámica del estudio sino de sus resultados tangenciales, los integrantes del grupo investigativo expusieron, uno a uno, algunos aspectos que afirman un discurso retórico del canal. El ejercicio, desarrollado por estudiantes de Comunicación Social, no arrojó unos resultados sino más bien una mirada encauzada por el discurso generado por la &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;filosofía de marca&lt;/span&gt; del canal. ¡Eso es la percepción!&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Según los estudiantes, los televidentes respondieron que “Teleantioquia Es su Canal”, que “les gusta su imagen y que en él ven reflejadas su problemáticas” y por tanto esto define un proceso de “identificación”.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Básicamente, no conocimos un resultado evidente que valide la propuesta del canal, oímos un discurso que se puede copiar de la página Web de Teleantioquia.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Si el hecho consumado de que los resultados arrojados por esta investigación corresponden a la realidad de un televidente que valida el canal en sus discursos y filosofías, existen dos aspectos fundamentales para que sean tenidos en cuenta.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;El primero es que el uso y abuso de &lt;i&gt;Grupos Focales&lt;/i&gt; se hace a partir de una base de datos de televidentes que responden afirmativamente a las preguntas &lt;b&gt;&lt;i&gt;¿conocen el canal?&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; y &lt;b&gt;&lt;i&gt;¿ven el canal? &lt;/i&gt;&lt;/b&gt;Por lo tanto es natural que la gente replique los discursos que a diario transmite cada canal, y jamás arrojarán un resultado cuantificable en términos de real consumo televisivo.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;El segundo es en consideración al concepto “Percepción”, entendemos que se está volviendo costumbre su mala utilización y su mala interpretación como indicador de real consumo televisivo. Una cosa es conocer un producto y otra muy distinta utilizarlo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Como saben aquellos que atienden desde el año anterior nuestro blog, asistimos a este tipo de citas donde la televisión y sus televidentes se exponen como tema. De este primer ejercicio del 2008, sacamos las siguientes conclusiones:&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;. No se puede arrojar a los estudiantes a un trabajo de campo de este tipo con la excusa de promover en ellos conciencias investigativas. La investigación promueve la valoración de hipótesis, metodologías, diagnósticos, tabulaciones y resultados que deben ser otorgados paso a paso.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;. No se debe culpar a los estudiantes de la manera como orientaron su indagación, la validación del cuerpo docente en el alcance de su búsqueda es la preocupante por ser quienes deben propiciar en la formación de su estudiantado la mirada incisiva, la sospecha y la preocupación de mirar ciertos discursos como válidos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;. No podemos seguir replicando en cada estudio de percepción o consumo televisivo, independiente de su envergadura institucional, la validación (mecánica) de respuestas políticamente correctas (también mecánicas) de los televidentes.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;  Punto aparte.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-size:14;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;El día a día hace palpable que Teleantioquia no es un producto de masivo consumo televisivo. Cuando el Cajón Te Ve inició su ejercicio sobre el diagnóstico de audiencias, se detuvo en primera instancia en el por qué de los resultados arrojados, en primer término, por el sistema Ibope y el EGM, y después, en los famosos estudios y análisis de “percepción cualitativa”.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;En el uso de las mediciones cuantitativas encontramos serios reparos en la utilización del People Metter de Ibope, pues algunas de las funciones del dispositivo no cualifican ciertos estímulos de carácter exclusivo a una entidad “No electrónica”. Por ejemplo, si una persona deja de atender al televisor cuando se levanta para ir al baño o se queda dormido, dicha acción es sistematizada de manera errónea por la empresa que recolecta los datos, pues el aparato está diseñado para acumular una serie de señales enviadas por el televisor-receptor y no por el televidente. (Hora de encendido y apagado, tiempo total dedicado al consumo de determinado canal, etc.). Cuando analizamos el EGM (Estudio General de Medios) encontramos que su método de encuesta se basa en el uso de los logos de cada Canal, por lo tanto, cuando la marca de un canal no se expone al escrutinio del televidente encuestado el resultado es la inexistencia del mismo. Este hecho incluso es reconocido por la Asociación Colombiana de Investigación de Medios, firma encargada de dicho estudio. Lo que nos lleva a la conclusión de que dicho análisis de percepción tampoco es infalible a pesar de poseer una personalizada encuesta “semiestructurada”, dado el tipo de preguntas observadas en ella. &lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;El descenso en la demanda de televisión cultural en Colombia coincide con la aparición de “estudios de percepción cualitativa”. En ellos se pretende valorar el televidente en su integridad como “ciudadano” (parafraseando a García Canclini y Martín-Barbero). Su principal pecado: arrojar resultados a partir de gente que conoce al canal (obviamente) y mostrarlo como una palpable demostración de eficiencia; un proceso que inició como “cualitativo” está tomando un particular recoveco gramatical y se convierte en un asunto “cuantitativo”. En castellano, se le está diciendo a la sociedad que X o Y canal es masivamente visto y utilizado , porque algunos pocos conocen y repiten los discursos que en ellos se presentan. &lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Les recordamos a los investigadores cualitativos un concepto para que vuelvan al terreno y a los televidentes una frase que afirma lo que expusimos apenas hace unos renglones.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;“…la inercia, la indiferencia, la pasividad de las masas no es efecto de ninguna acción del poder, sino el &lt;i style="font-weight: bold;"&gt;modo propio de ser&lt;/i&gt; de la masa.”&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 212.4pt; text-align: justify;"&gt;Baudrillard&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="border: medium none ; padding: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Las opiniones expresadas en sus comentarios serán parte de la investigación que llevamos a cabo sobre "Prospectivas de la Televisión Pública local en Medellín".
Agradecemos su participación en El Cajón Te Ve.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8963332822647510234-5532890534320274789?l=elcajonteve.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcajonteve.blogspot.com/feeds/5532890534320274789/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8963332822647510234&amp;postID=5532890534320274789' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8963332822647510234/posts/default/5532890534320274789'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8963332822647510234/posts/default/5532890534320274789'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcajonteve.blogspot.com/2008/01/nueva-temporada-de-el-cajn-te-ve_9732.html' title='Los Estudiantes de Comunicación y las Investigaciones de Audiencias.'/><author><name>Alejandra Castaño + Mauricio Velásquez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03138984393843957038</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/__M27jqdTN0c/SZN_4gCokUI/AAAAAAAAAGk/Oc3m6Wu0_2A/S220/cajon.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8963332822647510234.post-9116529644562683593</id><published>2007-10-31T15:44:00.000-07:00</published><updated>2007-10-31T15:48:52.726-07:00</updated><title type='text'>TELEVISIÓN DE CAPA CAÍDA</title><content type='html'>El siguiente es el texto publicado el pasado mes de septiembre en La Hoja, periódico que desde entonces cuenta con la colaboración de Mauricio Velásquez y su sección Pantalla Plana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;DESTACADO&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;/span&gt;   &lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-size: 16pt;" lang="ES-TRAD"&gt;Televisión de capa caída&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt;" lang="ES-TRAD"&gt;¿Para qué esperar que me pongan un video si lo puedo ver en youtube.com? L&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 14pt;" lang="ES-TRAD"&gt;os jóvenes de Medellín no se están identificando con su televisión. Los estudios lo demuestran&lt;/span&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-size: 16pt;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt;" lang="ES-TRAD"&gt;Los jóvenes cada vez la ven menos, parece estar de salida. Y nuestra televisión de interés público no seduce públicos, los está perdiendo. Eso dice el autor. Debate necesario&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Por Mauricio Velásquez*&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;El ejercicio no es complicado. Hágase al lado de cualquier muchacho de 20 o menos años. Pregúntele qué programa de Teleantioquia, Telemedellín, Canal U, Televida o Cosmovisión ve regularmente, es decir, con cuál cumple religiosamente el ejercicio de ser televidente. La respuesta podría dejarlo &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;preocupado, como a muchos, pero hoy, y como siempre, los sordos resultan ser los que hacen los programas de televisión.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;En un mundo abocado sin remedio a la multimedialidad es necesario pensar la televisión una vez más para darnos cuenta que ya ni siquiera la palabra paradigma aparece para definir un dispositivo inacabado e indefinible. Hoy se enciende el televisor para poner una película en el reproductor de devedé, para jugar en el &lt;i style=""&gt;Play Station&lt;/i&gt;, para acompañarse y hasta para oír música, incluso algunos ven televisión en una pequeña ventana ofrecida por el computador cuando se está en Internet. Y eso es lo que hacen los pelaos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;¿Ha muerto la televisión? No necesariamente, solo que ese objeto inanimado pero mágico por sus principios electromagnéticos se convirtió en una entelequia tan fuerte como la moda. Pasó de electrodoméstico trasgresor y paradigmático a mueble accesorio y la revolución digital comenzada por el computador lo amenaza con caer en desuso.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;¿Para qué esperar que me pongan un video si lo puedo ver en youtube.com? L&lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;os jóvenes de Medellín no se están identificando con su televisión. Los estudios así lo demuestran y la deserción es cada vez mayor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Hace poco apareció la llamada primera ola del Estudio General de Medios: en Medellín tenemos un descenso del 1% de televidentes, de 1.920.000 pasamos a 1.909.200. ¿A dónde se fueron?&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt; &lt;/span&gt;¿&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Quién se ha pronunciado? ¿A quién le importará? Por lo general cuando estas cifras aparecen, los canales introducen en una sola casilla el total de televidentes sin discriminar por grupos poblacionales de edad: a Fulanito lo vieron tantos más y a Zutanito lo vieron tantos menos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Lo preocupante es que la opinión frente a la televisión pública en Medellín está en un punto de inflexión preocupante: la franja de los &lt;st1:metricconverter productid="18 a" st="on"&gt;18 a&lt;/st1:metricconverter&gt; 24 años de edad disminuye a razón de un 4.7%. La lectura de esta disminución no es ni mucho menos descabellada. Los intereses lúdicos de los jóvenes llegan a su tope, se desplazan a otros lugares que reflejen sus intereses en contextos estéticos y emocionales, y terminan por abandonar como televidentes regulares la oferta local.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Y si a la deserción le sumamos que los comentarios aparecidos en los medios no son escritos por jóvenes o por alguien que los represente, pues podemos decir que a la televisión de nuestra región le queda de vida, la vida que le quede al último de los fanáticos de &lt;i style=""&gt;Serenata&lt;/i&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;A partir de 1998, cuando aparece la televisión privada en Colombia, &lt;st1:personname productid="la Comisi￳n Nacional" st="on"&gt;la Comisión Nacional&lt;/st1:PersonName&gt; de Televisión (CNTV) introduce unas definiciones variopintas para separar el deber ser de cada oferta, los canales públicos (sostenidos con el dinero de todos) y aquellos privados o mixtos con énfasis en televisión educativa y cultural comienzan a introducir un discurso poco constructivo y que muy pocos leen en su alcance.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Palabras más, palabras menos, ahora encontramos este tipo de discursos de los canales públicos: “sabemos que nosotros no somos masivos, que las preferencias del televidente giran en torno al entretenimiento, nosotros somos una alternativa más, lo que pasa es que el televidente de nosotros es diferente y busca cosas valiosas que lo acompañen en la construcción de su identidad y el rescate de sus valores”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Esa afirmación es como para analizar paso a paso. Primero, al parecer ya reconocieron que el &lt;i style=""&gt;Coco&lt;/i&gt; de la televisión por cable ya no es tan &lt;i style=""&gt;Coco&lt;/i&gt; ni suntuario; que todos o casi todo el que es televidente tiene un sistema que le permite multiplicar su oferta. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Segundo, al parecer entretenimiento es algo que se aleja del uso público (incluso desde la definición que plantea &lt;st1:personname productid="la CNTV" st="on"&gt;la CNTV&lt;/st1:PersonName&gt;). &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Tercero, al parecer por culpa de la superoferta, la televisión Educativa y Cultural en Colombia no está en la obligación de ser masiva; basta con que el Estado garantice la cobertura, si no es vista, no es su problema.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Cuarto, al parecer se necesita cierto grado de alfabetización para ver esta oferta. Al decir “nuestro televidente” hay una distinción e indica que hay televidentes mejores que otros. Y ¿qué estudio o investigación se ha hecho en Colombia sobre cualificación de televidencias? ¿Quién en nuestro país o en cualquier lugar del mundo puede decir qué televidente es mejor que otro? Aquí se han hecho varios estudios de percepción, no más.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;El problema de fondo con este tipo de afirmaciones es que atentan contra un derecho que por ser derecho no se otorga. El Estado tiene la obligación de crear televisión para ser vista, oída y sobre todo acogida; no es un reto, es una obligación por los miles de millones de pesos que se invierten en ella. Esta frase no segmenta audiencias, segrega públicos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;El punto es que me quedó en punta la columna &lt;i style=""&gt;Tele crochet&lt;/i&gt; de Elkin Obregón, en &lt;st1:personname productid="La Hoja" st="on"&gt;&lt;b style=""&gt;La Hoja&lt;/b&gt;&lt;/st1:PersonName&gt; de julio. Comparto las ideas de sus amigos (“opinaron que &lt;st1:personname productid="la TV" st="on"&gt;la TV&lt;/st1:PersonName&gt; nuestra estaba en su peor momento”), pero discrepo con meter en el costal solo a lo “privado” (“Me atreví a disentir, aunque luego se supo que hablaban de los canales privados, y, en ese caso, tal vez llevan razón”). Vale la pena un análisis de profundidad porque la cosa se torna peliaguda para lo “público”.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Podrá decir Elkin muchas cosas con respecto a lo bueno que hay, (“…es preciso nombrar un canal estatal, Señal Colombia, que nos hace callar a los ácratas”) La reflexión es simple, los programas &lt;i style=""&gt;Culturama&lt;/i&gt; y &lt;st1:personname productid="La Sub" st="on"&gt;&lt;i style=""&gt;La Sub&lt;/i&gt;&lt;/st1:PersonName&gt;&lt;i style=""&gt;30&lt;/i&gt; son sin dudas lo mejor que se ha hecho por la televisión pública en años, pero no les alcanza por la misma complejidad del dispositivo televisivo que sentencia algo muy simple: ¡con bonito o bacano no alcanza!&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Los de &lt;st1:personname productid="La Sub" st="on"&gt;&lt;i style=""&gt;La Sub&lt;/i&gt;&lt;/st1:PersonName&gt;&lt;i style=""&gt;30&lt;/i&gt; —programa muy favorito de varios pos30— y &lt;i style=""&gt;Culturama&lt;/i&gt; tienen que luchar con el estigma y el estereotipo de pertenecer por siempre jamás al epíteto de “educativos y culturales”, sinónimo por años de robo, baja calidad audiovisual y pobreza de contenidos. La tienen cuesta arriba por algo bien simple: iniciaron la faena sin el televidente. Algo así como preparar el mejor sancocho que se ha hecho en el barrio, sin el barrio. Y todos sabemos a que sabe el sancocho frío.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Cuando se lanza un producto, así sea cultural, se deben manejar expectativas de impacto para su consumo. Sí, ¡consumo! &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Por cierto, que jartera la construcción de paradigmas humanísticos al nombrar al simple televidente “espectador”, “consumidor” o “ciudadano”. El televidente es televidente. Tenemos que volver a algo tan básico como complejo para entenderlo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;El 17 de julio, en la tertulia &lt;i style=""&gt;¿Cuál imagen de país nos fabrican los medios de comunicación?&lt;/i&gt;&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;—del ciclo organizado por &lt;st1:personname productid="La Hoja" st="on"&gt;&lt;b style=""&gt;La Hoja&lt;/b&gt;&lt;/st1:PersonName&gt; y el Colombo Americano—,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el crítico Ómar Rincón, quien antes que teórico es televidente, decía que no hay televisión en el país que lo represente como nación, hay una imagen que lo vende: “somos un chiste flojo de &lt;i style=""&gt;Sábados Felices&lt;/i&gt; o personajes para documental de Señal Colombia”. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Lo bueno de oír otra vez a Ómar Rincón es que se ratifica que la televisión pública, en especial Señal Colombia, es “una imagen fragmentada que convoca a los bogotanos y que sin duda no refleja lo que somos”. Además la inteligencia de algunos contenidos y conductores es grosera, no invita sino que mira con desprecio al que no sabe, no lo convoca, no lo conduce y no lo seduce. El problema es que en este país algunos pocos aplaudan esa segregación y después hablen de segmentación. En fin, amanecerá y veremos…televisión.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Arial;"&gt;*Maestro en artes plásticas. Profesor, investigador y realizador de televisión. Director del programa Un Gran Escenario (Telemedellín). Desde esta edición tendrá una columna en &lt;st1:personname productid="La Hoja" st="on"&gt;La Hoja&lt;/st1:PersonName&gt; acerca de medios de comunicación. Su blog: &lt;a href="http://www.elcajonteve.blogspot.com/"&gt;www.elcajonteve.blogspot.com&lt;/a&gt;&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Las opiniones expresadas en sus comentarios serán parte de la investigación que llevamos a cabo sobre "Prospectivas de la Televisión Pública local en Medellín".
Agradecemos su participación en El Cajón Te Ve.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8963332822647510234-9116529644562683593?l=elcajonteve.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcajonteve.blogspot.com/feeds/9116529644562683593/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8963332822647510234&amp;postID=9116529644562683593' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8963332822647510234/posts/default/9116529644562683593'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8963332822647510234/posts/default/9116529644562683593'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcajonteve.blogspot.com/2007/10/televisin-de-capa-cada.html' title='TELEVISIÓN DE CAPA CAÍDA'/><author><name>Alejandra Castaño + Mauricio Velásquez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03138984393843957038</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/__M27jqdTN0c/SZN_4gCokUI/AAAAAAAAAGk/Oc3m6Wu0_2A/S220/cajon.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8963332822647510234.post-1573234291649914068</id><published>2007-07-24T08:12:00.000-07:00</published><updated>2007-07-24T08:23:11.025-07:00</updated><title type='text'>Omar Rincón habla de la imagen de País que nos fabrican los medios.</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Colombia “chévere”&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Definitivamente podríamos decir que Omar Rincón como “comentarista” televisivo &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;equivale a un rock star: Lleno total y con tanto &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;público como Diana Uribe, Antonio Caballero U2 o Madonna…u otros a los que valdría la pena ver y oír.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;De entrada somos confesos admiradores de su discurso, ameno, empalagoso y como el mismo diría “lobo”. Fascina que la persona con más y mejores argumentos para decir por qué vemos o no vemos televisión pública, por qué vemos o no vemos Los Soprano, por qué la televisión nos ha vuelto así y por qué hemos vuelto así la televisión, sea el más humilde comentarista. Ha ido eludiendo adjetivos que lo volvían sujeto; de “experto” pasó a “investigador” y de “crítico” a “comentarista”. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Nos encanta éste último porque lo pone en el firmamento de Carlos Antonio, Adolfo y Javier, como quien dice ¡lobo!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Los asistentes, en su mayoría también fieles de su discurso “chévere”, se fueron acomodando a la espera del suculento truculento panorama que podría armar con respecto a la temática de este nuevo ciclo propuesto por La Hoja y ahora con el concurso del Colombo Americano&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Imagen y Semejanza, &lt;/span&gt;¿Cuál imagen de país nos fabrican los medios de comunicación? &lt;/i&gt;Esa era la pregunta…&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;…vale la pena decir que resuelta por todos en etapas previas pero sin las referencias que íbamos a encontrar en él. Porque hay que decirlo, Omar Rincón no dijo nada que no sepamos, simplemente les dio un contexto de sociología y antropología “chévere”, como dirían en el altiplano.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Comenzó por citar un admirado de siempre, Levi Strauss, quien según Rincón afirmaba que &lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;“la identidad cultural no es una esencia sino un lugar virtual que se constituye.” y confirmó el arranque con Renato Ortiz, quien al parecer decía “la identidad es una producción histórica y obedece a la verosimilitud”. Dos conceptos que lo llevaban a confirmar su argumento de que a los colombianos nos toca inventarnos cosas para tener que referirnos a algo en común.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Cuando comenzó a decir quiénes somos gracias a los medios (y en especial a la televisión), sólo una imagen pudo resumir el bombardeo de fenotipos que nos conforman: ¡Somos una colcha de retazos! Así que me limitaré a hacer un copy + paste de su discurso a esta pantalla.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;A continuación enumero lo que somos según Omar y otros más…no es un breve compendio; es más, creo que la lista la debería revisar Señal Colombia para que de una vez entendiera &lt;i&gt;Lo Que Somos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Según Vallejo y Aguirre somos malos&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Según “Colombia es Pasión” somos Buenos&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Según los Colombianólogos somos violentos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Según los industriales (o Nicanor) somos invisibles&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Según Pascual Gaviria somos “eruditos” porque nos han hecho daño los eruditos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Según Omar Rincón somos populares y felices, pues no hay nadie tan nacional como el que representa lo popular.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;….&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Somos cama desde Bolívar y Manuelita; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Somos una constitución de pedacitos desde Santander; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Somos únicos pero no colectivos porque así nos miran de afuera; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Somos Guerra, Goles y Glúteos porque según Héctor Abad así nos pintan los noticieros; Somos feudales porque elegimos a Uribe como presidente; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Somos Águila, Pielroja y Chocolatinas Jet.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Somos costeños porque las tres grandes fiestas son costeñas; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Somos reinado, carnaval y festival vallenato; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Somos nación novela; somos Café, Betty, Escalona, Escamosos y Gavilanes;&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;por ellas somos joyitas, escamosos, inútiles y pobres. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Somos un país de fusión, un país de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;risa y un país de realities. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Somos un país de farándula porque las buenas noticias son las del entretenimiento; Somos una nación cultural por la retórica de lo pluricultural de la televisión inteligente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Colombia marcha, Colombia grita, Colombia habla; a Colombia no le gusta el rock; Ahora somos el país sujeto…sujeto y extraño hasta para los colombianos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Colombia es vida.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;¡Viva Colombia!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Como quien dice, cualquier parecido con la realidad de la pantalla es pura casualidad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Bienvenida y bien recibida la conferencia de don Omar.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Sesión de Hemeroteca.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Periódicamente estaremos entregando el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;i&gt;copy &lt;/i&gt;+ &lt;i&gt;paste&lt;/i&gt; de artículos virtuales o impresos sobre temáticas televisivas; en algunos estaremos haciendo reflexiones al margen (como a continuación sucede) pues el contexto de televisión pública en Colombia es mal-entendido, mal-interpretado y mal-usado. Recordamos que la legislación colombiana sobre la televisión habla del espacio electromagnético como “…propiedad del estado”, y diferencia la televisión de interés público entre “comercial” y “pública” &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;9 de Julio de 2007.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Una mirada a la Televisión Pública en el mundo.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Revista FUENTES, Publicación mensual publicada por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia, y la Cultura.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Número 118 / diciembre de 1999.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Pag 4.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Una mirada a la televisión pública en el mundo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;La reflexión que hace Ann-Louise Martin acerca de la televisión pública (o al servicio de la comunidad desde el estado o, al servicio del estado desde el estado con aportes de la comunidad) es sobre la increíble proliferación de cadenas privadas que la han ido acompañando. En el artículo encontramos unas líneas que manifiestan la encrucijada actual de los medios de servicio público, pues anota que lo hertziano representa la caducidad de un medio agobiado por la instalación del satélite al servicio de lo pluricultural. Analizando esta parte entendemos que la urgencia satelital no es una medida de parafernalias técnicas pretenciosas. Una cadena que propenda por los vínculos identatarios sobre el folclor y las costumbres de una comunidad, es necesario rodearla de otras latitudes para no caer en una endocultura que la lleve a mirarse constantemente desde y para adentro. “Además de la risa, los sueños y el conocimiento, la televisión también genera un sentimiento de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;pertenencia a una comunidad”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Según Yuri Jilvchevski, de la asociación internacional de cultura y desarrollo de Moscú “El satélite lo ha alterado todo: la televisión hertziana era nacional, la satelital es transfronteriza”&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;También se anota que la redefinición de las políticas de la televisión pública tiene opciones que las validan o invalidan de acuerdo a los recursos creativos que a ellas se incorporen. En ese sentido países como Gran –bretaña, Francia e Italia salen bien librados por la oferta publica en contrapartida a sus nuevos pares privados, pero su talón de Aquiles radica en que su estrategia ha sido llenarse de más comerciales y crear formatos y contenidos muy similares&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;a los de las cadenas privadas, lo cual causa inquietudes en algunos anunciantes que buscan opciones frescas de programación, algo así como “…si usted me ofrece lo mismo que los demás dónde radica su diferencia”,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en definitiva toda una paradoja, la televisión de la actualidad obedece a lógicas mercantiles y comerciales. Por ello, según Marc Raboy, debe potenciarse el modelo que permite que la televisión pública se beneficie de los ingresos de la televisión comercial, sin embargo se debe depurar, limpiar y cambiar los paradigmas de la televisión de servicio público, pues en países del tercer mundo la torta burocrática y sus consecuentes pedazos de corrupción hacen de ella un fracaso constante.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Anota el mismo artículo que la televisión de hoy es esencialmente democrática porque ya no está al servicio de una sola condición de uso “existe una diferencia entre la televisión del estado, la televisión de servicio publico y la televisión comercial y privada”. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Vale la pena visitar &lt;a href="http://www.article19.uk/"&gt;www.article19.uk&lt;/a&gt;, donde la UNESCO ha elaborado entre otras recomendaciones; el artículo 19, por ejemplo, dice:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;El servicio público radiotelevisado debe financiarse de forma que proteja al emisor de cualquier amenaza sobre su presupuesto.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;Noticas (recientes) al margen del asunto&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;  &lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Para tener en cuenta.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;"El superávit que manejan RCN y Caracol en términos financieros es visiblemente muy superior al resto de la oferta televisiva pública del País, pues, según el EGM, los canales privados de Colombia acaparaban en el 2005 el 97% de la audiencia (medida como habito); esto, sumado a la venta de producciones, guiones y otros servicios audiovisuales, representa una garantía de autonomía para el desarrollo de proyectos y contenidos".&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Gerente &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;/Febrero de 2006/&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;La Guerra del Rating en la TV.&lt;/span&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Para caer en cuenta.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;"En contrapartida al crecimiento de la oferta privada, la televisión de interés público tiene que lidiar con la crisis que se incrementa&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;día a día:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;En 1999 su audiencia según fuentes del EGM era del 84,3% cayendo al 29,9% en 2005."&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Opera/citada&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Para seguir pagando la cuenta.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;"Según el EGM publicado hace poco más de un mes, en Medellín tenemos un descenso del 1% de televidentes, de 1´920.000 pasamos a 1´909.200."&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;El Colombiano/ Julio 1 2007&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Ahhhhh,  por cierto:&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;¿A dónde se fueron?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;¿Quién se ha pronunciado?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;¿A quién le importará?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;¿Quién dirá algo al respecto?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Las opiniones expresadas en sus comentarios serán parte de la investigación que llevamos a cabo sobre "Prospectivas de la Televisión Pública local en Medellín".
Agradecemos su participación en El Cajón Te Ve.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8963332822647510234-1573234291649914068?l=elcajonteve.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcajonteve.blogspot.com/feeds/1573234291649914068/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8963332822647510234&amp;postID=1573234291649914068' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8963332822647510234/posts/default/1573234291649914068'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8963332822647510234/posts/default/1573234291649914068'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcajonteve.blogspot.com/2007/07/omar-rincn-habla-de-la-imagen-de-pas.html' title='Omar Rincón habla de la imagen de País que nos fabrican los medios.'/><author><name>Alejandra Castaño + Mauricio Velásquez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03138984393843957038</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/__M27jqdTN0c/SZN_4gCokUI/AAAAAAAAAGk/Oc3m6Wu0_2A/S220/cajon.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8963332822647510234.post-5753401525403648379</id><published>2007-07-11T07:07:00.000-07:00</published><updated>2007-07-11T07:56:47.168-07:00</updated><title type='text'>Sesión de Hemeroteca (Revistero I). Una mirada a la Televisión Pública en el mundo.</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Sesión de Hemeroteca.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Periódicamente estaremos entregando el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;i&gt;copy &lt;/i&gt;+ &lt;i&gt;paste&lt;/i&gt; de artículos virtuales o impresos sobre temáticas televisivas; en algunos estaremos haciendo reflexiones al margen (como a continuación sucede) pues el contexto de televisión pública en Colombia es mal-entendido, mal-interpretado y mal-usado. Recordamos que la legislación colombiana sobre la televisión habla del espacio electromagnético como “…propiedad del estado”, y diferencia la televisión entre “comercial” y de “interés público” &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;9 de Julio de 2007.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Una mirada a la Televisión Pública en el mundo.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Revista FUENTES, Publicación mensual publicada por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia, y la Cultura.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Número 118 / diciembre de 1999.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Pag 4.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Una mirada a la televisión pública en el mundo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;La reflexión que hace Ann-Louise Martin acerca de la televisión pública (o al servicio de la comunidad desde el estado o, al servicio del estado desde el estado con aportes de la comunidad) es sobre la increíble proliferación de cadenas privadas que la han ido acompañando. En el artículo encontramos unas líneas que manifiestan la encrucijada actual de los medios de servicio público, pues anota que lo hertziano representa la caducidad de un medio agobiado por la instalación del satélite al servicio de lo pluricultural. Analizando esta parte entendemos que la urgencia satelital no es una medida de parafernalias técnicas pretenciosas. Una cadena que propenda por los vínculos identatarios sobre el folclor y las costumbres de una comunidad, es necesario rodearla de otras latitudes para no caer en una endocultura que la lleve a mirarse constantemente desde y para adentro. “Además de la risa, los sueños y el conocimiento, la televisión también genera un sentimiento de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;pertenencia a una comunidad”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Según Yuri Jilvchevski, de la asociación internacional de cultura y desarrollo de Moscú “El satélite lo ha alterado todo: la televisión hertziana era nacional, la satelital es transfronteriza”&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;También se anota que la redefinición de las políticas de la televisión pública tiene opciones que las validan o invalidan de acuerdo a los recursos creativos que a ellas se incorporen. En ese sentido países como Gran –bretaña, Francia e Italia salen bien librados por la oferta publica en contrapartida a sus nuevos pares privados, pero su talón de Aquiles radica en que su estrategia ha sido llenarse de más comerciales y crear formatos y contenidos muy similares&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;a los de las cadenas privadas, lo cual causa inquietudes en algunos anunciantes que buscan opciones frescas de programación, algo así como “…si usted me ofrece lo mismo que los demás dónde radica su diferencia”,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en definitiva toda una paradoja, la televisión de la actualidad obedece a lógicas mercantiles y comerciales. Por ello, según Marc Raboy, debe potenciarse el modelo que permite que la televisión pública se beneficie de los ingresos de la televisión comercial, sin embargo se debe depurar, limpiar y cambiar los paradigmas de la televisión de servicio público, pues en países del tercer mundo la torta burocrática y sus consecuentes pedazos de corrupción hacen de ella un fracaso constante.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Anota el mismo artículo que la televisión de hoy es esencialmente democrática porque ya no está al servicio de una sola condición de uso “existe una diferencia entre la televisión del estado, la televisión de servicio publico y la televisión comercial y privada”. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Vale la pena visitar &lt;a href="http://www.article19.uk/"&gt;www.article19.uk&lt;/a&gt;, donde la UNESCO ha elaborado entre otras recomendaciones; el artículo 19, por ejemplo, dice:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;El servicio público radiotelevisado debe financiarse de forma que proteja al emisor de cualquier amenaza sobre su presupuesto.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;Noticas (recientes) al margen del asunto&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;  &lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Para tener en cuenta.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;"El superávit que manejan RCN y Caracol en términos financieros es visiblemente muy superior al resto de la oferta televisiva pública del País, pues, según el EGM, los canales privados de Colombia acaparaban en el 2005 el 97% de la audiencia (medida como habito); esto, sumado a la venta de producciones, guiones y otros servicios audiovisuales, representa una garantía de autonomía para el desarrollo de proyectos y contenidos".&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Gerente &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;/Febrero de 2006/&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;La Guerra del Rating en la TV.&lt;/span&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Para caer en cuenta.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;"En contrapartida al crecimiento de la oferta privada, la televisión de interés público tiene que lidiar con la crisis que se incrementa&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;día a día:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;En 1999 su audiencia según fuentes del EGM era del 84,3% cayendo al 29,9% en 2005."&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Opera/citada&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Para seguir pagando la cuenta.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;"Según el EGM publicado hace poco más de un mes, en Medellín tenemos un descenso del 1% de televidentes, de 1´920.000 pasamos a 1´909.200."&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;El Colombiano/ Julio 1 2007&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Ahhhhh,  por cierto:&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;¿A dónde se fueron?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;¿Quién se ha pronunciado?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;¿A quién le importará?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;¿Quién dirá algo al respecto?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Las opiniones expresadas en sus comentarios serán parte de la investigación que llevamos a cabo sobre "Prospectivas de la Televisión Pública local en Medellín".
Agradecemos su participación en El Cajón Te Ve.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8963332822647510234-5753401525403648379?l=elcajonteve.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcajonteve.blogspot.com/feeds/5753401525403648379/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8963332822647510234&amp;postID=5753401525403648379' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8963332822647510234/posts/default/5753401525403648379'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8963332822647510234/posts/default/5753401525403648379'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcajonteve.blogspot.com/2007/07/sesin-de-hemeroteca-revistero-i-una.html' title='Sesión de Hemeroteca (Revistero I). Una mirada a la Televisión Pública en el mundo.'/><author><name>Alejandra Castaño + Mauricio Velásquez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03138984393843957038</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/__M27jqdTN0c/SZN_4gCokUI/AAAAAAAAAGk/Oc3m6Wu0_2A/S220/cajon.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8963332822647510234.post-3525255931998792712</id><published>2007-07-03T08:32:00.000-07:00</published><updated>2007-07-03T08:35:07.344-07:00</updated><title type='text'>Lo que piensan de la TV. algunos que "saben" de Comunicación Pública.</title><content type='html'>&lt;p class="western" style="margin-bottom: 0in;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span lang="es-ES"&gt;Advertimos el uso del no uso de comillas para no comprometer con un falso enunciado lo que a pesar de esta advertencia nos quedó bien claro &lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p class="western" style="margin-bottom: 0in;" align="justify" lang="es-ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="western" style="margin-bottom: 0in;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span lang="es-ES"&gt;El pasado jueves 28 de junio asistimos por primera vez al conversatorio &lt;i&gt;Hablemos de Medellín, un espacio de formación de opinión pública&lt;/i&gt;. De entrada nos sentimos como algunos personajes de nuestro adorado cajón: ¡en el lugar equivocado! Y hay que decirlo, muy a pesar de sentirnos seducidos por el tema:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="western" style="margin-bottom: 0in;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;i&gt;&lt;span lang="es-ES"&gt;Construcción de ciudadanía: &lt;u&gt;Compromisos desde la información y la opinión pública.&lt;/u&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="western" style="margin-bottom: 0in;" align="justify" lang="es-ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="western" style="margin-bottom: 0in;" align="justify" lang="es-ES"&gt; 6:26 p.m.&lt;/p&gt; &lt;p class="western" style="margin-bottom: 0in;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span lang="es-ES"&gt;El fenotipo de los asistentes al recinto nos confirmó que los compromisos que se asumen como ciudadanos para la construcción de ciudadanías no parece asunto de  jóvenes, quienes como siempre, después pagamos los platos rotos de aquello que los adultos (algunos mayores) deliberan sobre tan importantes temáticas públicas. &lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p class="western" style="margin-bottom: 0in;" align="justify" lang="es-ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="western" style="margin-bottom: 0in;" align="justify" lang="es-ES"&gt; 6:35 p.m.&lt;/p&gt; &lt;p class="western" style="margin-bottom: 0in;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span lang="es-ES"&gt;La introducción, bastante precisa y que confirmaba de forma clara la razón por la que asistíamos, estuvo a cargo de Gonzalo Medina, quien de manera franca encauzó la participación con una intervención que le indicaba a todos no hablar sobre temas por fuera del contexto y el motivo del foro; advirtió en especial acerca de los peligros que corren los argumentos y los debates de caer en el lugar común de las palabras y los conceptos repetidos, también nos invitó a celebrar este tipo de espacios aún amparados en lo que él mismo llamaba &lt;i&gt;la novedad del concepto de ciudadanía&lt;/i&gt;, algo tan gaseoso como la democracia, pues aún no es entendido de la mejor manera el mecanismo, (si acaso existe), para la participación y la formación de una opinión pública. Acto seguido y con la mejor intención, enumeró algunas preguntas que, a nuestro juicio, también estaban en la situación de los personajes de aquellos comerciales de Davivienda.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="western" style="margin-bottom: 0in;" align="justify" lang="es-ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="western" style="margin-bottom: 0in;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span lang="es-ES"&gt;¿Es posible seguir apelando a los principios que han regido la relación de los medios y la sociedad?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="western" style="margin-bottom: 0in;" align="justify" lang="es-ES"&gt; ¿Cuál es la naturaleza de los medios para que incidan a su manera en la formación de opinión publica?&lt;/p&gt; &lt;p class="western" style="margin-bottom: 0in;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span lang="es-ES"&gt;¿Siguen estando los medios al servicio de algunos círculos de poder?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="western" style="margin-bottom: 0in;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span lang="es-ES"&gt;¿Es posible hablar de opinión pública para la construcción de una ciudadanía responsable?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="western" style="margin-bottom: 0in;" align="justify" lang="es-ES"&gt; ¿Cuál es el papel de esos ciudadanos responsables?&lt;/p&gt; &lt;p class="western" style="margin-bottom: 0in;" align="justify" lang="es-ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="western" style="margin-bottom: 0in;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span lang="es-ES"&gt;En lo personal, creeríamos que nadie, con excepción de dos mujeres bastante ofendidas con los usos y abusos de los medios locales para vetar propuestas, escucharon la cartografía que inteligentemente don Gonzalo había trazado.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="western" style="margin-bottom: 0in;" align="justify" lang="es-ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="western" style="margin-bottom: 0in;" align="justify" lang="es-ES"&gt; 6:40 p.m.&lt;/p&gt; &lt;p class="western" style="margin-bottom: 0in;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span lang="es-ES"&gt;La intervención de Mónica Guarín, gerente de Comunicación Pública y Vida de la gobernación de Antioquia se puede resumir básicamente en los siguientes aspectos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="western" style="margin-bottom: 0in;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span lang="es-ES"&gt;El primero, la exposición típica en Power Point del funcionario público que asegura que las cosas están mejor de lo que estaban antes. Haciendo caso omiso de la advertencia de don Gonzalo, habló plantilla a plantilla de lo benéfico que ha sido para la Gobernación el haber entendido que la comunicación no era limitarse a los contextos de información y prensa, que para ello trabajaron en la organización de la casa para que, desde adentro, se propiciara a una reflexión alrededor de su copy (slogan político en este caso) Antioquia un Lugar para la vida, donde la palabra Equidad jugaría un papel importantísimo y de primer orden como motivo para la creación de la gerencia de Comunicación Publica. Explicó cómo abogaron en el ente gubernamental para construir flujos de relación con el ciudadano para &lt;i&gt;cualificarlo&lt;/i&gt; antes que entenderlo, explicó de qué manera esos mecanismos fueron pensados en términos de encontrar mecanismos para los ciudadanos a favor de la equidad, buscando espacios para el diálogo gobierno-ciudadanos para conocer las demandas de los últimos. Ayudaban así estos mecanismos por algo que se ha vuelto un reiterado cliché de políticas públicas: ¡hagamos entre todos! &lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p class="western" style="margin-bottom: 0in;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span lang="es-ES"&gt;Pues de alguna manera nos encontrábamos en un punto donde la  construcción de lo público sólo era posible a través de la movilización social.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="western" style="margin-bottom: 0in;" align="justify" lang="es-ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="western" style="margin-bottom: 0in;" align="justify" lang="es-ES"&gt; 6: 55 p.m.&lt;/p&gt; &lt;p class="western" style="margin-bottom: 0in;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span lang="es-ES"&gt;De manera cordial y vehemente Gonzalo Medina le pidió a la funcionaria acelerar su ponencia pues los trece minutos que se le asignaron expiraban.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="western" style="margin-bottom: 0in;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span lang="es-ES"&gt;Entonces ocurrió algo inaudito, apuró el paso de sus plantillas de Power Point y consciente o inconscientemente pasó de largo por una página donde se esbozaba “La Participación” terminando de exponer los logros al interior de su gerencia de las políticas públicas de la administración departamental para trabajar con la comunidad, sin explicar sus mecanismos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="western" style="margin-bottom: 0in;" align="justify" lang="es-ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="western" style="margin-bottom: 0in;" align="justify" lang="es-ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="western" style="margin-bottom: 0in;" align="justify" lang="es-ES"&gt; 6: 59 p.m.&lt;/p&gt; &lt;p class="western" style="margin-bottom: 0in;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span lang="es-ES"&gt;El siguiente ponente fue Luis Obando López, director de Opinión Pública del Instituto Popular de Capacitación. Quien dijo cosas bastante interesantes alrededor de un universo informativo público utópico; habló de que el ciudadano no renuncia a su participación ni la delega, y que el compromiso cuando se es ciudadano es de construcción y solidaridad colectiva, afirmando también que la pobreza es proporcional al bajo ejercicio de ciudadanía. Estos tres conceptos nos llevaron a pensar que estaba familiarizado con la ciudadanía de otro lugar geográfico que no conocemos, o que se quería poner a tono y a la par con los asistentes para sentirse ciudadano &lt;i&gt;del común&lt;/i&gt; (como sabemos estos expertos llaman a sus pares). Remató con una aseveración bastante enarbolada: &lt;i&gt;La comunicación es un acto de justicia porque administra equitativamente la información&lt;/i&gt;. No sabemos en qué lugar dentro y fuera de esta galaxia sucede, pero de que suena bonito ¡suena bonito!&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="western" style="margin-bottom: 0in;" align="justify" lang="es-ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="western" style="margin-bottom: 0in;" align="justify" lang="es-ES"&gt; 7: 22 p.m.&lt;/p&gt; &lt;p class="western" style="margin-bottom: 0in;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span lang="es-ES"&gt;Jorge Iván Bonilla Vélez, Docente universitario respaldado por un currículo académico sin discusión fue, a nuestro parecer, el que pagó la boleta así fuera gratuita. Don Jorge dijo cosas ajustadas al papel y al momento, sin alardes de conferenciante primerizo, es decir, fue el único que no cayó en aquello que advirtió don Gonzalo, además fue valiente al debatir sus pares del panel, quienes se veían entusiasmados con sus palabras sin entender que los estaban cuestionando. Sus argumentos discutían cosas puntuales como ¿Cuándo pasamos de la propaganda a la información? Advirtiendo en ese aspecto que las entidades públicas usan los medios como formas estratégicas para mostrar los aspectos “positivos”, entonces volvía a preguntar ¿Cuál es la Información útil? y ¿Quién produce información hoy? Aduciendo que en la actualidad hay muchos medios para muy pocos oyentes, para muy pocos lectores y para muy pocos televidentes.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="western" style="margin-left: 0.49in; text-indent: -0.49in; margin-bottom: 0in;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span lang="es-ES"&gt;El periodista era el único que producía información, pero no hemos tenido los ojos para&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="western" style="margin-left: 0.49in; text-indent: -0.49in; margin-bottom: 0in;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span lang="es-ES"&gt;leer que se está erosionando este beneficio de exclusividad por culpa de la oferta &lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p class="western" style="margin-left: 0.49in; text-indent: -0.49in; margin-bottom: 0in;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span lang="es-ES"&gt;democrática  multimedial. Así que su pregunta era ¿Cómo proyectar en la sociedad&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="western" style="margin-left: 0.49in; text-indent: -0.49in; margin-bottom: 0in;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span lang="es-ES"&gt;asuntos de intereses compartidos?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="western" style="margin-bottom: 0in;" align="justify" lang="es-ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="western" style="margin-bottom: 0in;" align="justify" lang="es-ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="western" style="margin-bottom: 0in;" align="justify" lang="es-ES"&gt; 7: 32 p.m.&lt;/p&gt; &lt;p class="western" style="margin-bottom: 0in;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span lang="es-ES"&gt;Fue el momento del debate, aquel lugar donde la gente hace preguntas después de una exposición de hasta diez minutos que demuestran que les gusta la plaza pública y que también les habría gustado dictar cátedra en cualquier tema. Después de un primer participante que en definitiva equivocó el lugar de la pregunta (“¿por qué el gobernador se ha olvidado de Medellín?”), tuvimos tiempo para un sin fin de otras ponencias, hasta que por fin pudimos hacer nuestra pregunta con el apuro consecuente: ¿Cuál creen ustedes que sea el futuro de la televisión de interés publico local, concretamente Teleantioquia, Telemedellín y Canal U? Nuestra pregunta fue enmarcada en dos hallazgos que hemos obtenido de nuestros diagnósticos previos: &lt;i&gt;Se piensa &lt;b&gt;Por&lt;/b&gt;  no &lt;b&gt;En&lt;/b&gt; el televidente y no Segmentamos Audiencias, Segregamos públicos,&lt;/i&gt; algo bastante peligroso en las políticas públicas de medios públicos. Ninguno reflexionó o contestó nuestra inquietud, sólo Jorge Iván Bonilla dijo algo coherente con respecto a ella: ¡Crisis!&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="western" style="margin-bottom: 0in;" align="justify" lang="es-ES"&gt; Es lo que vivimos en la actualidad y lo que tendremos que analizar para salir de ella.&lt;/p&gt; &lt;p class="western" style="margin-bottom: 0in;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span lang="es-ES"&gt;Las respuestas de Mónica Guarín y Luis Obando eran en apariencia una maravillosa muestra de &lt;i&gt;sabemos de lo que están hablando pero en realidad no nos importa.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="western" style="margin-bottom: 0in;" align="justify" lang="es-ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="western" style="margin-bottom: 0in;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span lang="es-ES"&gt;&lt;i&gt;A los canales de televisión no les queda otra salida que seguir mejorando&lt;/i&gt;   no es una respuesta para aquello que queríamos señalar, esa frase no es más que un bonito eufemismo equivalente a ese que estipula que si el Estado garantiza la cobertura de la televisión de interés publico ya es pública. Mónica Guarín se desvió tanto y de tal forma que da pena que un funcionario confunda la información y los comunicados de una entidad publica con Comunicación pública. Aunque sabemos que este trabajo apenas inicia hay que ser honestos al decir que la crisis de participación ciudadana y la construcción de la misma no son un referente y ni siquiera un renglón en la televisión local. &lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p class="western" style="margin-bottom: 0in;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span lang="es-ES"&gt;Sabemos que Guarín no es gerente en propiedad de la sociedad Teleantioquia, pero sabemos que hace parte de su Junta Directiva y que los programas televisivos de la Gobernación, los cuales ella representa, fueron recientemente evaluados en su formato siendo literalmente rajados por poco atractivos para el comportamiento de las nuevas televidencias (aquellas que los funcionarios como ella desconocen por otorgarles un simple número en un cuadro estadístico).&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="western" style="margin-bottom: 0in;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span lang="es-ES"&gt;Luis Obando, después de una vehemente defensa del televidente, aseguró que el televidente debe dejar de ser entendido como consumidor y debe ser entendido como ciudadano (manoseando un concepto que lleva más de seis años de revisión) cayendo en el lugar común de repetir cosas que ya hemos oído. Decirle al televidente ciudadano no le otorga un estatus o un renglón superior a partir de denigrar el consumismo, si así fueran las cosas todos viviríamos en una cueva y el cable sería para colgar la ropa en el patio. Volvemos a repetirlo: ¡El televidente es televidente!&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="western" style="margin-bottom: 0in;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span lang="es-ES"&gt;Lo peor fue que se puso a la defensiva otorgándole a algunos participantes de las preguntas la categoría de reaccionarios al llamarlos a juicio y decirles que “es una grosería atacar y criticar sin ser propositivos”, lo sorprendente fue que los llamó a participar creativamente… ¿¿¿¿¿¿¿???????&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="western" style="margin-bottom: 0in;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span lang="es-ES"&gt;...¡Quíen aún piensa que la crisis de la TV. de interés público en nuestro país es por falta de creatividad vive en el país en el que vive Luis Obando!, Replay: ¡no sabemos cuál es!. &lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p class="western" style="margin-bottom: 0in;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span lang="es-ES"&gt;No hace falta repetir nuestro artículo anterior para contarles cómo funciona la televisión de interés publico en nuestra ciudad, pero sí queremos ratificar que existen unas personas que supuestamente &lt;b&gt;&lt;i&gt;saben&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; de televisión y que supuestamente &lt;b&gt;&lt;i&gt;conocen&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; al televidente, esos son los supuestos &lt;b&gt;&lt;i&gt;creativos&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; de nuestra televisión.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="western" style="margin-bottom: 0in;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span lang="es-ES"&gt;Nuestra conclusión final sobre tan interesante foro, es que la construcción de la ciudadanía convoca a cualquiera menos a aquellos que no sentimos interés por la televisión de interés publico (ya consultamos varias acciones legitimas al respecto para próximos foros), lo peor es que con ello respaldamos el argumento de aquellos que hacen cualquier cosa para crear políticas públicas de participación, pues ésta no existe, es gaseosa, pero para nuestra alegría atomizada, y ya pusimos la olla a presión a funcionar. Lástima que no hubiera más jóvenes como la niña de la primera fila que reclamó por la porquería de televisión que le están ofreciendo y que &lt;i&gt;dan verguenza!&lt;/i&gt; &lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p class="western" style="margin-bottom: 0in;" align="justify" lang="es-ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="western" style="margin-bottom: 0in;" align="justify" lang="es-ES"&gt; &lt;span lang="es-ES"&gt;Próxima convocatoria de elcajonajonteve: Julio 17, Imagen y semejanza, foro de la Hoja con la participación de Omar Rincón donde se tocará el tema de ¿cuál imagen de país nos fabrican los medios de comunicación?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="western" style="margin-bottom: 0in;" align="justify" lang="es-ES"&gt; Amanecerá y veremos…televisión!&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Las opiniones expresadas en sus comentarios serán parte de la investigación que llevamos a cabo sobre "Prospectivas de la Televisión Pública local en Medellín".
Agradecemos su participación en El Cajón Te Ve.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8963332822647510234-3525255931998792712?l=elcajonteve.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcajonteve.blogspot.com/feeds/3525255931998792712/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8963332822647510234&amp;postID=3525255931998792712' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8963332822647510234/posts/default/3525255931998792712'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8963332822647510234/posts/default/3525255931998792712'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcajonteve.blogspot.com/2007/07/lo-que-piensan-de-la-tv-algunos-que.html' title='Lo que piensan de la TV. algunos que &quot;saben&quot; de Comunicación Pública.'/><author><name>Alejandra Castaño + Mauricio Velásquez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03138984393843957038</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/__M27jqdTN0c/SZN_4gCokUI/AAAAAAAAAGk/Oc3m6Wu0_2A/S220/cajon.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8963332822647510234.post-5814373556411332591</id><published>2007-06-25T06:56:00.000-07:00</published><updated>2008-02-03T20:07:20.409-08:00</updated><title type='text'>Lo bonito de hacer televisión de interés público (3x+2y=0 no siempre es una Recta)</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Desde hace algunos días hemos recogido varios conceptos y opiniones sobre la temática que estamos elaborando. Hay una pregunta reiterada: ¿de qué están hablando ustedes finalmente? Y hay una afirmación constante: ¡ustedes están equivocando el sustento de su hipótesis! Esto se debe tal vez al constante uso de sufijos y prefijos con los que amarramos nuestros contextos, los cuales, reconocemos, terminan en ocasiones por dispersar el sentido. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Así que decidimos responder a estos nutridos y fundamentales contrapunteos con un texto que podría resumir la búsqueda de &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;elcajonteve&lt;/span&gt;. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Nuestro punto fundamental, en definitiva, es el espectador de la televisión pública, por qué, pues a él se le está entregando un producto aparentemente acorde a sus necesidades. Nuestro cuestionamiento: Quién o quiénes, cómo y cuándo han preguntado las necesidades del televidente en un marco coherente a sus aprehensiones psico-afectivas del gusto y su búsqueda de un uso personalizado de la televisión (entretenimiento, información, formación)?.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;En la última conversación que sostuvimos con respecto a la elaboración de las narrativas audiovisuales independientes (¡democracia at last!), nos vimos en la engorrosa necesidad de aterrizar las dichas. Explicamos cuál es el pecado mortal de la televisión de interés público frente a sus espectadores y cuál es el venial de los colectivos audiovisuales independientes frente a sus intereses. Este último lo expondremos próximamente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Empecemos entonces por el primero de los pecados en su dinámica simple:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La televisión de interés público funciona de la siguiente manera.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Un grupo reducido de personas (programadores/productores/directores/ ejecutivos/investigadores) tantean que el televidente debe ser informado/educado sobre tal o cual tema. Llaman a otro grupo reducido (aun más) de personas (realizadores/sub-productores) quienes dilucidan un formato de televisión a partir de un contenido dado.  Desarrollan algo llamado  &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;piloto&lt;/span&gt;, una muestra gratis donde se analiza el video en cuestión para aprobar la futura ejecución de un presupuesto y en el cual se desarrolla una temática con un trasfondo visual sustentado en la estética de un formato y su validez como producto masivo de entretenimiento. El piloto posee en ocasiones dos laboratorios de Grupo focal (o Focus Group como les gusta decir a los investigadores del cajón). Uno (el más usado) es el de un grupo de expertos compuesto por programadores/productores/directores, ejecutivos/investigadores y realizadores/sub-productotes, es decir, los anteriormente expuestos como involucrados en la elaboración del producto. El segundo, un grupo conformado por gente muy mal llamada del “común”, “televidentes naturales” o “no experta”, a quienes someten al ejercicio de asimilar el producto. Ambos frentes, ambas vías, están equivocadas en el resultado, pues éste paradójicamente es de una obviedad irrefutable.&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;En el primer grupo, los expertos, en su mayoría dedicados a trabajo de oficina con escasos o nulos estudios sobre entornos sociales y que se denominan interventores, juzgan bajo sus propias aprehensiones lúdicas y afectivas, estéticas y emocionales, pero sobre todo contractuales, para que el producto responda a lo que el televidente debe/necesita saber de tal o cual forma. Hacen correcciones al realizador (que ya no es otra cosa que un ejecutante de proyectos con plantilla) quien entrega en pocos días el ideal de producto que según los &lt;span style="font-style: italic;"&gt;expertos,&lt;/span&gt; el televidente necesita de acuerdo con algunos parámetros comunicacionales. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;En el segundo caso, el grupo focal de clientes desprevenidos, “no expertos”, son literalmente evaluados con un cuestionario que responden al amparo de un cliché que previamente hemos institucionalizado: “los colombianos necesitamos más televisión educativa y cultural”, en ese caso, cada espectador primario está respondiendo sin parámetros de juicio real, pues el contexto televisivo se convierte en un ejercicio de lecto-escritura donde cada televidente, en últimas, ya no decide si algo es bueno o es malo, si le gusta o no, sino que analiza contextos que lo comprometen incluso en su grado de alfabetización. La razón es muy simple: ¡el grado de dispersión no es analizado!, pues el televidente invitado debe atender de manera obligada a la propuesta que se le hace sin la opción obvia que tendría el cambiar de canal, ir al baño, apagar el televisor, comer algo, contestar el teléfono, ver una película o jugar un video juego. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;De los resultados de estos grupos focales se deriva una decisión, aquella que genera una plantilla o “manual de estilo”, de donde se copiará al carbón cada programa, considerado de antemano como de alto impacto social y pertinente para la construcción de ciudadanías culturales y académicas. El proyecto es ejecutado en todo o en parte dependiendo, primero, de las necesidades de autopromoción de una entidad gubernamental o no gubernamental, y segundo, de las necesidades de relleno que &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;las áreas de programación que cada canal tenga. Y luego:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;ol style="margin-top: 0cm;" type="1"&gt;&lt;li class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Se puede comenzar a emitir aun sin haberse terminado de producir&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Se puede producir en tiempo record para su posterior emisión. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ol&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Las dos opciones son por igual equivocadas. La primera pone a los realizadores en carrera contrarreloj a ejecutar los proyectos, lo cual deriva en pérdida sustancial y paulatina de la calidad entrega tras entrega. La segunda es hecha en tiempo record, y cuando se encuentra un error, una discrepancia o un rechazo de televidencias, poco o nada se puede hacer. El presupuesto ha sido ejecutado. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Una vez comienza a ser emitido, los resultados se tabulan de la siguiente manera: Fulanito, amigo de un camarógrafo, y/o zutanito, hermano del jefe de producción, y/o peranito, novio o novia de el director o directora, dicen que les gustó el programa. Entonces se entiende que el programa posee un éxito moderado. Dongo escribe sobre el programa Morondongo en algún periódico local diciendo que “es un programa que vale la pena ver” (Revisen estos artículos, generalmente están redactados por la comunicadora de Morondongo). Entonces se afianza y reafirma el total respaldo a la propuesta. Más tarde, dos o tres, a veces quince, televidentes escriben a un correo electrónico o llaman a una línea gratuita diciendo que les gusta mucho el programa. Entonces el aplausómetro alcanza medidas gratificantes para el good will y el sostenimiento de la marca. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Después viene la tormenta, aparecen las mediciones contratadas de Ibope a través de su People Metter por otras programadoras/productoras o el Estudio General de Medios, donde la realidad es que la propuesta que se ha llamado Morondongo no es vista ni por una treintaidosava (1/32) parte de lo que se pensaba. Es allí donde surge aquel discurso que resulta altamente peligroso:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;“Sí claro, nosotros &lt;span style="font-style: italic;"&gt;sabemos&lt;/span&gt; que ante tal magnitud en la oferta televisiva y la aparición de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;tantas&lt;/span&gt; posibilidades, el televidente tiene la opción de escoger, accede a todas las alternativas por igual, nosotros somos una alternativa más, &lt;i&gt;lo que pasa es que nuestro televidente es un televidente que busca una opción diferente para su educación y su acercamiento a la cultura…”&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Es en esta última parte del enunciado donde está aquello que queremos señalar, pues la televisión de interés público, de la cual somos dueños por los miles de millones de pesos que pagamos anualmente en impuestos y aportes, al parecer no es para todos, no es segmentada, es segregada, (introduce un factor de televidente diferenciado considerando a un espectador mejor que otro) y no propicia el acercamiento masivo a sus propuestas por varias razones. La primera, por el estigma que como televidentes poseemos de su oferta, pues por años hemos creído que toda propuesta educativa y cultural es aburrida. El entretenimiento no es necesariamente un mecanismo para cercenar el raciocinio, es simplemente el fundamento lúdico y afectivo que nos lleva a todos a acercarnos al televisor para recibir un masaje/mensaje; (y al parecer los encargados de proponer desde la televisión de interés público le tienen pánico a la palabra entretenimiento y su contexto, o peor, no saben su uso). La segunda, algunas formas se han convertido en fórmulas reiteradas que entendemos como exitosas por su aceptación cinco, diez y hasta veinte años antes, y seguimos creyendo que el televidente no se ha alfabetizado visualmente con otras formas. La tercera, las propuestas de interés público educativas y culturales con un alto nivel de innovación no son masivas porque simplemente a los productores y programadores no les interesa o preocupa, ya que el término &lt;span style="font-style: italic;"&gt;masivo&lt;/span&gt; se acuñó comodamente y por ley a la cobertura de las señales, con lo cual se lavan las manos al decir que todo el público tiene acceso a él, pero ¿dónde queda el que no lo vean? &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;La solución no la tenemos aun, para eso proponemos una profunda reflexión de nuestro saturado entorno televisivo, pues sólo entendiendo el lugar de la emisión sabremos que el televidente no es hoy,&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;ni consumidor, ni ciudadano, ni espectador: es televidente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Y eso, nos lleva a un profundo análisis del medio como dispositivo inacabado y que cada vez más, debe ser revisado.&lt;i&gt; &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Coda&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;I. En Pulp Fiction, película tan aplaudida por aquellos que crean narrativas audiovisuales, hay una escena en la que Jules (Samuel L. Jackson) le explica a Vincent (John Travolta) qué es un &lt;i&gt;piloto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;“bueno, sabes que hay un invento que se llama televisión, pues ahí ponen unos programas…bueno, la manera como ellos deciden hacer una serie de televisión es haciendo un programa, y a ese programa lo llaman piloto. Y ellos muestran ese programa a los televidentes, y dependiendo del gusto de los televidentes ellos deciden si hacen más programas. Algunos son bien aceptados y se convierten en series de televisión, otros no llegan a ninguna parte.”&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Esto lo traemos a colación para entender que en otras latitudes quien valida las propuestas no es otro que el real interesado en ellas, es decir el televidente, pues éstos no son pre-pensados como sucede en nuestro tropical terruño.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;II. &lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Alrededor de aquellos que denominamos interventores vale la pena anotar&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt; dos cosas enunciadas por John Hartley en Los usos de la Televisión.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;La primera de ellas es que debemos entender al interventor en su real contexto y diferenciarlo del televidente. Siempre hemos creído que el televidente es consumidor por el simple hecho de consumir televisión, cuando resulta que consumen televisión aquellos que pagan por ello, es decir, los anunciantes que pagan para que sus productos se hagan visibles y los productores que pagan para que la televisión sea hecha en el caso público.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;La segunda, en dicho texto el autor describe una experiencia televisiva que poco o nada ha variado alrededor de las problemáticas sociales de la estratificación y sus consecuentes e irremediables consecuencias (ricos más ricos y pobres más pobres).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Housing Problems, un documental de los años treinta describe la experiencia del traslado de hogares de bajos ingresos en Londres a suburbios mejor acondicionados y dispuestos para ello. El documental en sí, como siempre, no solucionó ningún problema, simplemente evidenció una tendencia propagandística de políticas públicas para hacer visibles ciertos planes de gobierno.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;“…Housing Problems tenía la intención política de mejorar las condiciones de las familias trabajadoras, pero tuvo el efecto semiótico de no producir &lt;i&gt;soluciones&lt;/i&gt; para los problemas, sino de producir &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;víctimas para los &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;expertos&lt;/span&gt;.” &lt;/i&gt;&lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Según Brian Winston en el libro de 1995 Claiming the real: the documentary Film Revisited “…&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La victima se convirtió entonces en parte esencial de los documentales realistas&lt;/span&gt;.”&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Al parecer no es un asunto exclusivo de nuestra sociedad la aproximación (algunas veces morbosa) hacia las problemáticas sociales de las personas de bajos recursos. Estas interventorías están desatendiendo en una doble vía al espectador, pues éste no sólo está siendo poco entretenido con las propuestas tiesas y llenas de “expertos temáticos”, sino que también está siendo tímidamente representado por un medio con fines públicos. Absurdo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Las opiniones expresadas en sus comentarios serán parte de la investigación que llevamos a cabo sobre "Prospectivas de la Televisión Pública local en Medellín".
Agradecemos su participación en El Cajón Te Ve.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8963332822647510234-5814373556411332591?l=elcajonteve.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcajonteve.blogspot.com/feeds/5814373556411332591/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8963332822647510234&amp;postID=5814373556411332591' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8963332822647510234/posts/default/5814373556411332591'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8963332822647510234/posts/default/5814373556411332591'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcajonteve.blogspot.com/2007/06/lo-bonito-de-hacer-televisin-de-inters.html' title='Lo bonito de hacer televisión de interés público (3x+2y=0 no siempre es una Recta)'/><author><name>Alejandra Castaño + Mauricio Velásquez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03138984393843957038</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/__M27jqdTN0c/SZN_4gCokUI/AAAAAAAAAGk/Oc3m6Wu0_2A/S220/cajon.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8963332822647510234.post-2957143396313785512</id><published>2007-05-29T18:38:00.000-07:00</published><updated>2007-06-14T05:25:54.579-07:00</updated><title type='text'>¿Segmentar audiencias o Segregar Públicos?     La gran paradoja del uso público de la TV.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#99ffff;"&gt;Seguramente usted como televidente hace parte de un grupo selecto porque su canal de Televisión predilecto lo señala como público objetivo, o en otros casos como Target, expresión anglosajona con la cual se determina a quien SI y a quien NO se quiere incluir como consumidor de un producto. Seguramente usted como televidente hace parte, como diría una ex – emisora bastante reconocida&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8963332822647510234#_ftn1" name="_ftnref1"&gt;&lt;span style="color:#99ffff;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#99ffff;"&gt; y recién desaparecida (muy a pesar de muchos pesares), de una inmensa minoría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal vez usted como televidente no conoce de primera mano frases como: nuestra audiencia o nuestro público; términos acuñados por los canales de interés público en circuitos propios a la academia del pensamiento televisivo como foros, conferencias y encuentros donde investigadores y un puñado de estudiantes hablan de sintomatologías propias del repensado cajón del entretenimiento. (Seguramente usted no las conoce porque paradójicamente a aquellos espacios pensados para la construcción del discurso televisivo no asisten televidentes)… !!!!Sin Comentarios!!!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la segmentación de las televidencias radica el principal pecado de la televisión de interés público en la actualidad. El camino se ha equivocado y se ha comenzado a segregar públicos. Existe una diferencia sustancial entre las palabras Segmentar y Segregar. Según la Real Academia de la Lengua, Segmentar es dividir en porciones o separar una cosa de un todo; mientras Segregar es separar o apartar una cosa de otra, de algo o de alguien.&lt;br /&gt;Cada vez es más recurrente el uso de términos como nuestro público, nuestra audiencia o nuestros televidentes por parte de quienes orientan las filosofías programáticas de cada canal, introduciendo un estereotipo de televidente propio y otro ajeno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la actualidad lo que se puede leer es sin duda una segregación al introducir elementos diferenciadores que establecen relaciones concertadas con un tipo de público, en una comensalía establecida y amparada por discursos, promocionales, publicidad y copys que inciden categóricamente en el establecimiento de sub-televidencias y el sostenimiento de minorías elitarias en algunos casos.&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8963332822647510234#_ftn2" name="_ftnref2"&gt;&lt;span style="color:#99ffff;"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#99ffff;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las repercusiones sociales de esos discursos inciden de manera negativa por generar un barrera en la construcción de una sociedad plural, argumentando que hay un televidente mejor que otro o que un televidente es mejor alfabetizado en sus aprehensiones visuales que otro, lo cual atenta contra la definición de lo público en términos de representación democrática y construcción de la identidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La construcción de lo público desde la televisión pública no está obedeciendo al hecho de representar al ciudadano en todas sus manifestaciones, ya que lo estigmatiza, lo marca y no lo acompaña en la elaboración del reconocimiento de su entorno cultural de manera total, ya que éste le está siendo entregado por segmentos. El televidente está siendo pre-pensado a partir de la elaboración de narrativas que promueven la validación de discursos y filosofías administrativas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La televisión local en la actualidad, por ejemplo, es la respuesta a varios factores que incidieron en la creación de un estereotipo de televisión inteligente. Uno de ellos es el surgimiento de la Comisión Nacional de Televisión, la cual determinó lo apropiado para los televidentes en razón de “…el desarrollo social, cultural e intelectual del televidente y la formación de ciudadanos aptos para la convivencia pacífica, la solidaridad y el respeto mutuo entre los colombianos”…además de “…el pluralismo informativo”, “…la protección de los menores, los jóvenes y la familia”, “…el respeto de lo órbita individual” y “evitando la indebida interferencia del poder político, del gobierno, o del poder económico, con el propósito de garantizar los derechos individuales"&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8963332822647510234#_ftn3" name="_ftnref3"&gt;&lt;span style="color:#99ffff;"&gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#99ffff;"&gt;&lt;br /&gt;A partir del surgimiento de la CNTV se replantea el uso de lo público abierto televisivo en contraposición de lo privado abierto televisivo, dejando lo educativo, cultural y recreativo a la televisión de interés público y lo entretenido y de consumo a la televisión comercial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Veamos, según la Comisión Nacional de Televisión la definición de la televisión comercial:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es la programación destinada a la satisfacción de los hábitos y gustos de los televidentes, con ánimo de lucro, sin que esta clasificación excluya el propósito educativo, recreativo y cultural que debe orientar a toda la televisión colombiana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora veamos la definición de la televisión de Interés Público, social, educativo y cultural:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es aquella en la que la programación se orienta en general, a satisfacer las necesidades educativas y culturales de la audiencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según las anteriores definiciones, a partir de redacciones ambiguas, existen los argumentos bajo los cuales se podrían amparar la mayoría de los productores locales (por uso o desconocimiento) para realizar una televisión que no satisface los hábitos y gustos de los televidentes, pues según la CNTV en el artículo 21 sobre la clasificación del servicio en el inciso A, esa tarea es asumida por la televisión comercial. No se indica aquí de ningún modo que no haya una propuesta entretenida en las televisiones de Interés Público, (el nuevo modelo de productos de RTVC y programas como La Sub30 y Culturama en Señal Colombia están sin duda replanteando estos elementos) se indica que es la carencia constante de Ideas y Recursos Expresivos la que parece hablar por ella. Como si la forma de presentar contenidos educativos, y culturales tuviera que ser necesariamente sosa, esquemática y audiovisualmente poco entretenida. Es más, la televisión comercial comparte, por ley, los propósitos educativos, culturales y recreativos de la Televisión de Interés Público, con la ventaja de que cuando los presenta a su audiencia lo hace de manera entretenida. Un ejemplo de ello está en la producción de Ficción “Francisco el Matemático” de RCN. Novela en la cual se estructuraba su contenido a partir de las directrices de una Organización Gubernamental que propendían por el desarrollo de conductas reflexivas de los jóvenes, sin dejar de lado los factores propios de la narración dramática que ha enganchado durante décadas la percepción del televidente (eso en su elaboración audiovisual) y sin dejar de lado el carácter comercial de la productora buscando en su propuesta un mercadeo exitoso para sus anunciantes.&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8963332822647510234#_ftn4" name="_ftnref4"&gt;&lt;span style="color:#99ffff;"&gt;[4]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#99ffff;"&gt; En el pasado reciente propuestas como Revivamos nuestra Historia&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn5" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8963332822647510234#_ftn5" name="_ftnref5"&gt;&lt;span style="color:#99ffff;"&gt;[5]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#99ffff;"&gt; y Yuruparí nos permitieron aproximarnos a temáticas de interés general en historia, geografía y sociedad de una manera entretenida.&lt;br /&gt;Existen obviamente factores que introducen elementos de choque para la variación en la calidad de las ofertas tales como la apertura económica y su consecuente superoferta televisiva, pero esto no debe ser un quiebre o una ruptura para el abandono sistemático de narrativas estructuradas con un alto nivel de contenido y de forma.&lt;br /&gt;La segmentación actual obedece principalmente a la multi-oferta establecida por los canales foráneos y nacionales, sin embargo su contexto definitivamente ha sido obviado y en algunos casos ignorados por las jefaturas de programación en los canales de interés público.&lt;br /&gt;Estamos entonces sembrando un precedente donde los Canales de interés Público, al parecer, son los que desarrollan propuestas de supuestos contenidos inteligentes para una minoría inteligente. La problemática radica en que no se estructura masivamente un discurso sino que se da por sentado que esta oferta televisiva es de éxito. La desinteligencia está en creer saber qué necesita la gran audiencia desconociendo que el televidente siempre será afectivo y emocional a la hora de seleccionar sus programas de predilección.&lt;br /&gt;Se diseñan formatos televisivos de bajo costo en términos de producción, con un contenido rico en información educativa y cultural, pero pobre y de poco impacto en sus narrativas&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn6" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8963332822647510234#_ftn6" name="_ftnref6"&gt;&lt;span style="color:#99ffff;"&gt;[6]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#99ffff;"&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Valdría bien la pena analizar cuál es el contexto por medio del que la Comisión dice “La televisión pública…debe hacer programas de gran impacto que se conviertan en hechos sociales, que ameriten repetición y se puedan vender internacionalmente, desarrollando los contenidos que la televisión comercial no se atreve a exponer”…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es importante anotar que todo ciudadano necesita educación y cultura, así sea a través de un receptor de televisión, sin embargo esta oferta se le está entregando con formatos poco atractivos y con contenidos considerados por sus creadores como inteligentes en comparación con los contenidos de la televisión comercial; esto establece una clara diferencia social y psicológica entre un televidente de un canal y otro, es decir los segrega.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8963332822647510234#_ftnref1" name="_ftn1"&gt;&lt;span style="color:#99ffff;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#99ffff;"&gt; Recientemente desapareció de la oferta radiodifundida la emisora HJCK.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8963332822647510234#_ftnref2" name="_ftn2"&gt;&lt;span style="color:#99ffff;"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#99ffff;"&gt; Cada vez más aparecen ofertas que desconocen al televidente en las aprehensiones socioculturales que le han sido propias. Según Guillermo Orozco Gómez “actualmente no goza de legitimidad social el modelo de TV pública orientado a minorías, a las cuales se ofrecen contenidos elitarios de Alta Cultura. Valerio Fuenzalida cita al ex - director de canal 13 de Costa Rica quien de manera tajante en afirma “una televisión de minorías ilustradas tiene sin duda derecho a la existencia pero no puede ser prioridad del estado”&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8963332822647510234#_ftnref3" name="_ftn3"&gt;&lt;span style="color:#99ffff;"&gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#99ffff;"&gt; Tomado de Orientaciones y contenido básico de la Ley integral de Televisión, Comisión Nacional de Televisión; Bogotá agosto de 2002&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8963332822647510234#_ftnref4" name="_ftn4"&gt;&lt;span style="color:#99ffff;"&gt;[4]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#99ffff;"&gt; Salió al aire en 1999, tomando como punto de partida argumental una investigación realizada por el Instituto Distrital de Educación (IDEP), que recopiló historias y anécdotas de cerca de 40 docentes de escuelas públicas de Bogotá. Francisco, El Matemático implementa el esquema de edu-entretenimiento para la formación de jóvenes. De esta manera lleva a cabo acciones orientadas a la prevención de la violencia intrafamiliar y la transformación de algunos de los comportamientos asumidos como propios de la cultura colombiana. La serie ilustra algunas problemáticas de la vida escolar como la violencia, la fármaco dependencia, la sexualidad, discriminación, salud mental, imagen y rol del maestro, relación escuela comunidad y uso del tiempo libre. Fuente: http://www.comminit.com/la/descripciones/lapdscolom/descripciones-640.html&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn5" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8963332822647510234#_ftnref5" name="_ftn5"&gt;&lt;span style="color:#99ffff;"&gt;[5]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#99ffff;"&gt; En 1982 este seriado se ocupó de indagar en nuestro pasado histórico. Gracias a la acertada dirección de Jorge Alí Triana, al aporte de la Academia Colombiana de Historia, a un inmejorable elenco y a la excelente ambientación, Revivamos nuestra historia sería una de las propuestas más interesantes en la historia de la televisión colombiana. Fuente:http://www.museovintage.com/imagenes/1980_revivamos.htm&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn6" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8963332822647510234#_ftnref6" name="_ftn6"&gt;&lt;span style="color:#99ffff;"&gt;[6]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#99ffff;"&gt; En Colombia según el Plan de Desarrollo de la Televisión 2004 – 2007 de la Comisión Nacional de Televisión, para el año 2007 se presupuestaron ocho mil cien millones de pesos (8.100´000.000) para proyectos de desarrollo de la televisión regional. Pág. 109. Sin embargo es común ver espacios patrocinados por estos fondos y que en su mayoría consisten en programas de entrevistas tipo magazín con invitados en estudio, los cuales no tienen mayores costos de producción, y peor aun, no generan ningún impacto social que cautive esa audiencia a la cual apela el mismo Plan de Desarrollo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Las opiniones expresadas en sus comentarios serán parte de la investigación que llevamos a cabo sobre "Prospectivas de la Televisión Pública local en Medellín".
Agradecemos su participación en El Cajón Te Ve.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8963332822647510234-2957143396313785512?l=elcajonteve.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcajonteve.blogspot.com/feeds/2957143396313785512/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8963332822647510234&amp;postID=2957143396313785512' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8963332822647510234/posts/default/2957143396313785512'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8963332822647510234/posts/default/2957143396313785512'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcajonteve.blogspot.com/2007/05/segmentar-audiencias-o-segregar.html' title='¿Segmentar audiencias o Segregar Públicos?     La gran paradoja del uso público de la TV.'/><author><name>Alejandra Castaño + Mauricio Velásquez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03138984393843957038</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/__M27jqdTN0c/SZN_4gCokUI/AAAAAAAAAGk/Oc3m6Wu0_2A/S220/cajon.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8963332822647510234.post-7703707189192122470</id><published>2007-05-25T14:44:00.000-07:00</published><updated>2007-05-27T09:26:44.828-07:00</updated><title type='text'>El placer Catódico de la TV.</title><content type='html'>&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Courier New;font-size:130%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;Maneras de entender N vacíos de lo inacabado.&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Courier New;font-size:130%;"&gt;&lt;i&gt;“…El tubo de rayos catódicos (TRC) &lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Courier New;font-size:130%;"&gt;&lt;i&gt;Es una ampolla de vidrio en cuyo interior se ha hecho el vacío y donde se va a formar la imagen…”. &lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:100%;"&gt;Con ésta sencilla pero elocuente definición se puede describir el establecimiento de la televisión como quintaesencia de la creación humana.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:100%;"&gt;Una vez saltadas todas las trampas tecnológicas que llevaron al hombre a industrializar la captura de sus imágenes a partir de la electricidad, el Tubo de Rayos Catódicos fue el invento que impulsó el total alquímico de las videncias modernas hacia el TV. Un mecanismo de domesticación que desplazó el entretenimiento al interior de los hogares; algo hasta ahora sólo tocado tímidamente por los periódicos y la radio. Aún hoy con la aparición del Plasma como alternativa de recepción y los nuevos pilares multimediales como el MP4, la mayoría de nuestros aparatos televisivos sustentan su funcionamiento en el TRC, una ampolla de vidrio donde a partir de la formación de un vacío se produce la mágica creación de las imágenes. Es esta definición la extensión metafórica perfecta para entender que la construcción de la televisión en todos sus sentidos es una constante de lo inacabado. Aunque pretendamos definirla en su totalidad, son sus carencias totales las que la redefinen. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:100%;"&gt;En el vacío se formará la imagen equivale a la formula aplicada por Godard para la creación de sus narrativas audiovisuales “…no debemos pensar en imágenes justas, debemos pensar justamente en las imágenes”.&lt;sup&gt;1&lt;/sup&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:100%;"&gt;La televisión ha sido y será un vacío inacabado donde siempre se formarán nuevas imágenes. Pero sólo podremos entender ese vacío en tanto entendamos que se necesita de un productor y un espectador de imágenes, de un escritor y un lector de narrativas, de un cátodo y un ánodo de la sinergia emocional mediática. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:100%;"&gt;Es en ese vacío donde se han creado por igual contextos y conceptos para aquellos que piensan este mecanismo de abstracción e inserción social (algunas veces a medias tintas); es allí donde se han creado formas y contenidos que nutren la persistencia retiniana del espectador en sus valores estético emocionales (fin último y definitivo que a veces erróneamente tratamos de encauzar indicándole el objeto de su mirada). &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:100%;"&gt;Después de un desbordante e imparable acopio de desarrollos tecnológicos, que incluyen al video como el sello que perpetuaría la magnificencia del invento, hemos encontrado en la TV. el objeto de estudio social que resume nuestra pluricultural sociedad, y paulatinamente hemos hallado las fisuras de la desbordante oferta televisiva que invade día a día nuestros hogares. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:100%;"&gt;Después de establecida su cartografía hemos comenzado a descontextualizarla como objeto de estudio antropológico. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:100%;"&gt;En ese proceso de de-fragmentación para entender el vacío de lo inacabado, hemos hecho el más importante y paradójico de los hallazgos: ¡El Televidente! &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:100%;"&gt;El televidente, sujeto que en sus primeros años era obviado y pre-pensado por los creativos televisivos. Ese al cual se le hablaba a partir de un manual de escritura supuesto para su lectura. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:100%;"&gt;Ni la sugerencia y menos la sugestión hacían parte del alfabeto ecuménico de la TV. para sus televidentes.&lt;sup&gt;2&lt;/sup&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:100%;"&gt;En un proceso anti- democrático que menosprecia el individuo delimitándolo a significar tan sólo el número de una encuesta de sintonía, el televidente fue convertido en el receptor catódico/pasivo de los placeres de la televisión. Pero e&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:100%;"&gt;l televidente comenzó a aprenderse el libreto, comenzó a dudar y a mirar con sorna de sospecha la asepsia en la imagen del cajón. Las constantes formulas industrializadas lo hicieron emigrar a otros lugares para entretenerse. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:100%;"&gt;¿Qué haría usted de terminar atorado en un paraje aislado mediáticamente y sólo tuviera una revista para leer una y otra vez durante años? ¿Acaso no sería feliz de encontrarse con el recipiente de algún medicamento para leer su composición, contraindicación y fecha de vencimiento? &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:100%;"&gt;Una vez reconocemos por la costumbre una cartografía establecemos con ella una relación hermeneuta que indiferencia la novedad. Una vez que conocemos las reglas del juego hasta ganarlo, inmediatamente queremos jugar un juego completamente distinto.&lt;sup&gt;3 &lt;/sup&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:100%;"&gt;En el vacío se creará la imagen; en esa ausencia y ese paisaje árido de contraculturas el espectador halla respuestas y nuevos caminos que encausan su mirada y renuevan su dinámica interacción (si acaso existe) con su aparato de recepción. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:100%;"&gt;Allí donde estamos aprendiendo a releer nuestro espectador final, hemos comenzado una nueva interacción derivada del fantástico e inagotable planteamiento de Michel Foucault: La relación del Saber y el Poder. Necesitaremos ejemplos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:100%;"&gt;La transmisión de los Juegos Olímpicos en Alemania en la década de los treinta sirvió como propaganda en la construcción hegemónica Nazi, pero un atleta afro americano gringo se les atravesó en el camino, captó la atención televisiva y debieron invadir a tiro de metralla Polonia. Nixon parafraseo su demagogia en el primer debate político televisado, pero no contaba con la sonrisa de un tal JF Kennedy, sujeto que definiría el significado del término &lt;i&gt;carisma televisivo&lt;/i&gt;. El M19 en Colombia se tomaría el palacio de justicia en un acto de poder mediático que tan sólo podía ser borrado por un cataclismo. Y llego Armero. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:100%;"&gt;Aún hoy, se desata un escándalo de proporciones inobjetables, capaz de hacer sucumbir los pilares del poder ejecutivo, y aparece después de nueve años de secuestro un agente de policía. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:100%;"&gt;En todos estos casos el televidente forma parte activa al tomar partido o dejarse encausar in
